Sábado, 3 de diciembre de 2016

| 2016/06/13 12:50

En el 2017 regresarían las corridas de toros a La Santamaría

La plaza de toros de Bogotá, cerrada desde el 2012, volverá a abrir sus puertas. Enrique Peñalosa dará cumplimiento al auto de la Corte Constitucional que ordena la reapertura del ruedo capitalino.

Los toros volverán a la plaza de toros de Santamaría en la temporada de enero. Foto: Rodrigo Urrego / SEMANA

El 19 de febrero de 2012 fue la última vez que un toro fue lidiado en el ruedo de la plaza de toros de Santamaría de Bogotá. Ese día se terminó la tradicional temporada taurina y la plaza fue cerrada, indefinidamente, por decisión del entonces alcalde de Bogotá, Gustavo Petro.

Desde entonces, no se han visto más corridas de toros en la capital. La prohibición parecía definitiva, pero la Corte Constitucional declaró ilegal dicha veda y, en una sentencia, ordenó al Distrito reabrir el escenario para lo que había sido construido hace 85 años.

Pero el actual mandatario distrital Enrique Peñalosa, quien en campaña se declaró en contra de los festejos taurinos, decidió dar cumplimiento a la referida sentencia. Este fin de semana su administración anunció que los pliegos de licitación para la administración de la plaza saldrán a la luz pública en las próximas semanas.

A partir de ese momento, cualquier empresario, nacional o extranjero, que quiera organizar las temporadas taurinas en la capital, deberá pujar para hacerse con la explotación de la plaza. Eso significa que las corridas de toros volverán a La Santamaría en el 2017, una vez culminen las obras de reforzamiento estructural que actualmente se adelantan en la edificación, patrimonio arquitectónico de la ciudad.

La decisión de Peñalosa podría suponer el final de una de las mayores controversias en Bogotá. Como la plaza de toros es propiedad del Distrito Capital, Petro, de forma unilateral, optó por cerrar esa edificación y así convertirse en el primer alcalde del país que prohibía las corridas de toros.

Fueron más de tres años de controversia que se trasladó a juzgados y tribunales, donde se amparó los derechos de aficionados taurinos en detrimento de las pretensiones del alcalde Petro. La Corte Constitucional no solo reconoció los derechos a la libertad de expresión de los taurinos, también advirtió que los alcaldes o gobernadores no podían suspender estos espectáculos.

El tribunal, no obstante, ya había definido que las corridas de toros solo pueden celebrarse en los sitios en donde "sean manifestación de una tradición regular, periódica e ininterrumpida y que por tanto su realización responda a cierta periodicidad”, según la sentencia C-666 de 2010.

En 2014, mientras varios novilleros adelantaron una huelga de hambre en la plaza de toros, la Corte profirió otra decisión en la que ordenó al Distrito un término de 18 meses para reabrir La Santamaría para las corridas de toros.

Petro trasladó la batalla las calles, en uno de sus últimos actos para legitimar su gobierno, promovió una consulta popular para que los ciudadanos en la capital se pronunciaran en las urnas sobre si querían o no corridas de toros en Bogotá. El Consejo de Estado tumbó la consulta, al fallar una tutelatón de taurinos en la que la declaró “inconstitucional”.

En agosto del año pasado, la administración Petro ordenó las obras de reforzamiento de la plaza, para lo cual destinó 6.500 millones de pesos de las arcas del Distrito para unas obras que estaban justificadas en estudios técnicos. Con esa obra dilató el término trazado por la Corte Constitucional, a la vez que pudo finalizar su periodo en la Alcaldía sin que en la ciudad se hayan vuelto a celebrar corridas de toros.

La plaza de toros de La Santamaría completa once meses en obras de reforzamiento, que según los interventores, están ajustadas al cronograma. El nuevo gobierno reiteró que acatará el auto de cumplimiento 060 de 2015, que ordena a las “autoridades distritales competentes disponer lo necesario para la reanudación del espectáculo taurino en la Plaza de Toros de Santamaría de Bogotá”.

“No vamos a hacer ninguna maniobra dilatoria para impedir que esta sentencia se dé porque somos respetuosos de la norma y no queremos sabotear esta decisión”, señaló a los medios de comunicación la gerente de Protección Animal del Distrito, Clara Lucía Sandoval.

El siguiente paso de la administración será el proceso licitatorio, en el cual podría participar la Corporación Taurina de Bogotá, la empresa que tenía el manejo de la plaza en el momento de la ‘prohibición’.

Ahí comenzará la cuenta regresiva para que las corridas vuelvan a Bogotá. Se estima que en enero del 2017 podría reabrirse la plaza, pero dependerá de cuan avanzadas estén las obras de reforzamiento estructural, que en teoría deberían terminar en diciembre próximo. Sin embargo ya es un hecho, ratificado por la Alcaldía Mayor. Los toros volverán a La Santamaría.

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