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| 1/22/2011 12:00:00 AM

"Yo puedo sacar a Bogotá del hueco negro"

David Luna es el primer candidato oficial -por el Partido Liberal- para la Alcaldía de Bogotá. En diálogo con SEMANA habla sobre la crisis de la ciudad, sus cuentas para ganar y su relación con su ex jefe y ahora competidor Enrique Peñalosa.

SEMANA: El Partido Liberal es débil en Bogotá, usted no es conocido y hay muchos candidatos. ¿Por qué cree que puede ganar?

David Luna:
Porque mi propuesta está basada en la necesidad de reconstruir a Bogotá. A esta generación le llegó el momento de demostrar que hace una política diferente y que puede construir. De una vez aclaro que no me lanzo para que me conozcan para dentro de cuatro años: me lanzo para ganar.

SEMANA: Varios candidatos jóvenes -Carlos Fernando Galán, Gina Parody- dirían lo mismo. ¿En qué se diferencia usted de ellos?

D.L.: Los bogotanos están cansados de los alcaldes responsables de la situación actual y están buscando nuevos aires. ¿Qué me diferencia de los otros jóvenes? La experiencia y la trayectoria: llevo 16 años dedicado a esta ciudad y he entendido los errores y los aciertos de los últimos cinco alcaldes.

SEMANA: ¿No es un error enfrentarse a Peñalosa, su ex jefe, a quien muchos ven como la mejor opción para recuperar la ciudad?

D.L.:
Es la hora de demostrar que el alumno puede superar al maestro. Además, entre ellos y yo existe una gran diferencia: tengo una visión de futuro. Todas las personas menores de 25 años nacieron con TransMilenio, andenes, ciclorrutas, parques, y, con justa razón, al ver a Bogotá en un agujero negro, sienten que necesitamos pasar la página y tener nuevas propuestas para una Bogotá moderna.

SEMANA: Ningún partido puede elegir al Alcalde sin coaliciones o consultas. ¿Con quién está dispuesto a hacer alianzas?

D.L.:
Bienvenidas las alianzas siempre y cuando tengamos los mismos principios éticos y estemos dispuestos a trabajar para reconstruir a Bogotá. Nuestro aliado natural es Cambio Radical, pero vamos a hacer todos los esfuerzos para que haya una 'unidad distrital' en Bogotá junto con La U y los conservadores. Es muy probable que haya consultas interpartidistas, pero eso no quiere decir que yo no vaya hasta el final. Láncese quien se lance, voy a dar la pelea.

SEMANA: ¿Iría a una consulta con los verdes?

D.L.: No. Con los verdes hay distancias. Siempre le hice oposición al alcalde Garzón y mal haría en terminar del mismo lado. Por esa misma razón, yo no hice parte del partido cuando lo estaban conformando.

SEMANA: ¿Cuál es su diagnóstico sobre Bogotá?

D.L.: Estamos aterrados con la tragedia del invierno, pero la tragedia de Bogotá es aún más complicada. Lo que ha vivido Bogotá tiene proporciones similares a las del huracán Katrina en Estados Unidos. Hace falta una gerencia eficiente y decente. No tenemos control del tráfico, perdimos la cultura ciudadana y necesitamos recuperar el principio de autoridad. La corrupción nos tiene en un agujero negro. No solo en la contratación de las obras públicas, sino también para conseguir el cupo escolar, el cupo de taxi y el subsidio de vivienda. La institucionalidad de Bogotá está en coma. Hay que darle respiración o de lo contrario se va a morir.

SEMANA: ¿Cómo piensa convencer al electorado de que usted puede recuperar la ciudad?

D.L.: Uno no puede pensar que porque la ciudad se la van a entregar hecha pedazos ya todo está perdido. Hay soluciones fáciles a problemas grandes. En el tema del tráfico podemos empezar por cosas tan sencillas como pintar los cruces, las cebras y los carriles. No podemos seguir restringiendo la movilidad de los ciudadanos. El parque automotor de Bogotá se va a duplicar en los próximos cinco años y para eso necesitamos infraestructura, un sistema de transporte integrado y un sistema de control inteligente de tráfico. También hay que afrontar los problemas de seguridad. Tenemos el índice más alto de homicidios de los últimos 30 años, casi 26 homicidios por cada 100.000 habitantes. El microtráfico se está tomando los barrios. Hay que fortalecer a la Policía y darle prioridad a la educación; tenemos que insistir en la jornada única para que los niños estén todo el día en los colegios, lejos de las pandillas.

SEMANA: A través de sus recorridos ha podido escuchar a los ciudadanos. ¿Cuál es la principal preocupación que tienen?

D.L.: Los tiene aterrados el tema de seguridad, que los atraquen en la calle, que les roben el celular. Hicimos una encuesta y los resultados validan esto porque el tema más preocupante resultó ser la seguridad, luego la movilidad y, tercero, la educación. La corrupción está muy cerca.

SEMANA:¿Hay que generar más impuestos para financiar tantos programas?

D.L.: Los impuestos que pagan los bogotanos son suficientes, pero la gran mayoría se pierden o se los roban. La estructura fiscal de Bogotá era sólida, pero hoy tiene dos problemas fuertes: el canibalismo tributario de los municipios vecinos que obligan a muchos empresarios a irse y los sobrecostos de las obras. Por primera vez en la historia tuvimos déficit de 600.000 millones de pesos por las obras de la 26 y la carrera décima.

SEMANA: El tema del metro es obligatorio en esta campaña. ¿Qué posición tiene?

D.L.: Hay que hacer un metro, pero bien hecho. No debe ir por el oriente sino por el occidente, donde hay una mayor cantidad de pasajeros. El metro es un componente más, pero no el único.

SEMANA: Con su perfil tan cachaco, de saco y chaqueta, ¿cómo lo reciben en los barrios?

D.L.: El tema es de personalidad. Hay que sentarse a oír a la gente, hablar con ella y ser honesto. Les digo que prefiero perder la elección antes que comprometerme a hacer algo que no puedo cumplir. No soy populista.
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