Sábado, 10 de diciembre de 2016

| 2009/03/11 00:00

16 policías discapacitados llegan a Bogotá buscando la libertad de los secuestrados

16 policías discapacitados llegan a Bogotá buscando la libertad de los secuestrados

Un grupo de 16 policías en sillas de ruedas llegó este miércoles en la tarde a la capital, tras un recorrido de 420 kilómetros, para demandar la libertad de una veintena de policías y militares cautivos por la guerrilla.

Con este recorrido acumulan más de 1.200 kilómetros en estas acciones realizadas desde diferentes puntos del país hacia esta capital. Las comenzaron en marzo del año pasado como apoyo a las multitudinarias manifestaciones de los colombianos contra el flagelo del secuestro.

Dentro de todos los secuestrados, 17 policías hacen parte de las personas en  cautiverio, además de militares, algunos por hasta más de 10 años.

El sargento Luis Alberto Ninco, de 49 años, y líder de la Fraternidad de Personas con Discapacidad de la Policía, aseguró que quedó inválido en 1992.

Contó a la AP que cuando trabajaba para la DIJIN (policía judicial) en la sección de estupefacientes en un operativo contra el narcotráfico y recibió un tiro en la columna que lo dejó inválido.

"Si en junio próximo no han sido liberados nuestros compañeros, tenemos pensado hacer un quinto recorrido de 24 horas continuas hacia la ciudad de Villavicencio (a 75 kilómetros al sureste de Bogotá). Si hay necesidad haremos la sexta, la séptima, las que sean. Nuestro objetivo final es la libertad de nuestros compañeros de la policía", agregó.

Ninco desde su silla de ruedas ha organizado las difíciles marchas por carretera desde ciudades como Medellín, al noroeste; Cali, al suroeste; Bucaramanga, al noreste y la isla de San Andrés en el Caribe. En cada una de ellas han sido recibidos como héroes por la gente.

A la fecha, según el suboficial, más de 2.000 policías se encuentran físicamente impedidos por acciones de la delincuencia común, la guerrilla y los grupos de narcotraficantes.

Julian Jurado, de 28 años y con nueve años como policía, también herido de un disparo en la columna aseguró que con estos recorridos buscan enviar una "mensaje de paz a todos los colombianos" para que protesten contra el secuestro.

Jurado, en sus hora de descanso conduce un taxi en la ciudad de Manizales, a 165 kilómetros al noroeste de Bogotá, como una "forma de hacer patria... quiero sobrevivir y vivir feliz por mi familia, mis dos hijos y por Colombia que es mi vida".

"Hacemos esto (de los recorridos en sillas de rueda) con todo el corazón para que nuestros compañeros vuelvan a la libertad", dijo Gustavo Bermúdez, de 35 años, un suboficial herido por delincuentes comunes que intentaron atacar turistas en un balneario al suroeste del país.

En sus ratos libres, Bermúdez, se dedica a jugar baloncesto en silla de rueda y estudia pintura en Cali, a 300 kilómetros al suroeste de Bogotá.

Con información AP

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