Viernes, 9 de diciembre de 2016

| 2009/02/25 00:00

Palo al pico y placa

Los comerciantes de la capital denunciaron millonarias pérdidas en tan sólo dos semanas de aplicación del pico y placa de día completo. Estaciones de servicio, parqueaderos y centros comerciales son los más afectados.

Palo al pico y placa

Las ventas de los comerciantes de la capital colombiana se han reducido un 16 por ciento desde que empezó a regir el pico y placa de día completo, según una encuesta realizada a 400 establecimientos de la ciudad por el Area de Investigaciones Económicas de Fenalco- Bogotá, el gremio que agrupa a los comerciantes de la capital.

“La medida del pico y placa todo el día es facilista, improcedente y le faltó estudio”, dijo Francisco de Paula Ochoa, director de Fenalco-Bogotá, quien alertó acerca de las consecuencias que la medida puede tener en una ciudad que en 2008 presentó los primeros síntomas de desaceleración económica. “Sacaron de circulación 500.000 vehículos de las calles sin mirar el impacto económico que eso tiene”, dijo Ochoa durante un foro para evaluar los efectos negativos de la medida, convocado por el representante a la Cámara por Bogotá, Nicolás Uribe, en el salón elíptico del Congreso.

La medida que empezó a aplicarse desde el pasado 16 de febrero, restringe el uso del carro durante 14 horas al día, de 6 a.m. a 8 p.m.dos días a la semana. En total, cada vehículo deja de circular 104 días al año.

Según la encuesta de Fenalco, los sectores más afectados son los talleres, estaciones de servicio y vendedores de llantas, que vieron su actividad disminuir en un 29 por ciento. Le siguen los parqueaderos y los restaurantes con el 28 por ciento de reducción en sus ventas.

Para el Secretario de Movilidad de la ciudad, Fernando Álvarez, las cifras de los comerciantes no son un reflejo de la medida implementada por la Alcaldía. “Aquí hay una desaceleración económica que empezó mucho antes y por una coyuntura económica global, y no podemos achacárselo al pico y placa,” dijo Álvarez, quien no fue tenido en cuenta por los organizadores del Foro, por lo que decidió asistir por su cuenta.

Según la misma encuesta de Fenalco, los únicos sectores que reportaron un aumento en ventas son los vendedores de motocicletas y los concesionarios de vehículos usados y de baja gama, ambos con un aumento del 7 por ciento.

La reducción en las ventas de los comerciantes es grave dado que la actividad comercial (peluquerías, tiendas, restaurantes, lavanderías, etc.) representa el 28 por ciento del PIB de Bogotá y genera el 51 por ciento del empleo en la ciudad.
 
En el foro, al que solo fueron invitados detractores de la medida, no se dicutió ni se presentaron cifras sobre los costos que implica para la ciudad la inmovilidad en las vías y las ganancias que genera la reducción en los tiempos de desplazamiento de los bogotanos. 

Según un estudio de Juan Pablo Bocarejo, investigador en transporte de la Universidad de los Andes, la medida de pico y placa, con los horarios anteriores en mañana y tarde, le generaba a la ciudad y a la gente pérdidas por 18 millones de euros. “No he hecho el cálculo con la medida de día completo, pero es fácil deducir que probablemente ese costo se multiplique”, dijo Bocarejo a Semana.com

“El Alcalde Mayor no ha querido escuchar al comercio, entender que con la medida del pico y placa de 14 horas continuas va a quebrar a la ciudad y que lo necesario en este momento de crisis mundial es fomentar el consumo para el crecimiento y el desarrollo económico de la ciudad”, aseguró Gustavo Aristizabal, Gerente del centro comercial Gran Estación, el segundo más grande del país, quien participó en el foro.

Según Aristizabal, la reducción diaria en visitantes es cercana al 45 por ciento y el ingreso bajó en un 35 por ciento.

Los distribuidores de gasolina tambien han sentido el golpe. "Ya se comenzaron a generar despidos en muchas estaciones de servicio, por lo menos está desapareciendo un turno de los tres acostumbrados, que podrían representar al final más de 1.500 empleos", afirmó Álvaro Younes Arboleda, presidente de Fedispetrol. Según el gremio, en la ciudad existen cerca de 500 estaciones de gasolina.

“Entendemos que hay sectores que se ven beneficiados con los trancones y el mayor consumo de gasolina, pero también hay otros, que son la mayoría, que sufren por culpa de esos dos factores”, dijo al respecto el secretario Álvarez.

¿Y los que viven del carro?
Además de las pérdidas a los comerciantes, los críticos de la medida consideran que también afecta a miles de personas que dependen del carro para hacer su trabajo. “La medida ha logrado reducir el número de carros en las horas valle (de 9 a.m. a 5 p.m.), que son precisamente las horas en las que necesitan movilizarse quienes trabajan con su carro”, dijo el representante Uribe, del partido de la U.

Según datos de la ultima encuesta de Fenalco-Opinómetro, para el 13 por ciento de los encuestados, el carro es su herramienta de trabajo, lo que equivaldría a 586 mil personas que dependen del carro (la encuesta entrevistó a mil personas).

Entre los afectados están, por ejemplo, los cerca de 4.500 vehículos particulares que a diario transportan mercancías y alimentos desde las principales centrales de abastos hacia los distribuidores minoristas. También, las escuelas de conducción, las cuales ya se reunieron con la Secretaria de Gobierno para negociar una excepción.

El representante Uribe dice que la medida es regresiva, pues los más ricos tienen carros blindados o más de una carro en la casa, lo que les permite seguir movilizándose. Según la misma encuesta, de los grupos familiares que tienen carro en la ciudad, el 76 por ciento sólo tiene un carro.

El impacto tributario
El 17 por ciento de los ingresos tributarios de la ciudad se generan por el impuesto a vehículos (8 por ciento) y por sobretasa a la gasolina (9 por ciento). Por este concepto la ciudad recibe 555.000 millones de pesos al año, según los cálculos de Fenalco. Gran parte de esos recursos, están destinados, precisamente, a mejorar la malla vial de la ciudad.

“Aquí el problema no es de muchos vehículos sino de falta de vías”, dijo Ochoa quien considera que hay un retraso vial de 20 años en la ciudad.

Las cifras del Banco Mundial, confirman esa teoría. Bogotá tiene uno de los índices más bajos de carros por habitante. Mientras en ciudades como Santiago de Chile hay 7 habitantes por vehículo, en Buenos Aires, 6 y en México 3, en Bogotá por cada carro hay 11.8 habitantes.
 
Los que hubieran tenido motivos para celebrar la restricción al uso del carro y la disminución de recorridos y consumo de gasolina son los ambientalistas. Sin embargo, en ese frente los efectos del pico y placa no son tan estimulantes. Según otro estudio del Centro de Investigaciones en Ingeniería Ambiental de la Universidad de los Andes, más del 80 por ciento de la contaminación con PM10 (partículas altamente contaminantes que afectan la salud) es generada por los vehiculos que usan diesel, es decir, en su mayoría buses, busetas, camiones y Transmilenio, los cuales no están cobijados por la restricción adicional de pico y placa.


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