Jueves, 8 de diciembre de 2016

| 2008/02/09 00:00

¿Usted tampoco le marcha a la segunda reelección de Uribe?

La ex ministra Marta Lucía Ramírez le responde a María Isabel Rueda

Me parece inconveniente que todo este proyecto exitoso que se viene dando en Colombia dependa solamente de la persona del presidente Uribe

M.I.R.: ¿Votó con La U por la segunda reelección de Álvaro Uribe?
M.L.R.: Yo sí fui a la reunión, después de mucho tiempo de estar en la disidencia, porque nos citaron para discutir la agenda de las sesiones extras. No era para tratar el tema de la reelección. Y ya me había salido a una reunión con la cámara colombo-venezolana cuando lo trataron.

M.I.R.: ¿Pero si hubiera estado presente, se habría opuesto?
M.L.R.: Creo que tenemos que trabajar en lo que más le convenga a Colombia, y eso es en el fortalecimiento de la democracia, en el fortalecimiento de nuestras instituciones y en que el país tenga credibilidad por esa solidez institucional. Me parece preocupante que todo este proyecto dependa de una sola persona. Creo que el presidente Uribe ha sido extraordinario, su gobierno ha transformado a Colombia proporcionalmente mucho más que cinco gobiernos juntos. Pero no podemos quedarnos en la persona del Presidente. Este es un momento en el que además de cumplir la Constitución vigente, tenemos que abrir el espacio que permita el libre juego democrático, para la alternación política.

M.I.R.: ¿Cree que esta propuesta, tres días después de la gran marcha del lunes contra las Farc que tanto cuidamos para que no se politizara, es una gran torpeza?
M.L.R.: Me parece una máxima torpeza. Les da razón a quienes veían con mucho escepticismo esta marcha contra las Farc. Además, la reelección está totalmente fuera de la agenda del Presidente. Los que hacen esta propuesta para congraciarse con él le están haciendo un gran daño porque no está en eso. Meter en este momento el tema de la reelección es crear grandes tensiones institucionales. Primero, porque están proponiendo un referendo. Supongamos que consigan las firmas que se requieren. Pero ese referendo tiene que ir al Congreso y allá esa fricción vamos a tener que enfrentarla de todas maneras. Paralizará todas las iniciativas gubernamentales y la agenda legislativa. Una de las prioridades que tenemos en este año legislativo es otorgarles un piso jurídico a los paramilitares que se han desmovilizado, que será uno de los grandes legados de este gobierno y algo que parecía imposible de lograr. Si se mete en este momento el referendo, generamos una parálisis de la iniciativa del gobierno y la función del Congreso, para no hablar de las fricciones institucionales con las Cortes. Existe una sentencia de la Corte Constitucional sobre la reelección por una vez y volveríamos a abrir esa discusión. La propuesta es inoportuna y desluce el éxito maravilloso de la marcha, además de hacerle un gran daño al Presidente que con toda la generosidad y la altura está dedicado a trabajar por este país.

M.I.R.: No faltarán los malpensados que digan que usted no quiere la segunda reelección de Uribe porque se le dañan los planes de su propia candidatura presidencial…
M.L.R.: La fortaleza de las instituciones colombianas es algo que no podemos ver con mezquindad. Así yo no tuviera ninguna aspiración, seguiría oponiéndome a una nueva reelección presidencial con los mismos argumentos. En este caso en particular están manoseando el nombre del Presidente, cuando el partido de La U debería ser el que más estuviera cuidándolo.

M.I.R.: Usted ha dicho que quiere ser Presidenta. ¿Cree que ha llegado el momento para que una mujer se haga cargo del país y que no es bueno que el Presidente tapone esa oportunidad?
M.L.R.: Son dos cosas distintas. Yo ya vengo hace rato trabajando en la política con un horizonte de largo plazo. Si no estoy en la siguiente oportunidad electoral, seguramente estaré en la que sigue. Le insisto en que mis reparos a la segunda elección del presidente Uribe no tienen absolutamente nada de mezquinos. Si me pareciera que eso le conviene al país y a la democracia, lo apoyaría por encima de cualquier aspiración personal. En este momento la alternación es lo que más le conviene al país, que lleguen otras personas que sirvan para airear el trabajo político. Además, esta nueva reelección implicaría casi suspender este segundo período presidencial para dedicar los esfuerzos de todo el Estado a la reelección, cuando hay tanto por hacer para consolidar la política de seguridad democrática, lograr las metas de crecimiento, disminuir el riesgo de la inflación, normalizar las relaciones diplomáticas con los vecinos…

M.I.R.: ¿Si se recogen las firmas y se presenta el acto legislativo ante el Congreso, usted lo apoyaría?
M.L.R.: Hay una ley de bancadas. Si esa es la decisión de la bancada…

M.I.R.: Pero usted es disidente…
M.L.R.: Sí, pero a los disidentes no se nos excluye de la obligación legal de apoyar la decisión de la bancada. Esa ley de bancadas es un esperpento: tiene lo peor de los dos mundos. En lugar de organizar el funcionamiento de los partidos dentro del Congreso, les amarraron las manos a quienes aportan ideas diferentes. Pero los disidentes hemos cumplido al pie de la letra las decisiones de La U, y si esa es, tendríamos que votar de acuerdo con ella. Lo importante es saber que el Presidente no está en eso.

M.I.R.: ¿Usted se lo ha preguntado en privado?
M.L.R.: Sí, se lo plantee en una conversación a comienzos de noviembre del año pasado.

M.I.R.: ¡Huy, una conversación viejísima!
M.L.R.: Bueno, es que la conversación fue después de lo de la hecatombe. Con él he hablado muchas veces después, pero sobre la reelección, en esa oportunidad. Él me dijo que estaba totalmente consciente de la necesidad de consolidar las cosas buenas de este gobierno en lugar de someter al país a tensiones innecesarias. El legado que está dejando es suficientemente grande para Colombia. En esa oportunidad le propuse al Presidente, como antes se lo había propuesto a los presidentes de los partidos de la coalición, que hiciéramos en Colombia algo como la concertación chilena: un acuerdo de los cinco partidos de la coalición para darles continuidad a los ejes fundamentales del proyecto político del presidente Uribe. O sea, continuidad a la seguridad democrática, a la política social, a la política del crecimiento económico y al aumento de la inversión.

M.I.R.: ¿Será casualidad que ahora todo el mundo esté viendo hecatombe por todos lados?
M.L.R.: Tenemos una situación económica muy sólida. En un foro de Anif la semana pasada se concluyó que en el escenario más pesimista, el crecimiento será de un 5 por ciento. La inflación preocupa, pero ahí estuvo la Junta del Banco de la República sosteniendo que nuestra inflación, que en este momento surge del área de los alimentos, está concentrada en unos específicos en los que podríamos aumentar drásticamente la producción, como papa, legumbres, hortalizas… No puede haber una hecatombe con una economía sólida que tiene el futuro despejado. Ahora, sobre el tema de Venezuela y Nicaragua, tenemos precisamente una institucionalidad tan sólida, que debemos acudir a ella para evitar un escalamiento de las tensiones con los vecinos. Aquí tampoco se vislumbra ninguna hecatombe. Con Ecuador tenemos incluso una relación muy constructiva a pesar de los problemas que hemos pasado por la guerrilla y las fumigaciones. Las relaciones con Perú son maravillosas, lo mismo que con Brasil. Tenemos desafortunadamente la tensión con el presidente Chávez, que no es con el pueblo venezolano, del que sólo recibimos cariño, admiración y compromiso con el pueblo colombiano. Lo que pasa es que Venezuela fue bendecida con el petróleo, y esa bendición se la tomó el presidente Chavez a título personal, en lugar de que irrigue a todos los venezolanos.

M.I.R.: ¿Cree en la teoría de que Chávez puede estar tratando de armar el conflicto con Colombia a través de Nicaragua?
M.L.R.: Sería una irresponsabilidad enorme que Chávez estuviera provocando un conflicto militar, y todas las señales que está dando apuntan en esa dirección. Pero me parece excelente que el gobierno colombiano haya tomado la decisión de no generar ningún tipo de confrontación o agresividad contra el presidente Chávez. De todas maneras, me parece que tenemos que ser prudentes pero estar alertas, ser prudentes pero tener actitudes muy firmes, una posición muy clara en la frontera colombiana, donde debemos estar permanentemente cuidando las aguas. En el caso de Nicaragua, tenemos que aprovechar el momento para fortalecer nuestra presencia en el mar y mejorar el aprovechamiento de nuestros recursos marinos. Colombia ha ejercido esa presencia pacífica e ininterrumpida por más de 200 años, luego eso no está en discusión.

M.I.R.: ¿Qué le va a decir al Presidente sobre la reelección la próxima vez que lo vea en privado?
M.L.R.: Que quisiera saber qué opina él de esta iniciativa que ha sido del secretario y del presidente de La U, porque ni siquiera creo que sea de toda La U.

M.I.R.: ¿Y si le dice que sí quiere?
M.L.R.: Le insistiría con los argumentos que le he dado en esta entrevista.

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