Mientras en la zona del Bronx la Policía realizaba un operativo de registro y control, en el sur de la capital se vivía una jornada diferente, pero con los mismos protagonistas: uniformados de la Metropolitana y habitantes de la calle.
Los oficiales brindaron atención y apoyo social a la comunidad de la calle.
En la jornada, cerca de 2.000 residentes de la deprimente zona fueron llevados al coliseo de Usme, donde les permitieron bañarse, alimentarse y divertirse.
El evento, apoyado por el área de prevención de la Policía Metropolitana, tuvo además la participación de varios médicos, quienes valoraron a hombres y mujeres que a diario conviven con la miseria en el Bronx.