Viernes, 9 de diciembre de 2016

| 2003/11/24 00:00

Vidal es vital

La periodista Margarita Vidal recibió el premio Simón Bolívar a la vida y obra. Esta es una semblanza de la comunicadora caleña.

El premio Simon Bolívar a la Vida y Obra de un periodista es percibido, con justa razón, como una especie de jubilación anticipada del oficio. Margarita Vidal, quien lo recibió este año, es consciente de esto y, aunque agradece de corazón que se lo hayan dado, quiere dejar en claro que "no se deja jubilar. Voy a seguir dando guerra". Hecha esta profesión de vitalidad profesional se deja llevar, sin nostalgia, por la memoria y el recuerdo de 35 años de trabajo periodístico ininterrumpido en todos los medios de comunicación.

Para esta caleña, egresada del Liceo Benalcázar, "un semillero de mujeres berracas", y graduada de periodismo en la Javeriana de Bogotá, la vida en los medios comenzó en El Espectador de la familia Cano. La transición del mundo de la teoría al del frenesí de la rutina periodística diaria fue brusco y sin concesiones. Su primera nota fue sobre San Victorino, el de antes de la era Peñalosa, y al poco tiempo, como quien no quiere la cosa, quedó encargada de la columna universitaria que hacía antes María Teresa Herrán. Es decir que comenzó como 'cargaladrillos' y columnista de una sola vez.

Más o menos seis meses después Margarita sintió que había pasado su bautizo de fuego en el oficio, cuando Gabriel Cano, quien revisaba todos los días el periódico impreso y señalaba errores o aciertos con un bolígrafo rojo, calificó con un rotundo cinco su crónica sobre el picador Melanio Murillo. De la prensa escrita saltó a la televisión, de la mano de Alberto Peñaranda, y ahí se quedó. Fue pionera en los programas de magazín con el programa ABC de la mujer, que se transmitía todos los días en directo a las 5 de la tarde y ante el éxito que tuvo en la audiencia pasó al horario de 8 de la noche.

Por experiencia sabe que el periodismo es una profesión de sabores y sinsabores. De los primeros, además de los ya mencionados, no olvida su paso por la dirección de Cromos o la serie de entrevistas a escritores latinoamericanos que se tituló Palabra mayor. De los segundos el que se le grabó en la memoria como fuego fue su salida de la televisión cinco años por cuenta del ex presidente Julio César Turbay. "Yo soy liberal pero en esa época era belisarista. Por eso me sacó", cuenta, entre risas. Pese a esta declaración dice que una de sus fortalezas ha sido ser siempre muy independiente, "no he tenido jefes políticos de ninguna clase, lo cual no es bueno para el bolsillo". En esta independencia cree que está el secreto para hacer buenas entrevistas como las que le han publicado este año en las 'Lecturas Dominicales' de El Tiempo y en las que se ve a leguas que Margarita Vidal conoce a la perfección los entresijos de este oficio.

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