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| 10/30/2014 12:00:00 AM

Uribe insiste en que las FARC no van a dejar las armas

El Centro Democrático califica de “superficiales y elusivas” las respuestas de De la Calle a sus 68 capitulaciones.

La semana pasada Álvaro Uribe armó un auténtico tierrero por cuenta de su interpretación de los acuerdos de paz, aquellos que ya alcanzaron el Gobierno y la guerrilla de las FARC, mediante un documento llamado 52 capitulaciones, que después se elevaron a 68, y que generaron todo tipo de reacciones desde la Casa de Nariño.

El Gobierno, en cabeza de Humberto de la Calle, jefe del equipo negociador del Gobierno en la mesa de diálogo en Cuba, dio respuesta a cada una de las capitulaciones y, además, las calificó como mentiras del uribismo.

El expresidente no guardó silencio y, una semana después, replicó con otro documento. Las réplicas a De la Calle. En ellas insiste en señalar que en los acuerdos de paz hay muchas concesiones al terrorismo.

“Las respuestas de Humberto de la Calle nos parecen insatisfactorias, superficiales y elusivas sobre los temas de fondo”, dice el senador Alfredo Rangel. Uribe, por su parte, rechazó que “el gobierno nacional esté negociando la agenda nacional con un grupo terrorista.

El principal asunto en el que los uribistas hicieron énfasis fue en advertir que, según lo consignado en los acuerdos, no habrá entrega de armas. Se utiliza la palabra “dejación”, que, según De la Calle, es el término que históricamente se ha utilizado para la entrega de armas. Ellos no están convencidos en esa palabra, pues para ellos significa “dejar de usarlas, pero no entregarlas. Habrá una paz armada”.

Según explicó Rangel, las FARC insisten en que hasta que se cumplan todos los compromisos de los acuerdos habrá dejación de armas. Por eso le pidió al Gobierno que "se aclare de forma diáfana que en el momento de la firma de acuerdo habrá una entrega de armas”.

Otro de los puntos en los que los uribistas no estuvieron conformes con las respuestas de De la Calle fue en el tema del narcotráfico. Señalan, a partir de los acuerdos conocidos en este punto de la agenda, que el Gobierno está abriendo las puertas a la legalización y la multiplicación de cultivos de coca y que habrá renuncia del Estado a la acción penal y la extinción de la pena para los cocaleros.

Además, consideran que el documento sobre narcotráfico abre paso a la no extradición de los guerrilleros vinculados con este delito, que son la mayoría de frentes. “En el documento se establece que el delito del narcotráfico estaría conexo con el delito político y que protegería a los terroristas frente a la solicitudes de extradición”, señaló Rangel.

Igualmente, los uribistas señalan que por el proceso de paz se está dando un “limbo o tregua legislativa”, pues consideran que muchos temas de la agenda nacional están siendo aplazados hasta que haya acuerdo con las FARC. “Santos se comprometió en el 2010 a un plan de Desarrollo Rural y no lo ha presentado”.

También cuestionan que una de las promesas en el 2010 era el estatuto de la oposición, pero este, dicen, se negociará sólo después de la firma y se discutiría con los terroristas. “Este estatuto es una urgencia y se debe discutir con los partidos de la democracia”.

El también senador José Obdulio Gaviria dijo que ha revisado más de mil documentos de las FARC y que en ellos no existe ninguna voluntad de desmovilización. “Para negociar, uno debe conocer al enemigo. Parece ser que Humberto de la Calle no conoce los documentos de las FARC” (Vea el documento ‘Las evasivas respuestas de Humberto de la Calle’).
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