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| 7/21/2017 9:48:00 AM

“Ustedes están al mismo nivel del Congo”

Semana.com habló con el economista belga Gunter Pauli, reconocido por acuñar a nivel mundial el término de minería sostenible, a propósito de las Consultas Populares en Colombia y que están frenando proyectos de explotación.

SEMANA: En la actualidad existe una avalancha de consultas populares que paralizan las exploraciones mineras en Colombia, ¿qué opina?

GUNTER PAULI: El público tiene derecho a expresarse, pero debe encajarse a las reglas del Gobierno que ya expidió unas leyes y que tienen que acatar todo el mundo.

SEMANA: Democratizar la minería es saludable para un país.

G.P.: La gente expresa una frustración y tenemos que escucharla, pero en este caso el Gobierno también tiene que ajustar las leyes porque hay gente que hizo inversiones y quiere desarrollar proyectos de buena fe, cumpliendo con todas las normas.

SEMANA: Existen esas iniciativas populares para atajar la minería en otros países

G.P.: Hay muy pocos casos en el mundo. Honestamente no conozco ningún país donde una consulta como las que se hacen en Colombia, frene proyectos que ya tienen licencias.

SEMANA: Usted es de los que piensa que cuando se frena la minería legal, ganan espacio los ilegales.

G.P.: Pues obvio; pero hoy en día la minería colombiana es 80 por ciento ilegal, no lo olviden. Casi la totalidad de exportaciones de oro y explotación minera en Colombia, es ilegal y criminal.

SEMANA: ¿Qué se puede hacer para que exista armonía entre minería, medioambiente y comunidad?

G.P.: Ustedes los colombianos son una democracia con una representación en el Congreso, entonces tienen que cambiarlos si no están contentos con ellos; es la única manera.

SEMANA:Con tantos errores y problemas, algo está fallando con la explotación minera ¿de quién o quiénes es la culpa?

G.P.: La mayor culpa es de los tres poderes (Ejecutivo, Legislativo y Judicial), ellos tienen que trabajar juntos para que haya una sostenibilidad minera; en Argentina en el pasado la minería podía hacer lo que quería y los gobiernos dieron licencias que no tenían sentido, pues es lógico que la población esté cansada”.

SEMANA: ¿Qué tan bueno o malo es que un país dependa económicamente del desarrollo minero?

G.P.: El país como tal no depende de ese desarrollo, sencillamente es una oportunidad.

SEMANA: ¿Qué es la minería sostenible?

G.P.: La minería tiene solamente una opción: es sostenible o no lo es; si no es sostenible, no se llama minería. Sostenible quiere decir que en primer lugar el impacto tiene que ser positivo; hay que tener en cuenta que el impacto cero en la minería sostenible no existe.

SEMANA: ¿Y cuál es la diferencia profunda con la tradicional?

G.P.: Sencillo, una minería sostenible es aquella que le hace bien al país y al medioambiente, punto.

SEMANA: Si es tan buena y efectiva la minería sostenible, ¿por qué ha sido difícil convencer a los ambientalistas y comunidades?

G.P.: Porque han fallado los gobiernos. Primero dan licencias que no cumplen con las leyes, necesidades y requisitos de la población. Casi todas las licencias que se han dado tienen que ver solo con la extracción minera y no con el desarrollo sostenible.

SEMANA: ¿Qué ejemplos exitosos podemos mencionar de esa minería sostenible?

G.P.: Hoy en día no hay. Por eso me estoy metiendo en esto para que por fin exista una minería sostenible. Pero lamentablemente no tengo ningún caso exitoso en ninguna parte del mundo.

SEMANA: ¿Esa sostenibilidad está ligada al grado de desarrollo de un país?

G.P.: Si intentas hacer una extracción minera con mercurio en España, te vas para la cárcel porque está prohibido al igual que en el resto de Europa donde hay reglas claras. Lamentablemente a nivel mundial no existen reglas para hacer minería sostenible y la única cosa que prevén, es que al cerrar las minas pueden poner algunos arbolitos que apenas sobreviven.

SEMANA: Expertos aseguran que la mejor minería ambientalmente amigable, es aquella que deja esos recursos naturales en el subsuelo, es decir no explotarlos.

G.P.: Sin duda hay muchos casos y muchas situaciones donde es mucho mejor dejar el oro o el carbón donde están, de acuerdo; pero hay otros casos donde es mejor sacarlo, porque es demostrable que si se aplica la minería sostenible, es posible restaurar terrenos por el maltrato que la tierra ha recibido durante décadas.

SEMANA: ¿En qué rango ubica la explotación minera en América Latina?

G.P.: Es lo mismo que sucede en Asia o en África: no existe la minería sostenible. Si miramos por ejemplo la destrucción total que Colombia ha permitido durante tantas décadas con el mercurio, donde hay una continuación sin igual en América Latina. En Colombia se defienden diciendo que tal vez no son los peores, pero igual son los segundos o terceros.

SEMANA: ¿Cuál es el país de América Latina con mejores experiencias mineras?

G.P.: En este momento conozco solo un Gobierno que está dispuesto a cambiar la cara de la minería a través de desastres conocidos y por eso está dispuesto a modificar las reglas de juego: Argentina.

SEMANA: ¿O sea que usted ha sido consultor o asesor de Gobiernos para temas de Minería Sostenible?

G.P.: Yo no soy consultor, no me pueden comprar mi conciencia, Lo primero que hago es una observación de la realidad que existe en este momento, razón por la cual he dicho que hay ciertas minas que es mejor no tocar, salvo en ciertas condiciones donde sea posible restaurar el ecosistema. En América Latina hay dos casos donde se puede aplicar esa observación: Argentina y Colombia.

SEMANA: ¿Cuántas minas ha analizado en todo el mundo?

G.P.: Creo que unas 50 minas. Desde China, el Congo, Mongolia, Sudáfrica, Australia, Chile, Argentina y Colombia.

SEMANA: ¿Y el país con mayores problemas o riesgos mineros?

G.P.: Pienso que es Colombia porque allí se tolera el mercurio; no hay ningún otro país que permita el uso del mercurio con tal impunidad, aunque está prohibido como en Colombia.

SEMANA: ¿Pero hay otros países que usan o usaron mercurio para extraer oro?

G.P.: Argentina tenía uso de mercurio, pero si miras fotos aéreas el caso de Colombia solo se equipara a los problemas en África, como los de Congo y Ghana. Pero insisto que lo particular de Colombia es que ese mercurio afecta directamente las arterias hídricas como el río Magdalena, que lo están envenenando.

SEMANA: ¿Qué percepción hay en el mundo sobre el desarrollo minero en Colombia?

G.P.: Primero, es un desastre; segundo, es una inseguridad legal total. Colombia tal vez está llegando a lo que quiere mucha gente y con razón, pero esto de la inseguridad jurídica es dañino para cualquiera que piense hacer inversiones en el país.

SEMANA: Jurídicamente hablando, ¿en qué nivel de confianza ubica a Colombia?

G.P.: Ustedes están al mismo nivel del Congo, en África. En ese país no tienes seguridad jurídica.

SEMANA: ¿Y qué diagnóstico hace del tema?

G.P.: Lo único que estamos haciendo hoy en día con algunos proyectos es intentando verdaderamente transformar el modelo. Ya lo he dicho, la minería sostenible es o no es; pero nosotros tenemos un gran problema y es que no se puede hacer una minería sostenible cuando ya recibieron licencias oficiales y luego jugar al policía diciéndole que no están haciéndolo bien.

SEMANA: ¿Es posible desarrollar en Colombia una minería amigable, no solo con el medioambiente, sino con las comunidades vecinas?

G.P.: La actitud es que debemos cambiar de decirle no a todo y criticar lo del pasado, a unirnos y mirar cómo podríamos organizar un modelo que restaure el pasado y que llegue a tener un impacto económico, ecológico y social. Pero cuando se diga sí, tiene que estar siempre ajustado al sitio donde está la mina, porque no se compara Gramalote con La Colosa”.

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