Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 11/26/2016 4:04:00 PM

Vargas Lleras: brilló por su ausencia

El vicepresidente no estuvo en el Teatro Colón en la firma de la paz. Su ausencia vuelve a generar inquietudes sobre su posición frente al proceso con las FARC. ¿Qué significa?

Han sido contadas las ocasiones en las que al vicepresidente Germán Vargas Lleras se le han podido arrancar pronunciamientos sobre el proceso de paz. Al principio solía no referirse al tema, pero unos días antes del plebiscito apoyó el Sí de frente. Se lo dijo a SEMANA el 27 de agosto y se lo reiteró a Noticias RCN dos días más tarde. También acudió a una manifestación en la costa caribe, pero allí no pronunció palabra alguna.
Aunque siempre ha dicho que lo apoya, se sabe que mantiene algún escepticismo y que hay puntos del acuerdo, como la Jurisdicción Especial para la Paz, que le generan reservas. Es natural que quien fuera el congresista que denunció los abusos y excesos del Caguán, y que los vivió en carne propia, no creyera desde un inicio en la voluntad del grupo guerrillero.

Puede leer: Vamos a derrotar a las FARC en las urnas 

Pero como Vargas Lleras es el segundo a bordo del barco del gobierno, muchos esperan que empuje para el mismo lado. Sus principales contradictores, muchos de ellos del liberalismo, le han exigido un mayor compromiso, “ponerse la camiseta” y lucir la paloma de la paz. Muchos de ellos lo hacen de corazón pues consideran que la situación es compleja y que en un país tan polarizado, la voz de Vargas lograría conquistar a muchos colombianos escépticos, pues un sector mayoritario de la opinión pública piensa como él: quiere el proceso, pero tiene reservas.

Otros, por el contrario, se quejan de la actitud de Vargas con cálculo político, pues saben que es el principal contendor del partidor presidencial de 2018. En las toldas liberales, por ejemplo, le han hecho la guerra porque ven con temor que su imagen de mano dura, su capacidad de ejecutor y el peso que ha ganado en el Estado (por ejemplo con la llegada de Néstor Humberto Martínez a la Fiscalía) le de mucha ventaja en esa carrera que por muchos meses iba ganando. Quienes siguen al vicepresidente también criticaron que el Palacio de Nariño le hubiera dado tanto protagonismo al trapo rojo en el proceso, pues incluso el ex presidente Cesar Gaviria fue nombrado por Santos como el coordinador general de la campaña.

Puede leer: "El silencioso Sí de Vargas Lleras"

Por eso, la ausencia de Vargas Lleras era uno de los principales temas de conversación en el Teatro Colón, donde se firmó el nuevo acuerdo de paz. En defensa de Vargas, habría que decir que esta es la cuarta firma que el gobierno hace con la guerrilla y que a la del acuerdo final en Cartagena, en la que el presidente celebró con bombos y platillos sí estuvo en primera fila. Sin embargo, el hecho de que faltara en el momento más difícil que ha vivido el proceso, es decir después de la derrota del gobierno en las urnas, dejó un mal sabor.

Su ausencia podría tratarse de un hecho casual. El acto fue preparado a última hora y tendría su agenda previamente establecida pues se celebraba en Cartagena el Congreso Nacional de la Infraestructura, el tema más clave de su gestión.

La verdad es que en los temas de paz, Vargas nunca ha tenido protagonismo. En el 2010, Santos lo nombró ministro del Interior y de Justicia. Las únicas veces que habló del proceso con las Farc fue cuando impulsó la prórroga de la ley de orden público, la que pone condiciones para las negociaciones, pero por su iniciativa, prohibió que se establecieran zonas de despeje, por lo que cualquier proceso solo podría adelantarse en el exterior.

Le recomendamos: Cambio Radical se la juega por el Sí de la mano de un Vargas Lleras

A comienzos del 2012, y cuando nadie se daba por enterado de unos contactos secretos con las FARC, Vargas Lleras pasó al Ministerio de Vivienda, con el ambicioso proyecto de regalar 100.000 casas a los colombianos más pobres. Desde que se puso el casco, no volvió a tener relación alguna con los temas de paz. Por ende, su silencio se extendió casi que hasta las elecciones del 2014.

El Vicepresidente de la República fue uno de los ausentes en la comitiva que el 23 de septiembre del año pasado viajó a La Habana. Ese día Santos y Timoleón Jiménez firmaron el acuerdo de víctimas y justicia transicional. Incluso, viajaron congresistas de todos los partidos, ninguno de Cambio radical fue invitado. La Casa de Nariño adujo a un error de comunicación, un mal entendido, el que no hubiera representantes del partido político de Vargas Lleras.

El Vicepresidente se encontraba ese día en Santander de Quilichao, Cauca, en el acto de inicio de la construcción de la carretera a Popayán. No fue indiferente al acontecimiento. Se pronunció: “Yo creo que la paz está en las carreteras, casas, acueductos, empleos, progreso y competitividad, elementos esenciales para hacer de Colombia un país más justo”.

Tampoco hizo de la muy numerosa comitiva, que incluyó a casi todos los ministros, casi todos los congresistas, empresarios, y amigos cercanos, que el presidente Santos encabezó el 23 de junio pasado. Se firmaba en La Habana el fin del conflicto. Esta vez sí estuvo el congresista Rodrigo Lara, a nombre de Cambio Radical.

Vargas Lleras, mientras tanto, se encontraba en Buga, Valle, la tierra de su antecesor, Angelino Garzón, y en compañía de la ministra de Vivienda, Elsa Noguera, y el ministro de Transporte, Jorge Eduardo Rojas, esta vez inaugurando la vía Buga - Buenaventura. “Celebro como Vicepresidente de la República el acuerdo firmado hoy en La Habana, que disipa muchas dudas. Celebro que las FARC se comprometan, a partir de hoy, a no volver a cometer ningún delito. ¡Ojalá lo cumplan!”, enfatizó.

La primera vez que a Vargas Lleras se le vio en la foto de la paz fue en Cartagena de Indias, ese 26 de septiembre. Cuando Santos y Timoleón Jimenez firmaron el acuerdo, los más de 2.000 asistentes al Patio de Banderas del Centro de Convenciones se levantaron de sus asientos y aplaudieron durante un buen rato. Vargas Lleras se ve en una de las fotos muy serio de brazos cruzados.

Un mes atrás (24 de agosto), cuando el gobierno y las FARC concluyeron la negociación y cerraron el acuerdo de paz, Vargas cuestionó el tribunal especial de paz. Como segundo del gobierno, estuvo al lado del presidente en la alocución de la noche del 2 de octubre, la del plebiscito. Pero su reacción apareció al día siguiente, en la página 2 de la edición del diario El Tiempo: “Colombia ha decidido, ahora confiemos en que la voluntad de paz de las FARC sea real y negociemos un nuevo acuerdo que realmente convenza”.

El 9 de octubre, tres días después del anuncio del Nobel, Vargas Lleras acompañó al presidente Santos a ofrecer el premio en metálico a las víctimas del conflicto. Estuvo en la misa que se celebró en Bojayá, Chocó, uno de los actos más simbólicos que se ha vivido después del plebiscito.

Esta semana mientras cientos de personas se peleaban una butaca en el Teatro Colón, Vargas prefirió estar en las regiones. Desde el miércoles se encontraba recorriendo varios departamentos de la Costa, estuvo en Cartagena en el Congreso de la Cámara Colombiana de Infraestructura, y en Barranquilla puso la primera piedra de la sede deportiva de la Federación Colombiana de Fútbol, la primera piedra de la que será la casa de la Selección.

También le metieron suspicacia a la del fiscal general Néstor Humberto Martínez, cercano al Vicepresidente, y quien al día siguiente de la firma anunció la ocupación de bienes de la guerrilla, avaluados en $ 372.000 millones.

Los rumores que generó su ausencia tomaron fuerza, en especial porque el Vicepresidente está a pocos meses de salir del gobierno, para lanzar su propia candidatura. Aunque se rumoró que renunciaría en estos días, sus allegados aseguran que acompañará al presidente hasta donde más pueda. Se especula que la fecha de lanzarse al agua será en febrero o marzo. En ese momento, una vez en campaña todo el país sabrá que es lo que está pensando Germán Vargas Lleras.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1842

PORTADA

La voltereta de la Corte con el proceso de Andrade

Los tres delitos por los cuales la Corte Suprema procesaba al senador se esfumaron con la llegada del abogado Gustavo Moreno, hoy ‘ad portas’ de ser extraditado. SEMANA revela la historia secreta de ese reversazo.