Domingo, 11 de diciembre de 2016

| 2002/04/08 00:00

“Yo no le he puesto conejo a nadie”

Andrés Obregón habla sobre la demanda que le instauró el Grupo Bavaria.

“Yo no le he puesto conejo a nadie”

SEMANA: ¿Cuándo se enteró de que había sido demandado por su tío Julio Mario Santo Domingo?

Andres Obregon: Hace dos semanas me enteré de que existía una demanda. No la conozco pero tengo entendido que no es de él, como afirma el periódico El Tiempo, sino de una empresa del Grupo que se llama Promonorte. Esta es una empresa que heredó parte de la cartera de Cofinorte cuando ésta fue entregada a Fogafin.

SEMANA: ¿Y cuál es el origen de esa deuda?

A.O.: El origen de la deuda es de 1995, cuando Bancoquia le prestó a la sociedad Asicol dos millones de dólares. Asicol era una sociedad que posteriormente se llamó Ecofoto y cuyo objetivo era competir con Foto Japón en el mundo de revelado fotográfico. Ese negocio no resultó y la deuda lleva ya siete años.

SEMANA: ¿Y el negocio era suyo?

A.O.: Era una sociedad con cerca de 10 socios. Yo tenía el 20 por ciento de las acciones. Ese mismo porcentaje lo tenían mi primo Julio Mario Santo Domingo Braga y un socio alemán de nombre Nicolás Berggruen. Después de eso venía mi hermano Pablo Gabriel con el 15 por ciento de las acciones y con porcentajes menores estaban Ricardo Obregón, el actual presidente de Bavaria; Carlos Quintero, entonces vicepresidente, Gonzalo y Diego Córdoba, Guillermo Paniza y otros.

SEMANA: ¿Y por qué si había tantos socios ahora el que responde es usted?

A.O.: Por idiota. Resulta que la compañía se emproblemó y en 1997 y 1998 tocó reestructurar todos los pasivos. El único que puso la firma y el aval en esa reestructuración fui yo. Los otros socios estaban dispuestos a dejarla liquidar y yo como optimista pensé que la podía sacar adelante.

SEMANA: ¿Y no había una incompatibilidad entre su cargo como presidente del Grupo Santo Domingo y ese negocio?

A.O.: Es que el crédito original y todas las reestructuraciones se hicieron antes de que yo fuera presidente del Grupo Santo Domingo. No hay absolutamente ninguna gestión referente a estos préstamos adelantada mientras yo estuve a la cabeza del Grupo. Todo venía de atrás. Había sido aprobado por Augusto López y consultado con Julio Mario.

SEMANA: ¿Entonces por qué le están echando hoy la culpa de autopréstamos en beneficio personal en la demanda?

A.O.: Es que aquí se confunden dos cosas. Por un lado están los créditos con que se montó el negocio, que son anteriores y no tienen nada que ver con mi gestión en Bavaria. Por otro está un préstamo de tesorería que le hizo una empresa del Grupo que se llama Serdan a nuestra sociedad cuando yo era presidente del Grupo. Este préstamo fue por 700 millones de pesos, por cuatro meses, y se pagó en su totalidad con intereses comerciales.

SEMANA: Pero un crédito de tesorería puede ser un autopréstamo si el que lo ordena es beneficiario.

A.O.: Más que un préstamo era una decisión administrativa. Serdan es una empresa del Grupo dedicada al outsourcing de personal y de administración de otras empresas. La gerente de Serdan me propuso asumir la gerencia de Ecofoto para estudiar su viabilidad. De este estudio salió una propuesta de reestructuración que requería una capitalización y eventualmente un crédito de tesorería. Dentro de ese contrato de outsourcing yo capitalicé y Serdan facilitó un crédito de tesorería por 700 millones de pesos.

SEMANA: ¿Ha habido problema?

A.O.: Creo que hay un mal entendido. Se están confundiendo los créditos originales por dos millones de dólares con el crédito de tesorería de 700 millones de pesos. Como dije, los dos millones de dólares fueron aprobados por Augusto López, quien era presidente del Grupo en ese momento, y eso se lo pueden preguntar a él si quieren. El crédito de tesorería se llevó a cabo cuando yo era presidente del Grupo y fue aprobado por la junta directiva de la entidad prestamista, que era Serdan.

SEMANA: ¿Y ese crédito de tesorería fue consultado con Julio Mario Santo Domingo?

A.O.: No, y tal vez eso fue un error. Pero la instancia jurídica pertinente era la junta directiva de Serdan, y ésta sí fue consultada y dio su aprobación. Quisiera agregar que en el Grupo una decisión sobre un crédito de tesorería de 700 millones de pesos es una decisión rutinaria que se toma a nivel de gerentes y de juntas directivas. Y les repito que ese crédito ya se pagó. El que no se ha pagado es el crédito original de los dos millones de dólares.

SEMANA: ¿Y por qué no paga?

A.O.: Yo he tenido toda la voluntad de cumplir y he hecho varias propuestas. Estamos negociado el valor de una dación en pago sobre la cual no nos hemos puesto de acuerdo. Yo tengo el 13 por ciento de una empresa del Grupo que se llama Red Colombia, que hace integración de software, servicios de Internet, data warehouse y venta de equipos de cómputo. Esa empresa tenía un avalúo hace tres años de 30.000 millones de pesos. Los avalúos más recientes arrojan un valor entre 8.000 y 18.000 millones de pesos. Yo quiero pagar con el avalúo más alto y ellos con el bajito. En eso estamos y considero esa situación igual a las de centenares de empresas que se quebraron durante la recesión económica. Espero que se resuelva en pocos días.

SEMANA: ¿Entonces por qué hay demanda?

A.O.: Demanda puede haber porque yo puse mi firma y tengo que responder. Las confusiones sobre autopréstamos y beneficio personal se explican por los odios y las intrigas que se presentan en los ciclos del poder.

SEMANA: Pero si había 10 socios y la deuda era de la empresa, cuando usted puso su firma aunque la responsabilidad jurídica era suya la deuda era de todos.

A.O.: No. Ellos ejercieron su derecho de no creer en el futuro de la empresa y estaban dispuestos a dejarla liquidar. Yo, equivocadamente, pensaba lo contrario y la deuda quedó como mía. A mí nadie me ha puesto conejo pero yo tampoco le he puesto conejo a nadie.

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