Jueves, 8 de diciembre de 2016

| 2009/12/14 00:00

Así funciona el tráfico de placas falsas en Bogotá

En menos de 5 horas, falsificadores entregan placas diplomáticas y oficiales imposibles de distinguir de las verdaderas. El riesgo de eventuales atentados u otros delitos es latente.

En menos de 5 horas los falsificadores hicieron esta copia de la placa (OBH 409) de uno de los vehículos del Secretario de Movilidad, Fernando Alvarez. Placas diplomáticas también están a la orden. Foto: SEMANA

Pese a los riesgos que implica para la seguridad, hoy en día conseguir una placa falsa en Bogotá es tan fácil como cambiarle las llantas al carro.

Semana.com estuvo en la zona de Paloquemao y comprobó que en menos de 5 horas cualquier persona puede comprar un par de placas falsas, tan reales que sería imposible para un policía en la calle detectar algún imperfecto.

“Estamos en riesgo inminente cuando estas falsificaciones estan al alcance de cualquiera”, dijo el concejal de Bogotá, Felipe Ríos, quien hizo la denuncia.

En la Carrera 28 entre calles 17 y 15 abundan los tramitadores que ofrecen  las placas por 90 mil pesos y a veces por menos. Fabrican cualquier número de placa, según la preferencia del cliente o la conveniencia, si por ejemplo, lo que se busca es evadir la restricción del Pico y Placa.

Para hacer las placas adulteradas, los falsificadores exigen un adelanto (la mitad de la suma acordada), entregan un número de celular y le dicen al cliente que puede volver a pasar por la misma esquina horas más tarde “Es que toca traerlas de otro lado”, dice uno de los intermediarios. “Eso viene con los sellitos y todos los juguetes”, aclara antes de desaparecer entre la muchedumbre del sector.

Y así es. Semana.com fue testigo que horas más tarde el mismo hombre entregó en un sobre de papel dos placas impecables tal cual como fueron solicitadas y con las marcas de seguridad del Ministerio de Transporte. La placa falsificada fue la OBH 409. ¿A quién pertenece el número verdadero? Respuesta: a uno de los carros oficiales del secretario de Movilidad de Bogotá, Fernando Álvarez.
 
Vea video: Asi se negocia la compra de placas oficiales falsas.
 
Los tramitadores tienen sus “oficinas” callejeras frente al Supercade de la Secretaría de Movilidad, donde a diario se acercan miles de bogotanos a hacer trámites relacionados con multas, pases de conducción, certificados de tradición, etc. Para casi para cualquier tramite o documento, los tramitadores ofrecen un atajo para quien esté dispuesto a pagar.

Las placas adulteradas o falsas no sólo son un desafío a las reglas del Pico y Placa sino un grave riesgo para la seguridad. La utilización de placas falsas son recurrentes en delitos muchos más graves como el paseo millonario (secuestro), los robos a apartamentos, y en muchos casos actos de sicariato y atentados.

Sólo un ejemplo: un frustrado atentado contra el presidente Uribe en 2004 se iba a realizar con un caro bomba hallado en Fontibón que tenía placas falsas de la Fiscalía. Según dijo en su momento uno de los investigadores con estas placas buscaban un fácil acceso al jefe del Estado o a las mismas instalaciones de la institución.

El mercado negro de placas falsas, contrario a lo que se podría pensar, no es un negocio de extrema clandestinidad. El negocio se mueve a plena luz del día en la vía pública, frente a al cuartel general del DAS, una de las entidades de inteligencia que investiga falsificaciones y a sólo media cuadra de una de las Unidades de Reacción Inmediata de la Justicia y el Consejo Superior de la Judicatura.

“La policía metropolitana y la Secretaria de Gobierno tienen una gran responsabilidad pues bajo sus narices se están falsificando documentos tan delicados como las placas de carro.”, agregó el concejal Ríos.

Por este delito una persona puede ser acusada por falsedad marcaria y receptación, un delito que da de multa 8 salarios mínimos, es decir unos 4 millones de pesos. 

Pero la cosa puede tener consecuencias aún más graves. Semana.com comprobó que con la misma facilidad se puede encargar también placas diplomáticas (azules con letras blancas), las que garantizan una inmunidad a toda prueba contra la policía o cualquier otra autoridad. Jamás un carro diplomático es detenido o requisado en retenes.

En menos de 6 horas y por 120 mil pesos, los falsificadores fabrican placas diplomáticas con el número que el cliente pida. ¿Qué garantías tendrán que exigir las decenas de delegaciones diplomáticas como la de Estados Unidos, Reino Unido o Francia que trabajan en el país y para quienes una de sus principales preocupaciones es la seguridad de sus funcionarios e instalaciones?

Vea video: Vea cómo venden placas diplomáticas falsas. 

La inmunidad diplomática que confieren estas placas hacen parte de los acuerdos entre países establecidos desde 1961 en la Convención Diplomática de Viena. Por este convenio los funcionarios diplomáticos están, por ejemplo, exentos de impuestos, e inmunes a cualquier proceso en la justicia civil o criminal.

Las autoridades están en mora de tomar medidas para controlar este delito que ocurre a diario en sus narices y que pone en riesgo la seguridad de los bogotanos (así como del resto del país) y de las delegaciones diplomáticas que trabajan en Colombia.

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