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| 9/20/1999 12:00:00 AM

YO NO HE ABSUELTO A CASTAÑO

El general Jorge Enrique Mora, comandante del Ejército, habló en exclusiva con SEMANA sobre <BR>el asesinato de Jaime Garzón.

A raiz del asesinato de Jaime Garzón el nombre del comandante del Ejército, Jorge Enrique
Mora, ha sido mencionado para tejer algunas conjeturas sobre su enfrentamiento con el humorista.
SEMANA lo entrevistó y el alto oficial dio su propia versión de los hechos.
Semana: General Mora, ¿después de que usted leyó la columna del doctor Rafael Pardo, se sintió sindicado
por el asesinato de Jaime Garzón?
General Jorge Enrique Mora: No digamos que sindicado porque eso sería de una gravedad extrema. Me
siento afectado. Es una actitud que yo nunca hubiera esperado de una persona como el doctor Pardo. El
problema radica en la gran irresponsabilidad como él manejó el tema. El no tiene ningún fundamento, razón o
motivo para relacionar un comentario en una reunión privada con un asesinato. En esa columna el doctor
Pardo dice muchas cosas que no son ciertas.
Semana: ¿Como cuáles?
J.E.M.: Por ejemplo, que el señor Jaime Garzón le dijo que el general Mora públicamente lo sindicaba de
ser amigo de la guerrilla.
Semana: ¿Es eso cierto o no?
J.E.M.: Eso es falso. Yo le pido al doctor Pardo que me muestre una sola sindicación o señalamiento
público que yo haya hecho del señor Jaime Garzón. También dijo que el gobernador de Cundinamarca tuvo
que intervenir y acompañar a Garzón ante los mandos militares. Eso es falso. Igual dijo que esa diligencia la
había hecho el director del Canal Caracol y eso también es falso. El doctor Pardo falta a la verdad.
Semana: ¿Y usted tiene cómo demostrar que eso no es verdad?
J.E.M.: Claro que sí. Hablen con el gobernador y con el presidente de Caracol. El comandante de la XIII
Brigada, general Arsecio Barrero, habló hoy con el doctor Andrés González sobre el tema y él dijo que eso no
era cierto. El propio ex ministro de Defensa Rodrigo Lloreda lo desmiente en la carta que le envió
directamente al doctor Pardo. Ahí le dice que la forma y el tratamiento que le da a la conversación en esa
reunión privada a la que él se refiere es contrario a la verdad.
Semana: ¿Jaime Garzón le solicitó a usted de manera escrita o telefónica una reunión?
J.E.M.: Vamos a empezar más atrás. El año pasado, cuando yo era comandante de la V División, ocurrió el
retén que hicieron las Farc en la vía que conduce de Bogotá a Villavicencio. El señor Jaime Garzón apareció
allá en el manejo de la situación de los secuestrados. Después supe que él estaba trabajando con la
Gobernación en situaciones de manejo de secuestrados y en el proceso de paz que el gobernador de
Cundinamarca quería adelantar.
Semana: ¿Qué pasó en ese momento?
J.E.M.: Yo le envié un oficio al zar antisecuestros por medio del cual le solicitaba que investigara y que
me aclarara si Garzón estaba autorizado para manejar esos secuestros.
Semana: ¿Exactamente cuándo fue esa solicitud y en qué términos?
J.E.M.: Eso fue el 6 de mayo de 1998. Le leo lo que le decía al zar antisecuestros: "Como
comandante de la V División le solicito investigar la actuación asumida por el señor Jaime Garzón, su
participación en la negociación que culminó con la liberación de nueve ciudadanos colombianos secuestrados
por la cuadrilla de Romaña... Considero que es necesario esclarecer las circunstancias precisas en que
ocurrieron esos hechos... para verificar si este particular abordó directamente la negociación con
autorización expresa del Conase o del director del programa presidencial para la defensa de la libertad
personal". (...).
Semana: ¿Qué respuesta recibió usted del zar antisecuestros?
J.E.M.: La respuesta la recibí el 4 de junio y el zar me dijo que la actuación de Jaime Garzón sólo obedeció a
fines humanitarios. Eso pasó hace un año. Ha sido el único contacto que tuve indirectamente con Garzón.
Semana: ¿Usted nunca habló o se reunió con Jaime Garzón?
J.E.M.: Nunca hablé con él. Nunca Jaime Garzón me llamó por teléfono ni nada por el estilo. Pero me acuerdo
que hace unos dos o tres meses, un día que yo no estaba en Bogotá, Garzón vino a mi oficina. Uno de mis
asistentes le dijo que yo me demoraba, él me esperó un rato y después se fue. Cuando regresé me informaron
de su visita.
Semana: ¿A qué fue Garzón a su oficina?
J.E.M.: No sé. No me dejó ninguna razón ni ningún documento. Nada. Por eso es falso que estén diciendo
que yo hablé con el señor Jaime Garzón.
Semana: Pero general, hoy se conoció una carta que Jaime Garzón le envió a usted en la cual le hace una
serie de precisiones sobre su gestión con el tema de los secuestrados.
J.E.M.: Lo que llegó fue un fax a mi oficina cuando era comandante de la V División. No era ninguna
respuesta a ninguna carta mía porque yo nunca le pedí explicaciones sobre su actividad. Yo le pedí esa
información al zar antisecuestros. Por eso nunca le di ninguna importancia a la carta cuyo original nunca
llegó a mis manos. Fue un fax.
Semana: Entonces, ¿si usted nunca se reunió con Garzón y nunca dijo que él era amigo de la guerrilla por qué
razón está en el ojo del huracán?
J.E.M.: Yo no ejercí ningún hostigamiento contra Jaime Garzón. Incluso, tengo fotos de los soldados en
Sumapaz con Jaime Garzón. Cuando él pasaba por allá nosotros le facilitábamos su trabajo. Todas estas
versiones que hay son injustas. Pareciera que hubiera una intención de ocultar o de desvirtuar las verdaderas
causas del asesinato.
Semana: ¿Usted cuáles cree que son las causas por las que asesinaron a Garzón?
J.E.M.: Caería yo en lo mismo en lo que estoy criticando: en comenzar a es-pecular sobre la muerte
del señor Garzón. Cuando nosotros hemos salido públicamente a culpar a alguna organización por
crímenes que han cometido lo hemos hecho con argumentos y pruebas. En este momento sería
irresponsable salir a decir versiones sobre quién mató a Garzón. Lo que sí quiero decir es que los miembros
del Ejército vamos a sentir una gran satisfacción el día que la Fiscalía le presente al país a los responsables
de este asesinato. Yo no sé qué van a hacer ese día los señores Rafael Pardo y Francisco Santos.
Semana: ¿Usted veía los programas de Garzón?
J.E.M.: Sólo quiero decirle esto: cambié mi hora de ir a misa los domingos para poder ver Quac.
Semana: ¿Para usted es claro que la labor de Jaime Garzón frente al tema de los secuestros era única y
exclusivamente de tipo humanitario?
J.E.M.: El zar antisecuestro dijo en su carta que Garzón estaba autorizado. O sea que lo que estaba
haciendo no era al margen de la ley. Que fuera totalmente humanitaria o no, yo no estoy en condiciones de
decirlo porque no conocí la intimidad de los secuestros. No conocí cómo se manejaron esos secuestros ni
cómo se pagaban. Total, no le podría responder exactamente si esa labor era humanitaria.
Semana: En la gestión humanitaria que estaba haciendo Garzón lo acompañaba una persona conocida con el
alias de 'Alejandro'. ¿Usted conoce algo de ese personaje?
J.E.M.: Ustedes vuelven a caer con la cuestión como si nosotros estuviéramos pendientes de la vida de
Jaime Garzón. Nosotros no estábamos detrás de él mirando qué hacía. Entonces no conozco quién estaba con
Garzón.
Semana: General, ¿usted por qué cree que mataron a Garzón?
J.E.M.: Esa es una pregunta de la cual en este momento los colombianos no tenemos respuesta. ¿Por
qué lo mataron? No lo entiendo. Yo quiero vivir el momento cuando se aclare el asesinato de Garzón.
Semana: ¿Usted cree que este asesinato tiene que ver con esa guerra sucia que se ha desatado en
Colombia?
J.E.M.: Efectivamente, estamos viviendo una guerra sucia. Todos los días hay masacres, cada vez hay más
polarización y una gran radicalización en las ideas. No olviden que cuando mataron al doctor Umaña, a la
gente del Cinep, a María Arango, todo el mundo gritaba militares asesinos. Y ya han capturado a la mayoría
de esos criminales y no hay ningún militar asesino en esos casos. Semana: ¿Y usted cree que en el crimen
de Alvaro Gómez tampoco tienen que ver los militares?
J.E.M.: Es diferente. Cuando han sucedido casos donde el personal militar se ha visto comprometido nosotros
mismos los hemos entregado y juzgado. Eso no lo ocultamos. Nos duele que personal nuestro haga eso
y somos los primeros en rechazarlo y en exigir justicia.
Semana: Usted ha dicho que este país ha llegado a una polarización. ¿Cree en la existencia de una extrema
derecha que quiere desestabilizar?
J.E.M.: Aquí puede haber toda esa diversidad de grupos. Pero lo grave de eso es que se sindique a una
institución. El país conoce al Ejército y ve un Ejército renovado, con la moral en alto y de liderazgo de sus
comandantes. Yo rechazo la existencia de esos grupos en el Ejército. Puede existir una persona que cometa
un asesinato, un robo, un secuestro, porque el Ejército es Colombia y tenemos los defectos de Colombia.
Pero por esos defectos no pueden señalar a una institución.
Semana: ¿Por qué creerle a Carlos Castaño que no fue el autor del asesinato de Jaime Garzón?
J.E.M.: Fueron los periodistas quienes absolvieron a Castaño. El Ejército y el país me han escuchado a mí
cuando me dirijo a Castaño que es un bandido igual a 'Tirofijo' y a 'Romaña'. Igual a los del ELN, el EPL y las
Farc. No hay ninguna diferencia. Quienes absolvieron a Castaño en este país fueron los periodistas. Yo no he
absuelto a Castaño.
Semana: ¿Por qué se demoró la cúpula en contestar la columna de Francisco Santos?
J.E.M.: Nosotros no estamos para responderle a todo el mundo por todo lo que se le ocurra decir a los
periodistas. O trabajamos o nos dedicamos a responderles a los periodistas.
Semana: ¿Usted cree que el asesinato de Jaime Garzón es una manera también de desestabilizar el proceso
de paz?
J.E.M.: Si el asesinato de Jaime Garzón tuvo connotaciones políticas tendría que decir que sí. Pero hay que
esperar el resultado de la investigación para saber por qué y quién mató a Jaime Garzón.
Semana: ¿Usted cree que el asesinato tiene otros ángulos que no sea sólo la connotación política?
J.E.M.: Yo me imagino que la Fiscalía no puede descartar ninguna posibilidad. Leí que había tres hipótesis.
Yo creo que hay más de tres hipótesis.
Semana: ¿Cuáles hipótesis le agregaría usted?
J.E.M.: No quiero caer en el error de las especulaciones. Pero sí puedo decir que la Fiscalía puede tener en
cuenta más hipótesis.
Semana: Desde que usted asumió el comando del Ejército ha generado más de una controversia...
J.E.M.: Lo que pasa es que yo soy muy franco. A mí me gusta llamar las cosas por su nombre. Pero soy muy
respetuoso y honesto.
Semana: Esa franqueza frente al proceso de paz le ha originado muchos problemas con el Alto Comisionado
para la Paz. ¿Por qué?
J.E.M.: Yo no creo que sean problemas. El comandante del Ejército tiene unas funciones y cuando he
tenido que salir a decir las cosas las he dicho con prudencia y franqueza.
Semana: ¿Por esa razón ha puesto su renuncia sobre la mesa de su comandante superior?
J.E.M.: Una cosa es la franqueza y otra la reserva. Entonces me reservo el derecho a contestar esa
pregunta.
Semana: Dentro de las múltiples hipótesis que se han barajado sobre el asesinato de Jaime Garzón se ha
dicho que detrás del crimen pueden estar las manos de algunos militares retirados. ¿Usted qué piensa de
esto?
J.E.M.: Los militares retirados ya no me pertenecen. Ya son civiles. No tienen ningún vinculo directo con la
institución. Ellos tienen su propia vida. En este momento vincular militares retirados con la institución
es una gran irresponsabilidad.Semana: Con el asesinato de Garzón también se volvió a revivir el fantasma de
la Brigada 20.J.E.M.: El proceso de reestructuración del Ejército es profundo. Hoy la inteligencia del
Ejército es muy eficiente. La inteligencia militar es abierta, no tiene nada que ocultar y resiste cualquier
investigación.
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