15 diciembre 2012

Enviar a un amigo

Email destino:

Nombre remitente:

Email remitente:

Un llamado a la acción

FOROS SEMANAForo 'Comunidades sostenibles y petroleo'.

Un llamado a la acción.

Colombia pronto se unirá al grupo de países que producen más de 1 millón de barriles diarios. Según la Asociación Colombiana del Petróleo, entre enero y junio de 2012 la producción alcanzó los 935.427 barriles promedio al día. Esto ratifica que el crudo constituye una oportunidad para que el país acelere su desarrollo económico.

De hecho, el sector petrolero no solo es el responsable del mayor volumen de divisas de las exportaciones de Colombia, también es generador de desarrollo en 152 comunidades de la geografía nacional.

Sin embargo, grandes retos, que van desde la articulación del sector petrolero con el sector público, pasando por el manejo de las comunidades en las zonas de operación e incluso el impacto del nuevo sistema general de regalías deben ser superados para aprovechar este momento productivo.

Con esto en mente la revista Semana y la Agencia Nacional de Hidrocarburos decidieron unir fuerzas para posicionar este tema en la agenda pública con el objetivo de articular esfuerzos para garantizar comunidades sostenibles que dependan cada vez menos de la industria de hidrocarburos.
 
Lo local, reto por mejorar
 
Los conferencistas del foro "Comunidades Sostenibles y Petróleo" llamaron la atención sobre el impacto favorable que se puede alcanzar si se tiene en cuenta a las comunidades de las zonas petroleras en la contratación de su fuerza productiva.

Y es que el sector petrolero es el mayor generador de empleos de mano de obra calificada, con 50 por ciento del total del área, según explicó Alejandro Martínez, presidente ejecutivo de la Asociación Colombiana de Petróleo (ACP).

En cuanto al espacio productivo regional, la dinámica que se presenta alrededor de una explotación petrolera podría utilizar el conocimiento local de las comunidades para la construcción de infraestructura y el emprendimiento de proyectos de diversa índole.
Esta dinámica toma fuerza en un contexto en el que, según Samuel Azout, director de la Agencia Nacional para la Superación de la Pobreza (Anspe), Colombia es el país de ingreso medio alto del mundo con mayores niveles de pobreza.
 
Sostenibilidad, clave sectorial
 
El petróleo no solo es el responsable del 52 por ciento de las exportaciones de Colombia y del 38 por ciento de la inversión extranjera. También promueve desarrollo con inversiones en infraestructura por 277.000 millones y genera 145.000 puestos en el mercado laboral del país.

Durante el foro ‘Comunidades Sostenibles y Petróleo’, realizado el pasado 7 de diciembre, el gobierno, los empresarios y analistas coincidieron en señalar que más allá de este impacto, el sector debe irrigar su éxito en las comunidades ubicadas en las zonas de influencia de las operaciones.

Según explicaron los panelistas, generar esta dinámica ofrece retos, relacionados con la corresponsabilidad, entendida como la unión de esfuerzos de todos los actores del sector y otros más, y el establecimiento de prioridades para la inversión de los 9billones de pesos de recursos provenientes de las regalías, de los cuales 7 billones corresponden al sector de hidrocarburos.

Frente al trabajo en equipo, la empresa privada se mostró partidaria. Juan Carlos Mejía, vicepresidente de Responsabilidad Social de Oxy Colombia, reiteró la necesidad de “trabajar de la mano de las entidades del Estado”. Mientras que María Mercedes Palacio, vicepresidente de asuntos corporativos de Petrominerales, dijo: “Si no construimos puentes y unimos esfuerzos, no lograremos desarrollo sostenible”.

En este punto, Paula Acosta, subdirectora del Departamento Nacional de Planeación, invitó a los empresarios a ser aliados estratégicos de las comunidades en la elaboración y seguimiento de los proyectos que sean presentados a los comités de evaluación del Sistema General de Regalías.

Respecto de la destinación de estos recursos, Alejandro Martínez, presidente ejecutivo de la Asociación Colombiana de Petróleo (ACP), planteó: “El país debe debatir en qué se debe invertir la plata de estos proyectos” de regalías.

Coincidió con este punto, Samuel Azout, director de la Agencia Nacional para la Superación de la Pobreza (Anspe), quien aseguró: “Si no se invierten los 9 billones de pesos, lo perdemos todo”.

Aunque reveló que el sector petrolero tiene una imagen favorable en diferentes sectores de la sociedad del 67 por ciento, César Caballero, gerente de la firma Cifras y Conceptos, instó al gobierno a aligerar el ritmo de los proyectos y a eliminar el poder de veto nacional que se impone en la asignación de los recursos.

Con este panorama, Orlando Cabrales, presidente de la Agencia Nacional de Hidrocarburos, afirmó: “El entorno social es el elemento más importante que define nuestra competitividad como país”.

Los conferencistas concluyeron con un llamado al sector para unir esfuerzos entre el gobierno nacional, los gobiernos locales, la empresa privada y los medios de   comunicación con el objetivo de trabajar en forma articulada para que el impacto de las regalías, los programas en Beneficio de las Comunidades y la Inversión Social Voluntaria sea mucho mayor.
 
Exploración y producción, sostenible y responsable
 
En los últimos años se ha comenzado a posicionar la idea de que el éxito de un negocio depende no solo de su comportamiento económico, también de su valor social y ambiental, así como de la contribución responsable que realiza con los grupos humanos a los que afecta.
Así, las empresas del sector de hidrocarburos se han comprometido a emprender su trabajo bajo los principios de sostenibilidad y beneficio a las comunidades, lo que debe fortalecer la cultura de la Responsabilidad Social Corporativa.

Estas acciones incluso han requerido la emisión de normas internacionales como la ISO 26.000 que reconoce la necesidad de la adopción de prácticas socialmente responsables.
En Colombia, la administración de los recursos hidrocarburíferos –primer rubro de las exportaciones nacionales–, la promoción de su aprovechamiento óptimo y sostenible y la contribución a la seguridad energética nacional es responsabilidad de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) desde 2003.

En sintonía con las tendencias mundiales, el cumplimiento de esta misión debe darse bajo una relación asertiva entre las empresas contratistas y las comunidades que habitan las zonas de influencia. Es una prioridad que la ANH debe garantizar, ya que se encuentra establecido en su política socio ambiental: “Orientar y ordenar bajo el criterio de sostenibilidad ambiental y social el aprovechamiento de los recursos hidrocarburíferos del país, propiciando la participación y transparencia a todos los grupos de interés”.

Bajo este marco, la Agencia debe velar por el cumplimiento de la inversión social en los contratos de evaluación técnica, exploración y producción de hidrocarburos y establecer los términos y condiciones mediante los cuales se desarrollarán los Programas en Beneficio de las Comunidades (PBC).

El objetivo de los programas es mejorar la calidad de vida de estas comunidades enmarcados en la participación ciudadana, la caracterización social de las zonas de influencia, la transparencia, el respeto a los derechos humanos y la armonización con los planes de desarrollo locales y regionales.

Publicidad
Horóscopo
Semana en Facebook
Publicidad