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| 12/18/2010 12:00:00 AM

Transmilenio: diez años rodando por Bogotá

Semana.com habló con el gerente general, Fernando Páez, quien dijo que suplir la demanda del sistema, ante el aumento de pasajeros en las horas pico, era uno de sus retos más inmediatos.

Desde su inauguración, el sistema de transporte masivo Transmilenio ha hecho tantos recorridos que son equivalentes a darle la vuelta a la Tierra 14.300 veces. Hoy se cumplen diez años de la puesta en marcha de este proyecto, que sigue en crecimiento y que tiene claro cuál es el reto para los próximos años: enfrentar el constante aumento de pasajeros que comienza a desbordar la capacidad del sistema.

El gerente de Transmilenio, Fernando Páez, reconoce que hay dificultades para atender la demanda de usuarios, especialmente en las horas pico, en las que se llegan a concentrar ocho mil pasajeros por encima de la capacidad del sistema.

Por eso, además del aumento de buses y la ampliación de la infraestructura, para Páez, la ciudad necesita revisar sus dinámicas, entre ellas los horarios de ingreso a colegios y trabajos que hace que la demanda se concentre entre las 6:45 a.m. y las 8:00 a.m., saturando la capacidad del sistema.

Una década después, por la ciudad circulan 514 buses alimentadores, 1.215 articulados y diez biarticulados que realizan al día 1,7 millones de viajes por los 84 kilómetros de vía en operación.

El proyecto continúa: hay construidas tres fases de las ocho planeadas y se espera en los próximos años comience la construcción del Transmilenio de las avenidas Boyacá, 68 y Primero de Mayo y calle. Semana.com habló con su gerente general.

Semana.com. Hoy, diez años después, ¿qué tanto influye el sistema masivo Transmilenio en el desarrollo de Bogotá?

Fernando Páez.  El primero a resaltar es el cambio en la forma de la prestación del servicio de transporte público. Transmilenio hace parte fundamental del desarrollo de la ciudad e impacta en el progreso urbano y urbanístico. Es claro que por donde se han construido troncales se generan desarrollos en vivienda, centros comerciales, espacio público y, por supuesto, un mejoramiento de la cara de la ciudad.

También ha aportado a la cultura ciudadana. La gente al ver que tiene un sistema de transporte con puntos de parada fijos, servicios programados y controlados tecnológicamente, adquiere una forma distinta de comportamiento.

Desde otro punto de vista, desde el año 2000 ha permitido tener en cuenta a las personas en condición de discapacidad, que antes no tenían acceso al sistema de transporte.

Semana.com. ¿Qué tanto aporte hace TM a la disminución de la contaminación ambiental?

F.P.: Transmilenio es el primer proyecto aprobado por las Naciones Unidas como mecanismo de desarrollo limpio. Es, hasta hoy, el único aprobado en el mundo y hoy nos permite vender certificados de reducción de emisiones al gobierno holandés. Esos recursos que se reciben, se reinvierten en infraestructura.

Semana.com. ¿Cuáles son los estratos que más se benefician de TM?

F.P.: El 90 por ciento de nuestros usuarios pertenecen a estratos 1, 2 y 3. El porcentaje restante son 4, 5 y 6.

Semana.com. El número de usuarios de Transmilenio aumenta. ¿Es sostenible el sistema para soportar ese crecimiento?

F.P.: En los últimos tiempos se nos ha convertido en un reto el incremento de la demanda en Transmilenio. El sistema, con la infraestructura que tiene (84 kilómetros de troncal, 107 estaciones y 17 portales) podría atender hasta dos millones de personas, el problema es que la demanda se concentra en las horas pico de la mañana y de la tarde, y al moverse tanta gente en esos dos periodos, la flota y la infraestructura que tenemos tiene unos niveles muy altos de ocupación. Eso, por supuesto, es una preocupación.

Semana.com. ¿Qué puede aportar la ciudad para enfrentar el problema?

F.P.: Esto se convierte en un reto y requiere de la vinculación de varios sectores de la ciudad. Se necesita de la concurrencia de varias entidades, como el IDU, en términos de que la infraestructura que se requiere para el funcionamiento esté lista, de la Policía Metropolitana para que nos apoye en seguridad, y de las diferentes entidades que trabajan en la cultura ciudadana para que nos ayuden a generar más conciencia en los ciudadanos.

Semana.com. ¿Aumentar la flota sí soluciona la situación?

F.P.: No necesariamente.  Se requieren de actividades de mejoramiento que tienen que ir combinadas: tenemos que tener aumento de flota, pero también una adecuación de la infraestructura, corredores exclusivos, ampliación de estaciones y generar nuevas rutas y servicios que permitan que la gente tenga una mayor facilidad en su desplazamiento en el sistema Transmilenio.

(…) Todo deriva de una dinámica de la ciudad, donde todo mundo entra a la misma hora a sus trabajos y colegio. Esas son dinámicas de ciudad que valen la pena empecemos a revisar para poder seguramente dar solución a eso, no es solamente poniendo más buses, sino que la ciudad piense en cambios concertados.

Semana.com. ¿Cuántas personas se concentran en el sistema en la hora pico?

F.P.: Estamos movilizando 193 mil usuarios en TM. Eso, por supuesto, nos genera esa dificultad en el manejo de la hora, principalmente la de la mañana, porque con la flota y la infraestructura que tenemos hoy disponible el sistema puede movilizar 185 mil, es decir, hay una diferencia de ocho mil pasajeros que es el reto que se nos vuelve diariamente durante esa hora (de 6:45 a 8:00 a.m.) para movilizar ese gran volumen de usuarios.

Semana.com. ¿Desde hace cuánto se presentó ese incremento de pasajeros?

F.P.: Esto se empieza a dar en el segundo semestre de este año, donde hubo un gran incremento de la demanda, creemos, asociado a la gran cantidad de obras que se están desarrollando en la ciudad, porque la gente encuentra en Transmilenio una muy buena opción de llegar muy rápido a sus sitios de destino.

El sistema no es un sistema cómodo, está diseñado para movilizar grandes volúmenes de personas. Por eso desde el año pasado, preparándonos para esos incrementos de demanda, trajimos 145 buses troncales más, 87 buses alimentadores e iniciamos la ampliación de varias estaciones, extensiones de algunas troncales como en la Autopista Norte y hemos generado servicios y retornos operacionales que permiten atender ese número mayor de usuarios, pero con mucha dificultad. Eso es importante reconocerlo.

Semana.com. Usuarios, especialmente de estratos bajos, consideran que el precio del pasaje es costoso. ¿Qué opina?

F.P.: Lo que pasa es que a la gente se le olvida que cuando no había Transmilenio tenía que pagar dos o tres servicios. Hoy las personas de estrato uno utilizan una ruta alimentadora y se le cobra solo 1.600 pesos por el recorrido más el servicio troncal. En otra época tenía que pagar dos o tres servicios de transporte público para llegar a su destino.

Lo que pasa es que al ciudadano se le olvida como era el funcionamiento del transporte público antes, por eso creen que es costoso. El pasaje que se cobra deriva de una tarifa técnicamente calculada que debe garantizar que cubra todos los gastos de operación.

Recordemos que Bogotá es de las únicas ciudades que no tiene subsidios para el transporte público y la tarifa es autosostenible, por lo cual lo que se le cobra al usuario es lo que realmente cuesta el modelo.

Semana.com. ¿El gran logro?

F.P.: Mostrarle al mundo una solución de transporte público urbano, basado en buses, que genera soluciones con unos costos muy bajos para ciudades como las nuestras que no tienen grandes recursos disponibles para soluciones de transporte.

Semana.com. ¿Y la gran frustración?

F.P.: La imposibilidad de mantener unos niveles de servicio que satisfagan a los ciudadanos debido especialmente a ese éxito que ha tenido el sistema: la gente lo prefiere porque les permite movilizarse rápidamente por la ciudad.

Semana.com. ¿Qué viene para Transmilenio?

F.P.: Constituirse como el eje del sistema integrado de transporte público, que es el sistema más importante que va a tener Bogotá en transporte público en los próximos años. Transmilenio va a ser el eje estructurador y por supuesto, es un reto tener en sus manos la gestión, la planeación y el control de todo el sistema de transporte público de la ciudad.

Semana.com ¿Cómo se percibe desde Transmilenio la construcción del metro?

F.P.:  No depende del sistema, depende de que la ciudad tenga las condiciones técnicas, jurídicas y financieras que le permitan tener un proyecto de esa envergadura. (…) Lo que sí deja Transmilenio es información estadística del transporte público y enseñanzas importantes que sirven como base no sólo para la construcción del Sistema Integrado de Transporte, sino para los diferentes modos de transporte que tenga la ciudad, bien sean férreos o intermunicipales.

Semana.com Quienes se oponen, creen que es mejor invertirle a Transmilenio esos recursos destinados a la construcción del metro…

F.P.: Aquí no se trata de competir. Son sistemas complementarios. Si la ciudad puede financiar soluciones tipo metro, qué bueno que complemente los diferentes modos de transporte que hay en la ciudad como el transporte público tradicional: Transmilenio, el Metro y seguramente el Tren de Cercanías, que es un proyecto de nivel departamental, darían muy buena solución a la movilidad de la ciudad.

Uno no puede estar en el debate de qué es mejor: si el Transmilenio o el metro. Son modos distintos de transporte que pueden llegar a solucionar demandas de las ciudades y se complementan. Pero, ¿de qué depende para que estos proyectos sean viables? De que haya buena disponibilidad de recursos necesaria para su construcción.

Semana.com. ¿De alguna manera afecta al sistema las irregularidades en la contratación con el grupo Nule para la construcción del Transmilenio de la 26?

F.P.:. Aquí es importante anotar que Transmilenio no tiene la responsabilidad de la construcción de la infraestructura, esos son temas que corresponden al IDU. Por supuesto que Transmilenio tiene una tarea muy importante, de garantizar que el IDU cuente con los recursos para cubrir las obras, pero definitivamente los análisis relacionados con la construcción de la infraestructura no es una tarea que nos competa directamente a nosotros, con lo cual preferiría no referirme a ese tema.

Semana.com. ¿Cuántas fases están planeadas construir más en Bogotá?
 
F.P.: En los planes iniciales del Conpes relacionados con Transmilenio estaban previstas ocho fases; vamos hasta ahora en la tercera. Y el Conpes que se expidió en junio de este año prevé que se construyan prioritariamente las troncales de la avenida Boyacá, avenida 68 calle 13 y avenida Primero de Mayo.

Semana.com. ¿La seguridad se salió de control?

F.P.:. Todos los transportes del sistema masivo en el mundo, por su alta ocupación, genera una vulnerabilidad muy alta en el tema de seguridad. En metro de Nueva York, Hong Kong… Transmilenio tiene un circuito cerrado de televisión con cámaras que permiten controlar la seguridad en las estaciones, tiene un pie de fuerza la Policía Metropolitana disponible y adicionalmente hacemos campañas para que los ciudadanos nos ayuden con el autocuidado; la corresponsabilidad en el tema de la seguridad.

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