Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 10/22/2014 12:00:00 AM

¿La U. Distrital construyó en una reserva forestal?

Un concejal y el rector de la universidad están enfrentados por la construcción de obras en la sede de la Macarena.

El reforzamiento estructural de la sede A de la Universidad Distrital Francisco José de Caldas, ubicada en la zona de la Macarena (cerros orientales), está en el centro del debate. En juego están los recursos que esta institución invirtió para un conjunto de obras, pero más allá de la polémica por el dinero invertido está la presunta violación a la protección de los cerros orientales, considerados reserva forestal.
 
Este no es un tema menor ya que a pesar de ser un centro de enseñanza reconocido en la capital y el país, la Distrital aparentemente edificó sin licencia de construcción varias obras que no estaban previstas en el proyecto de reforzamiento de la estructura de la sede.
 
Y es que para los bogotanos los cerros orientales son pulmón de la capital, una frontera vegetal en la cual el Estado ha buscado proteger de inversionistas privados, urbanizadores piratas y ahora también de entidades públicas.

En la memoria de los bogotanos está fresca la decisión del Consejo de Estado que determinó en 2013 que en adelante no se deberían conceder licencias de construcción, ya que según el alto tribunal estos son una reserva forestal “protectora de Bogotá”.
 
Desde 1973, cuando se declaró por medio de un acuerdo que esta era una reserva forestal, los cerros gozan de protección. Ahora, paradójicamente, la Universidad Distrital presuntamente trasgredió la norma y realizó obras sin licencia de construcción en una zona protegida.
 
Ya la Alcaldía de la localidad de Santa Fe ordenó la demolición de parte de la construcción, es decir, de los módulos o salones provisionales en los cuales se dictan clases. Incluso, la Alcaldía formuló pliego de cargos antes de dar una sanción definitiva que sería la de demoler el resto de la obra que no cumple el permiso.
 
La historia arrancó en septiembre del 2009, cuando la universidad expresó la necesidad de reforzar la estructura de la sede A de la Macarena. El último día de ese año, una resolución de la Curaduría Urbana número 4 determinó suspender el trámite de la licencia al considerar que estaba en un área de reserva forestal.
 
La universidad no se quedó quieta. Tras las fiestas navideñas, en enero del 2010, el centro educativo presentó una acción de tutela en contra de la curaduría en la cual argumentó que se violó el derecho a la educación. La tutela fue resuelta a favor de la universidad por el juzgado 27 civil municipal. En el escrito se argumentó que por encima de cualquier consideración estaba el derecho a la seguridad y la vida de los estudiantes.
 
Las presuntas irregularidades por construir en zona forestal obligaron a la intervención de la Alcaldía local de Santa Fe. A esto se suma una queja de una mujer que en abril del 2011 cuestionó la ejecución del proyecto.
 
La Alcaldía local de esa localidad publicó en diciembre del 2013 una resolución en la que declaró que las obras incumplían la ley de urbanismo y ordenó la demolición de los módulos provisionales que servían como aulas de clases.
 
Adicionalmente, un informe técnico de agosto de este año determinó que se estaban construyendo obras independientes al reforzamiento estructural, entre ellas siete módulos prefabricados de dos pisos para aulas y dos módulos para baños. También se encontró que se hicieron un sendero ecológico, un camino peatonal, una cafetería y ascensor.
 
Ahora está en juego la demolición de lo que se ha construido y con ello el entierro del dinero por el millonario contrato que, según la universidad, podría alcanzar 3.000 millones de pesos.
 
El concejal Julio César Acosta ha estado al tanto de lo que pasa en la universidad y este caso no ha sido ajeno para él. “No tienen licencia, no pueden construir. Nosotros lo que preguntamos es cómo se van a gastar 20.000 millones de pesos de manera irresponsable sin tener en cuenta el ordenamiento jurídico para invertir de manera adecuada”.  El cabildante no se opone al reforzamiento de la estructura, pero sí a que se haya construido sin licencia en una zona de reserva forestal protegida por la ley.
 
Qué dicen en la U

Las quejas del concejal  fueron respondidas por el rector de la universidad, Roberto Vergara, quien aseguró que lo dicho por el concejal no es cierto y que en la universidad están tranquilos.
 
En su defensa  aseguró  que una sentencia del Consejo de Estado determinó que esa zona no hace parte de la reserva forestal.
 
Frente a las obras dijo que los siete módulos en los cuales se dictan clases son temporales y que se van a retirar cuando termine la obra. Además, frente a las presuntas obras nuevas, entre ellas la cafetería, aseguró que la misma está construida hace 27 años y que los senderos también estaban y sólo se construyó un pequeño muro.
 
Para el rector Vergara es cierto que el ascensor es una obra nueva, pero esta es una exigencia de la ley establecida para ayudar a personas minusválidas. A esto se suma que la universidad no tiene los planos originales para que se pueda corroborar la información del cabildante.
 
“Esta no es una interpretación malintencionada, es una falta de información técnica del concejal Acosta, ya que todos procesos de reforzamiento estructural conllevan adecuaciones”.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1842

PORTADA

La voltereta de la Corte con el proceso de Andrade

Los tres delitos por los cuales la Corte Suprema procesaba al senador se esfumaron con la llegada del abogado Gustavo Moreno, hoy ‘ad portas’ de ser extraditado. SEMANA revela la historia secreta de ese reversazo.