Los directivos de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional expresaron en un comunicado público su "preocupación" por las "dificultades jurídicas" que afrontan Manuel Elkin Patarroyo y su Fundación Instituto de Inmunología de Colombia (FIDIC).
La FIDIC tenía un permiso de cazar
800 primates al año de la especie
Aotus nancymaae para sus investigaciones contra la malaria. Pero
el Tribunal Administrativo de Cundinamarca le dio la razón a la Fundación Entrópika y anuló dicho permiso por varias irregularidades.
Entrópika argumenta que, entre otros aspectos, se atenta contra la estabilidad del ambiente y se viola la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas. Por estas razones interpusieron la acción de tutela que acaba de decidir la justicia.
Ante la situación, los directivos de la Facultad de Medicina respaldaron a Patarroyo y expresaron la pertinencia de sus estudios: "Nuestra labor se concentra en alcanzar las condiciones más favorables para que la ciencia y la tecnología beneficien a todos los seres humanos que las requieran".
Pero la Fundación Entrópika aclara que su intención no es estropear la investigación sino parar el tráfico de monos nocturnos del Amazonas.
"No pretendemos parar la investigación. Lo que pedimos es que se siga la regulación nacional e internacional sobre especies. Pero no estamos en contra de las investigaciones contra la malaria", le dijo a Semana.com Ángela Maldonado, directora de Entrópika.
Maldonado agregó que "si el doctor Patarroyo hubiera cumplido su calendario, estaría ya en la fase de experimentación con humanos. La vacuna es para humanos, no para micos".
Los estudios de Patarroyo para la vacuna contra la malaria llevan tres décadas y han tenido varios vaivenes, por lo que aún se mantiene en la fase de experimentación con animales.
La Facultad de Medicina también lo respaldó en este aspecto: "Las investigaciones en humanos, cuando no se ha superado la fase previa de experimentación en animales, pueden tener riesgos para la salud de las personas que participan en la investigación", consigna el comunicado.
Por ahora, la FIDIC no podrá seguir cazando los 800 monos por año que se le permitían. Además, la Procuraduría deberá investigar a los funcionarios del Ministerio de Ambiente y de Corpoamazonía que otorgaron el permiso.