Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 3/9/2014 12:00:00 AM

La izquierda ahora se estanca

Desilusión entre los analistas que creían que era el momento de esta vertiente ideológica

Parecía que, ante el descontento general de la opinión pública entre la clase política tradicional y de quienes han manejado las riendas del país en las recientes décadas, la izquierda tenía su mejor oportunidad para crecer como alternativa. Incluso, fueron muchos los llamados a que unieran sus fuerzas en las presidenciales para surgir como una tercería entre el uribismo y el santismo. Era el momento de la izquierda.

Sin embargo, las elecciones parlamentarias los bajaron a la realidad. La izquierda llegó dividida a estas elecciones en tres partidos, el Polo Democrático, la Alianza Verde y la Unión Patriótica.

El Polo llegaba como el único partido que le hizo oposición a Santos, pero también con el lastre de la administración de Samuel Moreno en Bogotá. A su vez, arribaba dividido, o mejor diezmado, pues la mayoría de sus disidentes, especialmente el petrismo –que había obtenido 1,5 millones de votos en las presidenciales del 2010– se presentó bajo el paraguas de la Alianza Verde, que tampoco logró capitalizar esa ola de indignación que intentó movilizar Gustavo Petro desde finales del año pasado, cuando fue destituido por el procurador Alejandro Ordóñez.

El bloque de la izquierda no alcanzó a superar las expectativas. Hace cuatro años el Polo Democrático, el único partido de izquierda, había alcanzado ocho curules. Hoy sólo alcanzó cinco. Pero si estas se suman a las cinco de la Alianza Verde, significará que la izquierda tendrá dos escaños nuevos, pero su bloque de oposición va a perder liderazgo, toda vez que el Centro Democrático de Uribe se consolidó como la principal fuerza de oposición.

La izquierda alcanzó su ápice en las elecciones del 2006, cuando obtuvo 2,6 millones de votos con Carlos Gaviria en las elecciones presidenciales. Pero desde entonces ha venido en caída.

Si se comparan los resultados de hoy con los de hace cuatro años, el Polo Democrático pierde tres curules en el Senado. Pero por las circunstancias y divisiones internas que antecedieron, son asumidos con cierta parte de victoria por la jefe del Polo, Clara López, pues en su lectura el partido se redujo a cuatro curules, y en teoría ganó un escaño más en el Senado.

La bancada del Polo quedará liderada por Jorge Robledo e Iván Cepeda y se complementa con Alexánder López, de gran arraigo entre sectores sindicales del Valle del Cauca; Jesús Alberto Castilla, líder campesino de Norte de Santander, y Segundo Senén Niño, líder sindical de Fecode y exmiembro del comité de la Central Unitaria de Trabajadores.

En la Cámara, el Polo recupera una curul en Antioquia, con Rodrigo Saldarriaga. Alcanzó dos en Bogotá con Germán Navas Talero, quien fue el mayor elector en la capital al hacer fórmula con Robledo. Alirio Uribe –ex del Colectivo de Abogados y fórmula de Iván Cepeda– alcanzó 20.000 votos.

La lectura de la Alianza Verde es distinta. El sector Progresista, encabezado por Antonio Navarro, perdió con la académica e independiente Claudia López, quien sin ninguna maquinaria logró ser la mayor electora del movimiento y consiguió en parte liderar un sector de la población indignado con la clase política. La bancada del Senado verde la completan el exalcalde de Cali Jorge Iván Ospina, Jorge Eliécer Prieto e Iván Name.

Los resultados de la izquierda tendrán impacto en las presidenciales. Hoy llega más dividida con la candidatura de Clara López y Aída Avella, que no crecen en las encuestas y no han llegado a un punto de convergencia, y la de la Alianza Verde, que con Enrique Peñalosa parece no congregar el apoyo de la izquierda.

Los resultados de las parlamentarias indican que la izquierda dejará de ser el bloque que lidere la oposición. Ahora ese espacio corresponderá al uribismo.

La campaña del Polo había tratado de recoger el llamado voto antisantos y sobre todo cautivar esos sectores sociales que habían puesto en aprietos al presidente, como los dirigentes que lideraron el paro agrario el año pasado, además de su tradicional caudal entre el sindicalismo. Su bandera principal se concentró en el cambio del modelo económico del país y la renegociación de los TLC. Quisieron convertirse en la voz de los sectores del agro y la industria, quizá los más afectados con la política económica del país.

Otro espacio que buscó conquistar el Polo fue el de las víctimas del conflicto, concretamente las de los agentes del Estado, y el de la lucha por los derechos humanos, una de las principales banderas de la izquierda. El salto de Iván Cepeda de la Cámara al Senado también fue exitoso, pues no sólo logró duplicar su votación, sino que también fue un impulso suficiente para que este partido mantuviera su representación.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1839

PORTADA

Odebrecht: ¡Crecen los tentáculos!

Las nuevas revelaciones del escándalo sacuden al Congreso y al director de la ANI. Con la nueva situación cambia el ajedrez político al comenzar la campaña electoral.