Jueves, 8 de diciembre de 2016

| 2007/12/08 00:00

Un trago amargo

SEMANA revela qué le preguntaron y qué respondió en la Fiscalía el ex senador Mario Uribe Escobar. Todo el proceso gira alrededor de la fecha de una reunión con Salvatore Mancuso.

El pasado miércoles, el ex senador antioqueño Mario Uribe Escobar tuvo que defenderse durante casi cinco horas de los señalamientos que la Fiscalía le hizo por una o dos reuniones que habría tenido con el ex jefe paramilitar Salvatore Mancuso. La diligencia de indagatoria se reanudará esta semana

Tal vez en sus 58 años de vida, el ex senador Mario Uribe Escobar no había tenido que pasar un trago tan amargo como el del miércoles pasado. Al primo del alma del presidente Álvaro Uribe Vélez le tocó presentarse en el búnker de la Fiscalía, en Bogotá, para rendir indagatoria dentro del escándalo de la llamada para-política. El 26 de septiembre, el mismo día en que el Primer Mandatario se encontraba en la Asamblea de Naciones Unidas en Nueva York, la Corte Suprema de Justicia anunció que investigaría formalmente a Uribe Escobar. El senador renunció de inmediato a su curul porque, según dijo, en la sala penal no tenía garantías para enfrentarse a un juicio justo. Entonces, con el expediente bajo el brazo, Mario Uribe se fue para la Fiscalía, en donde hace cuatro días tuvo que reconocer que sí se reunió alguna vez con el ex jefe paramilitar Salvatore Mancuso.

Uribe Escobar se presentó en la Fiscalía a las 7 de la mañana y durante casi una hora esperó con impaciencia, en el quinto piso del bloque F del custodiado edificio, la llegada del fiscal Ramiro Marín Vásquez, jefe de los fiscales delegados ante la Corte Suprema. A las 8 de la mañana empezó la diligencia, en presencia de la procuradora Patricia Carreño. Después de las preguntas de rutina, el fiscal Marín fue al grano: le pidió a Uribe Escobar que le explicara cómo era el cuento de la reunión o reuniones que habría sostenido con Mancuso.

El primo del Presidente empezó por explicar que en mayo pasado se enteró por la prensa de que Mancuso había dicho en su versión libre que antes de las elecciones parlamentarias de marzo de 2002, el senador y la ex congresista Eleonora Pineda se habían reunido con él en Córdoba para celebrar un pacto político de cara a los mencionados comicios. Uribe Escobar le aseguró a la Fiscalía que esa reunión nunca existió y mucho menos el mencionado pacto del que habló el jefe de las autodefensas. A renglón seguido dijo que conoció a Eleonora Pineda (hoy en prisión y confesa integrante de las autodefensas) en un acto político, en el municipio de Sahagún (Córdoba), antes de las elecciones de Congreso de hace cinco años. Después, advirtió, vendría un segundo encuentro con ella.

Según Mario Uribe, pasadas las elecciones de marzo de 2002, y estando él en Montería, Eleonora Pineda lo invitó a almorzar a su casa para que conociera a unos amigos. El ex senador explicó que se interesó por conocer mejor a la mujer que días antes había conseguido una de las mejores votaciones del país a la Cámara de Representantes. Quedaron de encontrarse en el sitio conocido como El Quince y, de inmediato, en una camioneta empezaron a avanzar por la carretera que conduce al municipio de Tierralta. De repente, según su versión, Pineda viró e ingresó el carro hasta la entrada de una finca. En ese momento -explicó Uribe Escobar- se les apareció en vivo y en directo un hombre que dijo llamarse Salvatore Mancuso.

El ex jefe paramilitar, según Mario Uribe, lo saludó efusivamente y de inmediato le habló de la intención que tenían las autodefensas de involucrarse en un proceso de paz, y que le parecía muy afortunado el encuentro con él, ya que era el primo hermano de Álvaro Uribe Vélez, quien era el virtual ganador de las elecciones presidenciales de 2002. El dimitente senador dijo en la Fiscalía que se sintió incómodo por el escenario que, sin su consentimiento, le había planteado Elenora Pineda. Según su versión, después de almorzar con Mancuso, empezó a sentir que estaba en el lugar equivocado porque un montón de hombres armados empezó a merodear la casa. Y que se inventó cualquier disculpa para abandonar el lugar, por lo que Pineda lo mandó de regreso a Montería con un conductor.

El fiscal Ramiro Marín tenía otra versión. Mancuso, en su declaración ante la Fiscalía, dijo que la reunión habría ocurrido antes y no después de las elecciones parlamentarias de 2002. En consecuencia, para el fiscal del caso no es descartable que se hubiese hecho un pacto político para los comicios que se acercaban. Sin embargo, en agosto pasado, Mancuso les dijo a los investigadores de la Corte Suprema de Justicia que no tenía claridad sobre la fecha de aquel encuentro en su finca, que las dudas las podría aclarar Eleonora Pineda, cuya versión ante la Corte respalda el relato que hizo el primo del Presidente sobre los hechos.

No obstante, el fiscal Marín le preguntó sobre una segunda reunión que se habría realizado entre él y Mancuso en 2002. El ex jefe paramilitar les aseguró a los investigadores que en ese entonces Mario Uribe habría viajado a Córdoba para reunirse con el asesinado jefe paramilitar Carlos Castaño Gil, y que como éste no pudo recibirlo, lo comisionó a él para que lo atendiera. El ex senador fue tajante en desmentir la versión de Mancuso e insistió en que sólo hubo un encuentro, el ya mencionado con Eleonora Pineda, y que el segundo jamás existió.

Al final de la indagatoria, el fiscal Marín le preguntó a Mario Uribe por los miembros de su partido político, Colombia Democrática, varios de los cuales, como Álvaro García y Eric Morris, están hoy en prisión por sus posibles vínculos con los grupos paramilitares. A lo que el ex senador respondió mencionando los nombres de prestantes personalidades que lo han acompañado también políticamente, como el abogado Tulio Elí Chinchilla.

La diligencia judicial continuará el próximo miércoles. Muy seguramente el tema grueso serán las declaraciones que en su contra entregó desde Canadá el testigo Jairo Castillo Peralta (alias 'Pitirri'), un ex paramilitar arrepentido que dijo haber visto a Uribe Escobar -en Caucasia- reunido con unos paramilitares y tratando de hacerse a tierras baratas en esa zona de Antioquia. Pero Uribe ha exhibido muchos documentos que evidencian que no tiene propiedades en ese municipio antioqueño. Además, la Procuraduría General de la Nación, en otro expediente, dejó por el suelo la credibilidad de 'Pitirri' y eso suma en favor de Mario Uribe.

Es decir, como están las cosas, el primo del Presidente sólo tiene un dolor de cabeza: dejar claro cuándo fue la reunión con Mancuso y Eleonora Pineda. Si nadie puede demostrar que fue antes del 10 de marzo de 2002, el problema para él estaría resuelto.

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