Viernes, 9 de diciembre de 2016

| 2006/11/18 00:00

Verdades tardías

Después de 21 años de la toma sangrienta del Palacio de Justicia, en un intento por esclarecer los hechos, una Comisión de ex magistrados reabre viejas heridas que el país aún no ha podido sanar.

27 horas duró la toma del M-19 al Palacio de Justicia en noviembre de 1985

A la tormenta política que se desató la semana pasada en Colombia, se sumaron nuevas revelaciones de uno de los episodios más dolorosos en la historia reciente del país: la tragedia del Palacio de Justicia.

Los hechos fueron investigados durante un año por una Comisión de la Verdad, integrada por los ex magistrados Jorge Aníbal Gómez, José Roberto Herrera y Nilson Pinilla. Con grabaciones, videos, fotografías, 60 testimonios recopilados durante 21 años y el estudio de cerca de 80.000 mil folios, el informe de la Comisión revela conclusiones escalofriantes. Acusa al entonces presidente, Belisario Betancur, de haber sido un simple espectador de los acontecimientos durante las 27 horas de la toma sangrienta ocurrida el 6 y el 7 de noviembre de 1985. Confirma la alianza del M-19 con la mafia para planear la toma. Dice que no hubo un plan claro para respetar las vidas de los rehenes. Acusa a los militares y policías de uso excesivo de la fuerza. E insta a los generales de la época a que le pidan perdón al país y a que aclaren qué pasó con los desaparecidos en la cafetería del Palacio. Así explicaron, en síntesis, sus hallazgos:?

1 Vacío de poder

"El presidente Belisario Betancur (foto) simplemente fue espectador del desarrollo de los acontecimientos y nunca tuvo la intención real ni efectiva de tratar de salvar las vidas de los rehenes. En las 27 horas que duró la toma, nunca asumió el mando del operativo militar como le correspondía en su calidad de Comandante en Jefe Supremo de las Fuerzas Armadas. Estuvo ausente y al margen de las determinaciones militares y fue incapaz de dar la orden de cese del fuego que permitiera el diálogo con los guerrilleros del M-19 y preservar así las vidas de los rehenes, tal como se lo aconsejaron muchas personalidades y se lo suplicaron a través de las cadenas radiales varios de los magistrados inmolados".

2 Excesos de fuerza

"La actuación de las Fuerzas Armadas fue ilegítima, desproporcionada y copartícipe del holocausto. Aunque no desconocemos la acción cobarde y sanguinaria de la guerrilla, la acción militar fue una barbarie que buscó prioritariamente eliminar al enemigo antes que rescatar a los prisioneros. No hubo plan alguno dirigido a liberar rehenes. El operativo militar apuntó a destruir al M-19. La Fuerza Pública empleó tanques, subametralladoras, fusiles y granadas de fragmentación, armas que no eran adecuadas para un combate urbano. Además las usaron contra lo que se moviera sin tener claridad de que se tratara de guerrilleros o civiles.

La batalla librada en el cuarto piso, en donde no hubo ni un solo sobreviviente, muestra el catastrófico desempeño de las Fuerzas Armadas. El operativo del comando especial (Copes) fue tan intrépido como torpe, ya que los oficiales no conocían los planos de la edificación, ni la ubicación del enemigo, ni de los rehenes. En su afán por acceder detonó poderosas cargas, y las explosiones para derribar la puerta de la terraza produjeron víctimas entre los guerrilleros y los rehenes".

3 Fuego cruzado

"Por lo menos tres de los magistrados: Alfonso Reyes Echandía, Ricardo Medina Moyano y José Eduardo Gnecco Correa, mostraron en sus restos mortales proyectiles de armas que no usó la guerrilla. El feroz incendio desatado en el piso del Palacio donde estaban los magistrados y el fuego inclemente de fuerzas enfrentadas impidieron determinar cómo murieron los rehenes y guerrilleros allí".

4 La conexión con Escobar

"Pablo Escobar le pagó inicialmente dos millones de dólares al M-19 por la toma del Palacio. Por testigos ex integrantes del movimiento guerrillero, se puede deducir que hubo conexión del M-19 con el cartel de Medellín en la toma del Palacio de Justicia. Luego de una guerra desatada por el secuestro de Marta Nieves Ochoa, hacen un pacto de no agresión y Pablo Escobar transó económicamente la toma del Palacio con los líderes del Eme".

5 Ejecuciones

"El comandante Andrés Almarales ejecutó en forma aleve al magistrado Manuel Gaona Cruz. La Sala Constitucional deliberaba por esos días sobre la constitucionalidad de la ley de extradición. El magistrado Gaona trabajó en su ponencia hasta las 2 de la madrugada del día anterior al asalto. Luego, como rehén fue ultrajado y herido por Almarales. Según un testigo, el doctor Gaona le pide en varias oportunidades que se rindan, que no tiene sentido... y le pedía por favor que le permitiera ver crecer a su hijo que era un bebé. ¡Cállese magistrado! Y le apuntaba con el arma".

6 La inseguridad de la justicia

"Misteriosamente, el 6 de noviembre el Palacio amaneció sin vigilancia reforzada, a pesar de que la semana anterior a los hechos del 6 de noviembre, la seguridad del Palacio había sido reforzada, debido a que había rumores de una inminente toma del edificio por parte del M-19. Se explicó que hubo necesidad de desplazar personal para la celebración del día de la Policía Nacional. También se dijo que la seguridad fue retirada por orden del presidente de la Corte Suprema de Justicia, Alfonso Reyes Echandía. Esto último no es posible porque él no podía tomar esa decisión unilateralmente, además, para esa fecha estaba en Bucaramanga. Las razones que se han dado para tal desmantelamiento de la seguridad son falaces y no convencen. Sin embargo, no se halló prueba de que el retiro de la seguridad fuera para facilitar el ingreso del M-19".

7 Errores fatales

"Los cuerpos fueron lavados con mangueras. La escena de los hechos fue trastocada y limpiada antes de que se practicaran las diligencias forenses e investigativas. Los restos humanos fueron depositados como basura por el mal procedimiento adelantado. Y muchas de las necropsias efectuadas en Medicina Legal quedaron incompletas por la orden militar de depositar los cuerpos en fosas comunes del cementerio del sur de Bogotá. No se descarta que sus cadáveres hubiesen sido llevados a Mondoñedo o sepultados en fosas comunes. Luego muchos familiares tuvieron que enfrentarse a los militares para recuperar los cuerpos de sus parientes muertos".

El informe de la Comisión se divulgó este miércoles. Un par de horas después de que la Fiscalía libró medida de aseguramiento contra el coronel (r) Edilberto Sánchez Rubio, acusado de la desaparición forzada de varios trabajadores de la cafetería del Palacio de Justicia.

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