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| 2/1/2010 12:00:00 AM

Uribe quiere ahora taxistas informantes y con equipos de comunicación

Después de la polémica propuesta de que los estudiantes en Medellín trabajen para la fuerza pública, ahora quiere que todos los taxistas en Cali se doten de equipos de comunicación e informen a la Policía sobre los delincuentes.

No ha pasado una semana desde que propuso que los jóvenes de Medellín tuvieran un sueldo de 100 mil pesos mensuales a cambio de ser informantes de la fuerza pública, cuando ya el presidente Álvaro Uribe se decidió a extender la idea a Cali. La diferencia es que esta vez quiere que los 31 mil taxistas de esta ciudad, armados con avanteles, informen sobre los movimientos de la delincuencia en la capital del Valle.

Esta idea de incorporar taxistas a la red de informantes no es nueva. Hoy existen unos 30 mil conductores de servicio público en todo el país que trabajan para la Policía informando permanentemente sobre movimientos sospechosos en diferentes ciudades del país ya que, gracias a su oficio y a los equipos que manejan, se les facilita comunicarse entre ellos y alertar a las autoridades.

“Todo ciudadano que nos dé una información efectiva sobre un homicida va a recibir una recompensa básica (cinco millones de pesos)”, dijo Uribe al terminar un Consejo de Seguridad en Cali este lunes. Para él, los ciudadanos tendrán que escoger entre ser solidarios o encubridores del crimen. “Hay que escoger entre una cultura de pasividad frente al crimen o una cultura de compromiso contra el crimen”, dijo antes de informar que está buscando la manera de dotar a los taxistas caleños con los avanteles.

Sus palabras son quizá un refuerzo a lo dicho la semana pasada y un mensaje a los críticos de su propuesta de pagarle a mil estudiantes de Medellín un sueldo para que delaten a los criminales. Tanto él, como su ministro de Defensa, Gabriel Silva, y varios voceros del uribismo defendieron a capa y espada la medida con la que buscan reducir los índices de criminalidad en la capital antioqueña. Por el contrario, analistas y no pocos representantes del sector educativo mostraron su desacuerdo con esa iniciativa.

Johnny Rangel, de Red de Amigos de Taxistas Unidos de Cali, le dijo a Semana.com que la idea de dotar de teléfonos móviles a los taxistas fue propuesta por su gremio en Tuluá, a finales del año pasado. Para ingresar a esta red se debe pasar un filtro de seguridad que hace la Policía.

Según él, esta asociación de amigos cuenta con 120 taxistas y que hace un tiempo hablaron con el Presidente y con el comandante de las Fuerzas Militares, a quienes le pidieron ayuda para poder defenderse.

“Lo que no queremos es que la delincuencia nos vaya a ver como un objetivo. Con la red buscamos minimizar la violencia contra nosotros, aumentar nuestra seguridad, la del gremio, que siempre ha estado muy golpeada. No queremos que nos vayan a infiltrar. El problema es si a todos nos ponen un Avantel, eso sería otra cosa”, dijo Rangel.

A pesar de lo criticada que fue la medida de incorporar estudiantes como informantes, el presidente Uribe parece que no se moverá de su posición y tal como lo anunció, extenderá dicha idea a las principales ciudades que tienen graves problemas de violencia.

Como sucede en Medellín, los índices de criminalidad en Cali son preocupantes (este año han sido asesinadas 147 personas). Este lunes llegaron a la ciudad 832 policías. De ellos, 148 son investigadores, especialmente orientados a esclarecer homicidios.
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