Lunes, 1 de septiembre de 2014

¿Y ESCOBAR CUANDO?

| 1991/02/18 00:00

¿Y ESCOBAR CUANDO?

¿Con los Ochoa en la cárcel, qué tan cerca está la entrega del gran jefe?

Cuando el Gobierno expidio en septiembre del año pasado los decretos de rebaja de penas en busca de que los narcotraficantes se entregaran a la justicia colombiana y confesaran sus delitos, para muchos no fue más que una buen intención sin mayores perspectivas de éxito. El Gobierno mismo no estaba seguro de que las medida fueran a producir resulta dos concretos e inmediato con respecto a los grande capos. Pensaba, mas bien que los decretos iban a facilitar la entrega de narcotraficantes de menor calibre.
La entrega, tres meses después, de uno de lo miembros del clan Ochoa Fabio, insinuó que el camino escogido por el Gobierno para solucionar el problema del narcoterrorismo podia ser el correcto. Y no solo eso, dejaba entrever que los Ochoa habian decidido sondear la veracidad de la oferta al permitir que se entregara el miembro que aparentemente tenía menos problemas frente a la justicia colombiana. Pero fue apenas un primer paso que no dio pie para demasiado optimismo, incluso porque la propia familia Ochoa presentó el caso de Fabio como una decisión personal motivada por el temor a que los maten y por la angustia de la vida en cladestinidad. Por otra parte las reservas con las cuales el Gobierno norteamericano y los medios de comunicación de ese país recibieron la noticia, demostraban que alla tampoco estaban muy convencidos de la eficacia de las medidas de la administración Gaviria.
Pero la entrega el pasado 15 de enero de Jorge Luis Ochoa Vásquez, segundo hombre del cartel de Medellin parece haberle dado la razón al Gobierno en el sentido de que su estrategia era capaz de producir resultados Y para todos fue también la prueba definitiva de que los Ochoa sí estabar dispuestos a ser juzgados y condenados en Colombia.
Sin embargo, a pesar de que Jorge Luis Ochoa es reconocido en Colombia y en el mundo entero como uno de los grandes capos de la droga, los cierto es que nada habra cambiado definitivamente mientras Pablo Escobar no siga los mismos pasos. Se ha podido establecer que las decisiones de los Ochoa son autónomas, y no necesariamente un preludio para la entrega de Escobar. Que este siga el camino emprendido por los hermanos Ochoa es una posibilidad que no esta del todo descartada, pero que depende de otros factores para llevarse a cabo. Multiplicidad de consultas anónimas al Gobierno para aclarar el alcance jurrdico de las medidas y las periódicas cartas que el abogado Guido Parra hace públicas, permiten pensar que los apoderados de Escobar pueden estar calibrando la suerte que correría el hombre más buscado del planeta si decidiera entregarse a la justicia colombiana.
Concretamente, Escobar y sus abogados estan trabajando en tres frentes. El primero es buscar que el Gobierno acepte modificar la fecha a partir de la cual los beneficios del decreto pierden vigencia. En este momento, el decreto estipula que los beneficios de las medidas sólo cobijan los delitos cometidos antes del 5 de septiembre, fecha en la cual fue expedido el decreto 2047. Esto quiere decir que si a Escobar le pueden probar su vinculación con el secuestro de los periodistas y el asesinato de los dos conductores, podría perder la totalidad de los beneficios que hoy le ofrece la ley. Por eso lo que estarían buscando los abogados de Escobar es que la fecha a partir de la cual sean aplicables los beneficios de la ley sea la de la entrega voluntaria de Escobar a las autoridades colombianas. Esto con el proposito de que no le puedan ser invocados delitos cometidos después del 5 de septiembre para quitarle los beneficios del decreto, una vez que se haya entregado.
En segundo lugar, ha trascendido que el jefe del Cartel de Medellín le dijo a periodistas españoles en una entrevista concedida a Interviú, que aparecerá en pocos días, que pediría a la Asamblea Constituyente la conformación de una comisión para negociar la consagración de la no extradición de nacionales como norma constitucional.
Por último, los abogados de Escobar están estudiando lo que una fuente gubernamental llama la estrategia de confesión. Como, segun los decretos, la rebaja de penas se da sobre los delitos confesados, los asesores jurídicos de Escobar saben que para lograr la menor condena posible, es necesario que el jefe del cartel no deje por fuera de su confesión delitos que, si llegaran a probarse después, pudieran significarle penas mayores. En otras palabras, si Escobar llegara a confesar que fue el autor intelectual del asesinato de Guillermo Cano en cuyo proceso está vinculado, la pena podría ser. de 30 años, reducible en principio a algo cercano a 15 por la confesión. Pero si después se le llegara a demostrar que también fue responsable del asesinato de Luis Carlos Galan, la pena por este delito no podría ser reducida, caso en el cual podría llegar a enfrentar hasta 30 años de prisión. Por esta razón, la decisión de cuáles delitos confesar es de la mayor importancia.
De los tres puntos anteriores, uno no depende del Gobierno, otro es estudiable y otro es imposible. La decisión de qué confesar no depende del Gobierno, sino de quien se entrega y sus abogados. El cambio de fecha puede tener mala presentación, pues muchos afirman que el Gobierno no puede ir más lejos. Gaviria ha sido suficientemente acusado de haber hecho decretos a la medida de Escobar como para darle gusto en este aspecto.
Sin embargo, el mismo Ministro de Justicia afirmó que era un

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