PUBLICIDAD
M.I.R.: ¿Cómo le ha ido de presidente de la Corte?
R.E.: Bueno, me ha tocado liderar labores de la Corte con mucha trascendencia social, como el sistema Upac donde todavía había unos rezagos del sistema viejo, en el que se impidió que muchos colombianos se quedaran con su vivienda. De otro lado, decidimos darles una mayor protección a las parejas homosexuales, tanto en el campo patrimonial como en el de la seguridad social. Hemos encontrado unos cauces institucionales para resolver diferencias con el Consejo de Estado y la Corte Constitucional, a través de la tutela.
M.I.R.: Usted es el presidente de la Corte Constitucional, que prácticamente es el presidente del organismo pico de la justicia en Colombia. ¿Qué piensa de lo que está pasando entre el Presidente y la Corte Suprema?
R.E.: Este problema hay que ponerlo en el contexto de la realidad del país. Narcotráfico, violencia armada, corrupción, pobreza, desigualdades, entonces en ese escenario tan difícil que vive la sociedad colombiana se produce ese tipo de tensiones.
M.I.R.: Me da pena, pero esta no es una tensión normal. Se rata de un Presidente de la República que acusa a un magistrado de la Corte de estar tendiéndole una celada con un paramilitar...
R.E.: Precisamente este tipo de circunstancias debemos considerarlas como episódicas que se presentan en la vida del país. Lo importante es pensar en la institucionalidad colombiana. Tenemos un país que tiene mucha tradición democrática, mucha trayectoria en sus instituciones, y aquí lo importante es que pese a estas circunstancias episódicas, no se pierda de vista la fortaleza de nuestras instituciones y la confianza que tiene Colombia en ellas.
M.I.R.: Pero de aquí lo que va a salir es una de dos cosas: o miente alias ‘Tasmania’, o el Presidente se dejó meter en una trampa contra él…
R.E.: Con los elementos que se presentan no podemos anticipar un juicio en uno u otro sentido. Eso les corresponde a las autoridades públicas, como la Fiscalía, de acuerdo con la investigación que ha pedido el Presidente de la República. Lo importante, y es el llamado que quiero hacer, es confiar en las instituciones de este país, en la probidad de los jueces, en la Corte Suprema de Justicia y en el Presidente de la República, porque es la forma de fortalecer la institucionalidad del país. Los colombianos tenemos una institucionalidad muy fuerte que nos permite resolver todos estos problemas.
M.I.R.: Pero precisamente aquí hay choque de institución contra institución…
R.E.: Reitero que son circunstancias episódicas. La Corte actúa con rectitud e imparcialidad y el Presidente es el símbolo de la unidad nacional.
M.I.R.: Le repito: desde luego, al Presidente hay que respetarlo y a la Corte también. Pero ¿cómo vamos a saber quién tiene la razón?
R.E.: Existe un cauce institucional. El Presidente lo pidió, y es la Fiscalía, y el resultado dirá quién dice la verdad.
M.I.R.: ¿Por qué la Corte Constitucional no ha producido un comunicado de apoyo al Presidente ni a la Corte Suprema?
R.E.: Porque consideramos que se trata de diferencias normales, con cierta gravedad, que se presentan en el devenir del país. Confiamos en que la institucionalidad del Estado permita superar estas diferencias sin mayores traumatismos.
M.I.R.: Usted dice que estos roces son normales. ¡Pero es que el Presidente ha denunciado un complot de la justicia en su contra!
R.E.: Nuestra historia política está llena de recriminaciones y acusaciones entre las distintas autoridades públicas, porque es lo lógico de la luchas por y contra el poder. Lo importante es que los colombianos rodeemos tanto al Presidente como a la Corte, porque es la manera de preservar ambas instituciones. Así se preservan la democracia y el Estado de Derecho. Los colombianos durante más de cien años hemos construido una democracia en la que la Corte ha sido una institución centenaria que tiene gran confiabilidad dentro de los colombianos, más la institución presidencial, que tiene una gran raigambre democrática, pese a los temores que puedan tener los colombianos por las acusaciones que se están formulando por parte tanto del Presidente como de la Corte Suprema. Lo importante es que tenemos la institucionalidad que ofrece los cauces adecuados para resolver estas diferencias.
M.I.R.: El entretelón de esta pelea es el choque de trenes entre la Corte Constitucional y la Corte Suprema, por el tema de sentencias sobre tutelas…
R.E.: Se ha hablado mucho de que el motor de la Corte con las investigaciones de la para-política tiene su raíz en el choque de trenes. No comparto esa opinión, porque la Corte ha venido actuando sobre la realidad de la connivencia del narcotráfico con ciertos sectores políticos del país y con ciertos sectores de la sociedad colombiana. Estamos en presencia de una realidad social que ha motivado que la Corte ejerza sus competencias de investigar y castigar los delitos. Por eso no creo que en la génesis de todo esto se encuentre el choque de trenes.
M.I.R.: En este episodio, ¿intuye una maniobra para desacreditar a la Corte Suprema en su lucha contra la para-política?
R.E.: Supongo que sí. Pero eso no implica que la Corte Suprema esté actuando bajo parámetros diferentes a los de la Constitución y la ley.
M.I.R.: Usted, como presidente de la Corte Constitucional, ¿descarta que un magistrado de la Corte Suprema esté ofreciendo prebendas para embromar al Presidente de la República?
R.E.: Será a través de las autoridades competentes que se deba verificar si efectivamente se ha presentado esa actuación dirigida a menoscabar la dignidad del Presidente de la República.
M.I.R.: Quedé igual de despistada a como comencé esta entrevista…
19 de 22
Este es un espacio de participación de los usuarios. Las opiniones aquí expresadas pertenecen exclusivamente a los internautas y no reflejan la opinión o posición de Publicaciones Semana S.A..
Publicaciones Semana S.A. se reserva el derecho a eliminar aquellos comentarios que considere innecesarios para la sana participación de los internautas.