Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 6/2/2007 12:00:00 AM

¿Y la justicia qué?

Varios funcionarios judiciales enfrentan hoy críticas por decisiones o posiciones que tomaron en el pasado y que luego terminaron derrotadas por la para-política.

Nadie niega hoy el enorme esfuerzo que la Corte Suprema de Justicia y la Fiscalía están haciendo para llevar a prisión a los implicados con el paramilitarismo y la para-política. Pero, infortunadamente, no se puede decir lo mismo del pasado de la justicia colombiana.
SEMANA investigó y encontró que importantes funcionarios, hoy vigentes en la Rama Judicial, otrora conocieron procesos que, de haber sido mirados con atención, a lo mejor habrían ayudado a evitar muchos de los líos que hoy indagan las autoridades. Ellos son el vicefiscal Guillermo Mendoza Diago; el ex vicefiscal Andrés Ramírez, conjuez de la Corte Suprema; Luis González Léon, ex director nacional de Fiscalías y actualmente jefe de la Unidad de Justicia y Paz, y Elba Beatriz Silva, ex jefa de la Unidad de Derechos Humanos y hoy fiscal de Justicia y Paz.

El 26 de agosto de 2001, el país judicial se estremeció con el asesinato en Sincelejo de la fiscal Yolanda Paternina, quien era una de las investigadoras de la masacre perpetrada en Chengue el 17 de enero de ese año. La fiscal que en Bogotá indagaba sobre ese asesinato colectivo, Mónica Gaitán, había recibido la declaración de un hombre llamado Jairo Castillo Peralta y apodado 'Pitirri'.

Este confeso paramilitar de Sucre, analfabeto pero con memoria de enemigo, le contó a la fiscal Gaitán todo lo que sabía sobre los nexos de la clase política sucreña con los paras. En concreto, señaló al senador Álvaro García Romero (hoy en prisión) y al entonces gobernador del departamento, Salvador Arana Sus (prófugo de la justicia).

Por eso, cuando se enteró del asesinato de la fiscal de Sincelejo, 'Pitirri' no dudó en acusar como responsables del hecho a los políticos y paras de Sucre. Enterada de tan delicado señalamiento, la fiscal Gaitán optó por llevar a 'Pitirri' hasta el despacho -en Bogotá- donde se adelantaba el proceso por el homicidio de la señora Paternina. Allí los esperaba una mujer de recio carácter y con ganada fama de ser excelente investigadora.

Era Marcela Roldán, una abogada de la Universidad Santo Tomás que hoy recuerda que aunque 'Pitirri' hablaba a mil por hora, siempre le dio credibilidad a su relato. En aquella diligencia en la Fiscalía, nuevamente, el testigo se fue lanza en ristre contra García y Arana. Tras las revelaciones de 'Pitirri', Roldán se dirigió a uno de sus superiores, Andrés Ramírez, hombre de confianza del entonces fiscal, Luis Camilo Osorio, y quien después ostentaría el cargo de vicefiscal.

Roldán le explicó a Ramírez que, tras lo dicho por 'Pitirri', era urgente compulsar copias a la Corte Suprema para que investigara al senador García. "Pero me encontré con que el doctor Ramírez no estaba de acuerdo con mi postura. Me dijo que ese testigo no merecía credibilidad y que era descabellado pensar en la compulsación de copias", aseveró la ex fiscal Roldán. Pero el ex vicefiscal Ramírez advirtió que lo dicho por Roldán era una verdad a medias: "Es cierto que no consideré viable compulsar copias, pero jamás me opuse a que ese trámite se hiciera. La ex fiscal Roldán miente descaradamente".

A pesar de los inconvenientes con la cúpula de la Fiscalía, Roldán siguió adelante y un día después ordenó que todo lo que 'Pitirri' había dicho en contra de García Romero fuera llevado a la Corte Suprema. Así se hizo. Estaba terminando el año 2001 y Roldán había tomado una decisión que le costaría el puesto. "Me rotaron por varios puestos y, finalmente, me despidieron en mayo de 2003, poco tiempo después de que negué el archivo de una investigación que por calumnia e injuria se seguía en contra de los generales Rito Alejo del Río y Fernando Millán", agregó.

De despacho en despacho

Si bien las declaraciones de 'Pitirri' ya reposaban en la Corte Suprema -hoy son fundamentales en el tema de la para-política-, en la Fiscalía las mismas piezas procesales empezaron a rodar de despacho en despacho. Luego de haber pasado por la oficina de Andrés Ramírez, estuvieron también, por poco tiempo (hacia julio de 2002), en la de la entonces fiscal Marina Pulido de Barón, hoy magistrada de la Corte Suprema. "A lo mejor estuvieron en mi despacho, pero para esa época yo ya estaba haciendo el tránsito hacia la Corte. En todo caso, no firmé un solo papel ni tomé decisiones de fondo", explicó.

Tras más de dos años de las revelaciones hechas por 'Pitirri', finalmente, en 2003, el fiscal general Luis Camilo Osorio tomó una decisión sobre las acusaciones que por paramilitarismo había hecho el mencionado testigo en contra del gobernador Arana: no halló méritos y lo favoreció con auto inhibitorio. Pero la verdad es que esa cuestionada decisión no fue elaborada por Osorio, sino en la oficina del entonces fiscal delegado Guillermo Mendoza Diago, hoy vicefiscal General de la Nación. "Yo no redacté ese inhibitorio. Lo hizo el fiscal auxiliar Álvaro Osorio Chacón. En ese momento yo estaba preparando un viaje a Israel", aseveró Mendoza.

Pero el caso de 'Pitirri' y de Arana no es el único que incomoda a Mendoza. También está el del general (r) Rito Alejo del Río, cuya investigación por sus presuntos nexos con el paramilitarismo en el Urabá antioqueño fue realizada por él. Tras dos años de pesquisas, en 2003, la Fiscalía decidió archivar la indagación en favor de Del Río. "Yo proyecté la preclusión según la visión del jefe (Luis Camilo Osorio)", advirtió Mendoza.

Esa preclusión se decidió a pesar de que varios testigos señalaban a Del Río de poner a patrullar conjuntamente a sus soldados con los paramilitares. Y como si alguien necesitara claridad sobre el mencionado general, hace 15 días el ex jefe paramilitar Salvatore Mancuso aseguró en la Fiscalía que entre 1996 y 1997 se reunió con Del Río en San Pedro de Urabá y que, en presencia de Carlos Castaño y alias el 'Alemán', hablaron de cómo expandir el paramilitarismo en Urabá.

Para completar, a Mendoza se le cuestiona por su actuación en el caso de la ex jefa de Fiscalías de Cúcuta Ana María Flórez, quien recientemente, en calidad de fugitiva, fue condenada a 147 meses de prisión por paramilitarismo. La investigación contra Flórez (en 2004) le fue asignada a Mendoza. "Yo les dije a los doctores Luis Camilo Osorio y Andrés Ramírez que aceptaba el caso, pero sin condicionamientos. Ellos dijeron que no había problema", relató Mendoza a SEMANA.

Hasta ese momento todo estaba dentro de lo normal. El problema se originó cuando de la oficina de Mendoza trataron de notificar a Flórez de la orden de captura que pesaba en su contra por su connivencia con los paras. Pero los funcionarios de la Fiscalía no encontraron a Ana María Flórez porque había salido intempestivamente del país. "Sólo a los doctores Luis Camilo Osorio y Andrés Ramírez les pasé copia de la medida de aseguramiento. No sé quién, pero parece que alguien le avisó a la doctora Flórez de la decisión y se fugó", aseguró Mendoza.

¿Se arrepiente de haber trabajado con el ex fiscal Osorio? le preguntó SEMANA a Mendoza. "Me arrepiento del enfoque jurídico que él les dio a algunas decisiones".
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1850

PORTADA

El hombre de las tulas

SEMANA revela la historia del misterioso personaje que movía la plata en efectivo para pagar sobornos, en el peor escándalo de la Justicia en Colombia.