Jueves, 8 de diciembre de 2016

| 1996/12/09 00:00

UN ESCANDALO DE PAPEL

Conmoción en la sociedad caldense por el caso de Silvio Botero de los Ríos, quien murió en medio de acusaciones sin fundamento sobre su labor en Hidromiel

UN ESCANDALO DE PAPEL

El 26 de octubre El Tiempo publicó en su primera página el titular "Hidromiel, con cara de Guavio". En el artículo se citaba un informe de la Contraloría General que criticaba la gestión de Silvio Botero de los Ríos, primer presidente de Hidromiel S.A, sociedad encargada del proyecto hidroeléctrico La Miel I, que se desarrollará en Caldas. Dos hechos provocaron el escándalo: la comparación de Hidromiel con el Guavio, símbolo de la corrupción oficial, y las críticas de la Contraloría a Botero, fallecido recientemente, aunque el vicecontralor Germán Bula, asegura que fue mal interpretado. Hidromiel se estableció en mayo de 1993 con Botero de los Ríos como presidente. Ese diciembre se abrió una licitación y en agosto de 1994 se hizo una orden de elegibilidad de las ofertas, saliendo favorecido el consorcio Odebrecht. Allí fue Troya. Dos perdedores, Ansaldo y Conhuabi, acusaron a la junta de favoritismo y amenazaron con demandar el proceso. Según Fernando Londoño Hoyos, asesor de Botero de los Ríos, "la licitación estuvo bien hecha y la decisión es legítima. Prueba de ello es que esos consorcios nunca demandaron el proceso". En diciembre de 1994 se oficializó la designación de Odebrecht, que se comprometió a un aporte de capital de 80 millones de dólares y a colocar bonos en el exterior. La única garantía que exigía era un contrato de compra de energía con Interconexión Eléctrica S.A, ISA.Ansaldo y Conhuabi denunciaron, sin embargo, a Botero de los Ríos ante la Procuraduría. El proceso, que en primera instancia terminó con destitución, fue declarado nulo en septiembre de este año por el procurador (e) Luis Eduardo Montoya, porque Hidromiel se rige por el derecho privado. La procuradora delegada para la contratación administrativa, Lola D'La Cruz Mattos, no tenía competencia en el caso. A algunos les ha producido extrañeza que una alta funcionaria del Ministerio Público cometiera un error de esa magnitud y luego fuera ascendida al cargo de procuradora delegada ante el Consejo de Estado. Dicen los allegados a Botero que él murió de pena moral. Días antes del infarto que lo mató a los 59 años, le comentó a un amigo que estaba muy triste porque la revocatoria de la decisión de la Procuraduría no tuvo la misma difusión que su destitución.En el momento de su muerte, Botero cumplía casi 10 meses por fuera de Hidromiel. Había sido persuadido a renunciar por el ministro de Minas, Rodrigo Villamizar. "Yo le dije al doctor Botero que todo proyecto tiene tres fases: la concepción, el montaje y la administración posterior. Usted culminó la primera fase. El entendió y renunció", explicó a SEMANA el Ministro, quien es miembro de la junta. La decisión fue controvertida. En un artículo de prensa publicado en ese entonces Londoño Hoyos dijo que"el señor Ministro de Minas ha hecho despedir al doctor Botero de los Ríos como se saca de la iglesia al perro inoportuno".Su reemplazo, Mario Aristizábal, coordinador de la campaña Samper Presidente en Caldas. pertenece al movimiento del excongresista Rodrigo Garavito, quien se considera el promotor de Hidromiel. Garavito dice que presentó una terna de profesionales capacitados y Villamizar afirma que él hizo consultas sobre Aristizábal.Lo que sí es innegable es que el proyecto ha tenido un atraso de dos años. Este se debe en gran parte a la escisión de ISA en dos empresas en abril de 1995: Isagen S.A. E.S.P e ISA. Esta decisión, sumada a informaciones de que el gobierno planeaba privatizar a Isagen, produjo un aplazamiento. El consorcio expresó su preocupación porque Isagen tendría un tamaño y unos activos menores a ISA y porque se habían cambiado las reglas de juego.La junta decidió entonces conseguir garantías de la Nación para los compromisos de Isagen. A finales del año pasado se obtuvo una garantía de la FEN por 654 millones de dólares de respaldo a Isagen como comprador de energía, y así mismo se solicitó otra por 316 millones de dólares para los aportes de capital que Isagen y la Central Hidroeléctrica de Caldas _CHEC_ se había comprometido a hacer al proyecto. La junta y el consorcio esperan colocar los bonos en los mercados estadounidenses en enero y comenzar la obra en firme en febrero del próximo año, la cual deberá estar terminada en 2001. Lo único que ha dejado este escándalo de papel es el inmerecido desprestigio de un hombre como Silvio Botero de los Ríos que trabajó incansablemente por el éxito del proyecto.

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