Viernes, 9 de diciembre de 2016

| 2009/04/22 00:00

Saez revela episodios inéditos de su mediación con las Farc para liberar a Íngrid

“Durante seis años estuve cerca de los actores del secuestro de Íngrid y quiero restablecer la verdad sobre puntos aun oscuros, aunque esta no sea del agrado de algunos”, dijo Noël Saez, el autor del recientemente publicado libro "El Emisario", a Angélica Pérez, quien lo entrevistó para Semana.com en Francia.

El Emisario es el nombre del libro de Noël Saez, el francés que fue encargado por su gobierno de mediar con las Farc para conseguir la liberación de sus nacionales secuestrados en Colombia, entre ellos Íngrid Betancourt.

Quince días después del secuestro de Íngrid Betancourt, Noël Saez estaba negociando en un hotel de México con las Farc. Seis años duraría su misión como mediador del gobierno francés para el intercambio humanitario en Colombia. “El emisario” es el titulo del libro publicado recientemente por Saez en donde ofrece una versión bastante diferente de la oficial sobre cómo se realizó el rescate de “la rehén mas celebre del mundo", tres estadounidenses y 11 soldados.

Angélica Pérez: En su libro usted cuenta que durante cuatro años de su cautiverio se negó a facilitar pruebas de supervivencia para que la opinión pública condenara a las Farc por falta de respeto al derecho humanitario…

Noël Saez: Ella me dijo que era su expresión de rebeldía para que se acusara a las Farc de maltrato. Yo le dije a Íngrid que actuó mal porque había mucha gente que creía que estaba muerta. No estuvo bien por su familia, por todos los interesados en su libertad, y por la misma guerrilla. Muchas veces yo me enfrenté con Raúl Reyes cuando él me aseguraba que ella se negaba a entregar pruebas de vida y yo no se lo creía.

A.P.: ¿Responde a la misma estrategia el video de Íngrid en el que la vimos delgada, triste, cabizbaja, enferma?

N.S.: Cuando hicieron esa grabación ella estaba muy enferma pero cuando salió libre tenía un buen aspecto, como Consuelo (González de Perdomo) que hasta la peinaron cuando fue liberada. Aparecen bien porque se trata de liberaciones negociadas. La guerrilla prepara a los rehenes, los hacen caminar poco, les da mejor comida. Íngrid, los tres norteamericanos y los policías fueron preparados. Por eso es que yo no creo en la “Operación Jaque” tal y como fue presentada.


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Noël Saez llegó a Colombia curtido por mil historias de guerras. Como diplomático francés, aterrizó en Chile tres meses antes del golpe pinochetista. Pocas semanas después de asumir sus funciones consulares en Mozambique, las tropas surafricanas y de Rodesia atacaron la capital dejando un reguero incontable de muertos. Ocho días después de pisar suelo argentino estalló la guerra de Las Malvinas. El Salvador se encontraba ya desangrado por la guerra civil cuando Saez llegó al consulado. Colombia, dice él, no podía ser la excepción.


“… en mi cargo (Cónsul en Colombia) tuve que tratar varios casos de secuestro cometidos por la guerrilla y también por los paramilitares - las milicias de extrema derecha-, al igual que desapariciones y asesinatos, muchos de los cuales siguen desafortunadamente sin esclarecerse pese a los esfuerzos de Francia”

Saez evoca la búsqueda infructuosa del joven francés Marc Beltra a quien parece que se lo tragó la Amazonia. O el calvario vivido para encontrar el cuerpo del franco-colombiano Simón González, asesinado en mayo del 2002 por paramilitares de la Costa Atlántica. “Jamás encaré, como esa vez, tanta mala voluntad de las autoridades colombianas”, dice Saez quien finalmente encontró dentro de una bolsa plástica, enterrada en una fosa común , el cadáver del muchacho.

Saez intervino también en el trágico caso de la señora Duvaltier pero ya ella había sido asesinada por la guerrilla del ELN. Al periodista francés Julien Fuchet, secuestrado por paramilitares del Bloque Norte, Saez logró rescatarlo. Fue el propio Jorge 40 quien se lo entregó tras 45 días. Cinco meses después del secuestro de Íngrid y de varios desplazamientos por la selva del Pacífico, el comandante del Frente 29 de las Farc aceptó devolver a Saez al piloto francés Pierre Galipón y los dos hombres de su tripulación por quienes la empresa francesa para la que trabajaban pagó un rescate.

A.P.: Usted dice que su contacto con las Farc es anterior al secuestro de Íngrid, incluso antes de su llegada a Colombia, cuando era cónsul en Venezuela…

N.S.: Sí. Las Farc secuestraron por poco tiempo a unos franceses que estaban trabajando en Venezuela y yo tuve que buscar en ese país su liberación. Porque el trabajo de cónsul, como lo estipula la convención de Viena, consiste en asegurar la protección de sus ciudadanos residentes o de paso en el país donde se ejerce la función. Es por eso también que quince días después del secuestro de Íngrid, yo estaba hablando con las Farc.


« Mi primer encuentro con las Farc se remonta al mes de marzo del 2002, en una suite del hotel Marriot de México a donde fui a encontrar ‘Olga Lucia Marín’ , principal representante de las Farc en México. Ella vino acompañada de Marco Calarcá, su mas cercano colaborador »

A.P.: ¿Cómo fue ese encuentro?

N.S.: Yo no tenía los contactos en Colombia, pero en esa época se sabía que las Farc tenían una oficina en México. Llegué a ellos a través de mi hijo que es periodista en ese país donde la prensa conocía a la delegación de las Farc. Ese primer encuentro fue muy difícil. Olga Lucía Marín estaba furiosa y no entendía por qué Francia estaba interesada en la libertad de Íngrid pues aún las Farc no sabían que Íngrid era francesa. Fui yo quien, entonces, se lo informó. Pero para ella, Íngrid era solamente una oligarca colombiana que tenía que pagar sus cuentas.

A. P.: Hace un par de semanas, el ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, se pronunció a favor de atacar a los terroristas, aun si están por fuera de territorio colombiano argumentando que es un acto de legítima defensa. ¿Hubiera podido ocurrir dicho ataque en México en la época en que usted se encontraba con los representantes guerrilleros en ese país?

N.S.: Ese es un sueño del Ministro Santos. Si la representación de las Farc estaba en México es porque el gobierno mexicano lo aceptó. No veo por qué los militares colombianos van a combatir a las Farc en otro país; que las combatan en Colombia como se combate a un grupo armado ilegal en el territorio nacional. Cuando hay un movimiento armado de oposición como el Hamas, por ejemplo, ¿acaso el gobierno israelí va a matar a sus representantes en Bélgica? No.

A.P.: En el momento en que secuestran a Íngrid, Francia lo encargó de establecer el contacto con las Farc, pero sólo oficializó la misión ante el gobierno colombiano tres años después, durante el mandato de Jaques Chirac. ¿Usted llevó su gestión en la clandestinidad antes de eso?

N.S.: No. Eso se trató de Presidente a Presidente y, desde el comienzo, Uribe dio el visto bueno para que yo encontrara a las Farc. Lo que pasó después es que él exigió que yo le informara sobre cada uno de mis encuentros; quería saber en qué lugar encontraba a Reyes y yo, obviamente, no se lo podía decir. Pero mi gestión fue clara, nunca la hice clandestinamente. El presidente Uribe y su Alto Comisionado de Paz lo sabían. Ni yo, ni Jean Pierre Gontard (el negociador de parte de Suiza) fuimos cómplices de las Farc pero, como facilitadores del grupo de “países amigos”, sí nos ganamos su confianza.


“ Montañas de Colombia .. Raúl Reyes acepta encontrarlo”.. Montañas de Colombia, es así como finalizaban todos los email que Reyes me envió a partir de ese momento y durante cinco años… »

A.P.: Cuando Uribe se entera de la correspondencia que sostuvo con ‘Reyes’, entra en cólera y lo llama traidor. Los 108 correos que envió a Reyes también fueron objeto de escándalo en la prensa. Usted afirma que algunos de sus textos fueron malinterpretados y otros simplemente adulterados.

N.S.: Cuando descubrieron parte de esa correspondencia en el computador de Reyes, encontraron un e mail en el que yo como emisario le digo a las Farc que, si ellos liberaban a “todos” los secuestrados, el Presidente francés iba a solicitar ante la Unión Europea que las Farc salieran momentáneamente de la lista de organizaciones terroristas hasta que se lograra un proceso de paz en Colombia. Eso fue lo que dije. Pero cuando ponen unos mensajes escritos por mi en un castellano perfecto -que no escribo- que yo conocía a personalidades del parlamento europeo y que iba a interceder ante ellos para este fin, eso es mentira. Nunca escribí eso. No tengo contactos en el parlamento de Europa. Esos mensajes son falsos.

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Cuatro años llevaba Íngrid de cautiverio y las gestiones de Saez y Gondart estaban enfrascadas en un diálogo de sordos entre gobierno y guerrilla. Después del reiterado rechazo del gobierno a despejar los municipios de Florida y Pradera para adelantar negociaciones, las Farc lanzaron una nueva propuesta: un lugar en la cordillera central. El presidente Uribe aceptó. A lomo de mula y acompañados de guerrilleros, los dos facilitadores europeos ubicaron el pueblo de Barragán…

“ … El lugar parecía responder a las garantías de seguridad exigidas por las dos partes. Nosotros formalizamos una propuesta que el presidente Uribe aceptó inmediatamente.. para arruinarla a la semana siguiente desplazando sobre el lugar un batallón de alta montaña” .

A.P.: Sus juicios son implacables sobre el pulso y el doble discurso del presidente Uribe. ¿Sintió que fueron utilizados como carnada para llegar a las Farc?

N.S.: Sí. Cuando salíamos de cada zona guerrillera, el ejército la bombardeaba pese a todas las precauciones que tomábamos. Yo mismo sufrí dos bombardeos mientras me encontraba con Reyes. Así, corríamos el riesgo de perder la confianza de las Farc y si la guerrilla dudaba de nuestro papel mediador nuestras vidas estarían en peligro.

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Indignados, los dos mediadores pidieron audiencia con el presidente Uribe. Saez le dijo a Uribe que no siguiera saboteando su mediación y poniendo con ello en riesgo sus vidas. Que quede claro, dijo Saez a Uribe, nosotros no somos mercenarios y mucho menos estamos bajo sus órdenes. Furioso, el Presidente decidió prescindir de la mediación del francés y del suizo. Las relaciones se congelaron hasta febrero del 2008 cuando en presencia del canciller Francés, Uribe dijo que la liberación de Íngrid es una prioridad para el gobierno colombiano y pidió a Francia que sus facilitadotes contactaran de urgencia a ‘Raúl Reyes’.

“Días después, el Alto Comisionado para la Paz organiza una reunión en Panamá y nos confirma la voluntad del presidente Uribe de concluir rápidamente un acuerdo humanitario con las Farc… Restrepo parece sincero y nosotros le creemos. Hoy estoy seguro de lo contrario. El objetivo de Uribe –hábilmente secundado por su Comisionado de Paz- era de utilizarnos una vez más para localizar el lugar exacto donde nos iba a encontrar Raúl Reyes, llegar primero y abatirlo”.

A.P.: ¿Cree que el ejército colombiano ubicó a Reyes a través suyo?

N.S.: Ellos querían llegar a Reyes a través nuestro y eso es normal en la guerra; si podían ubicarlo a partir de dos bobos, bueno eso es lo que hacen los servicios de inteligencia. Pero, el gobierno no sabía que nosotros ya habíamos acordado la cita con Reyes para el cuatro de marzo y de hecho lo matan tres días antes. Y así es la guerra. Lo que me parece grave es que estábamos en una negociación seria con la guerrilla y, ojo con esto, yo no digo que las Farc tuvieran la mejor voluntad del mundo pero tenían la disposición de liberar a Íngrid y a los enfermos. Nunca nos hablaron de los tres norteamericanos, pero ya era un logro que estuvieran dispuestos a liberar a los otros. Y con ese ataque al campamento de Reyes y su muerte, las Farc perdieron la confianza, incluso en nosotros. Tuvimos que empezar de cero.


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«En mi primer encuentro con Raúl Reyes, el 10 de marzo de 2002, en la frontera ecuatoriana, las Farc me mimaron: tres días de marcha y de piragua en permanente inseguridad, con violentos combates en la zona. Tuvimos que escondernos parte del día a la espera de que cesaran los combates. Seis de la tarde, imposible continuar: cuando cae la noche, la tremenda selva se vuelve aun más impenetrable”

A.P.: Cómo fue su relación con ‘Reyes’ durante esos seis años de múltiples encuentros?

N.S.: Nosotros nos veíamos cada dos meses. Yo hice como veinte expediciones a la selva. Muchas veces nos peleábamos. Él se ponía loco cuando yo le decía que eran terroristas porque secuestraban gente, ponían minas y carrobombas. O cuando tocaba el tema del narcotráfico. Nos levantábamos de la mesa furiosos y dejábamos de hablar hasta el café de la mañana siguiente. Pero también avanzábamos en la discusión sobre el canje humanitario. Hicimos varios borradores sobre las propuestas de intercambio, de quiénes por quiénes. En los últimos años, Reyes ya estaba cansado de la presión sobre las Farc por el tema de los secuestros y estaba cansado de la misma guerra, me lo dijo varias veces. Fue aceptando, por ejemplo, la idea de que se liberaran a todos los secuestrados y que se negociara fuera del territorio porque en la guerra se negocian siempre afuera, adentro hay muchas presiones. En 2006, me entregó dos soldados que tenían secuestrados, dos rehenes que yo no había pedido y que, a su vez, entregué a la Cruz Roja Internacional..

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Seis años de “perseverancia, paciencia y discreción”, era el lema que repetía Jean Pierre Gontard, el mediador suizo que acompañó al francés, para ganar la confianza de las Farc. Gontard era el economista encargado de los aspectos políticos de la mediación; Noël Saez, el ex piloto francés, a cargo de lo militar y operacional. Al cabo de esos seis años, las Farc, y en especial ‘Reyes’, dice Saez, terminaron por entender que la liberación unilateral de las mujeres y los enfermos significaba para las Farc un triunfo político en la escena internacional y que, incluso, podría integrarlos la vida política nacional.

A.P.: Como una operación perfecta digna del Mossad israelí calificó Íngrid el operativo de su rescate. En su libro, usted intenta demostrar que “Jaque” fue más una manipulación que un rescate, que a usted y Gondart fueron engañados por Luis Carlos Restrepo y que Uribe los cogió corticos.

N.S.: Cuatro días antes de la operación, y habiéndole informado previamente al Alto Comisionado Luís Carlos Restrepo, fui con Jean Pierre a ver a ‘Alfonso Cano’ para insistir en la entrega unilateral de rehenes. ‘Cano’ no estuvo presente, pero su enviado especial nos aseguró que para el comandante de las Farc la entrega de rehenes era la única forma de salir en alto y que ya no existían más obstáculos para la liberación. Cuando dos días después se lo informamos al Alto Comisionado para la Paz, su respuesta fue que la política del gobierno hacia las Farc había cambiado y que ahora se trataba de corromper a sus mandos medios, es decir, a los comandantes de frente. “El tiempo de la negociación terminó” dijo Restrepo esquivando mi mirada.


A.P.: Usted afirma en su libro que usted afirma que Cesar no fue engañado como los guerrilleros a su mando sino comprado. ¿En qué se basa?

N.S.: Sí. En febrero el presidente Uribe nos informó que habían detenido a la esposa de César quien, le aclaro, no era cualquier guerrillera sino la responsable de finanzas del Bloque Sur. Sin embargo, meses después, cuando le preguntamos qué había pasado con la guerrillera, Uribe no quiso volver sobre el tema.

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Un reportaje francés emitido por Canal Plus en noviembre del año pasado revela cómo se preparó la ‘Operación Jaque’. El presidente Uribe aparece diciendo que recibió una carta de un guerrillero dispuesto a entregarse y que él aceptó las condiciones. También muestran a un abogado que presentó un documento a la Procuraduría en el que César acepta entregarse. Y, además, el mismo Secretariado de las Farc lo dijo: fueron traicionados por ‘César’ y ‘Gafas’. Además, sostuvo que fue un operativo cien por ciento colombiano, como lo presentó el Presidente porque los norteamericanos confirmaron que estaban en eso y en el mismo reportaje se ve a los soldados estadounidenses preparando las maniobras.

“seis meses después de entrar en funciones en Colombia, Íngrid Betancourt, candidata presidencial, fue secuestrada por las Farc.. a partir de ese momento, tanto par ella como para todos los que la buscaron, la anhelaron, la esperaron comenzaría una vida sin vida….”

A.P.: Y ahora que Íngrid está libre y usted y Gondart, su compañero de todos los peligros, han terminado su misión, cuál es su sensación al pensar en esos seis años vividos en Colombia..

N.S.: Siento mucho amor, por su gente, por esa historia, pese a la manera como el presidente Uribe nos echó.. pero, sabe una cosa, si un día él me volviera a llamar, sin duda, iría.

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