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| 1/21/2014 12:00:00 AM

La sorprendente reconciliación de Pastrana y Uribe

Dos antiguos contradictores políticos ahora posan sonrientes en plena campaña política.

“La política es dinámica”, dice Sabas Pretelt, exministro de Álvaro Uribe y gran amigo de Andrés Pastrana. Eso también dicen los expertos cuando se trata de justificar que, cualquier día, los más enconados contradictores políticos se unen por cuenta del bien común o simplemente por intereses particulares.

Esas teorías cobran vigencia a partir de la reunión de la noche de lunes entre dos de los más connotados oponentes de la política colombiana, los expresidentes Andrés Pastrana y Álvaro Uribe.

Según ellos, la reunión tuvo como objetivo tratar temas de interés general como la paz, la Asamblea Constituyente, el Referendo, la eliminación de los auxilios parlamentarios (mermelada) -fuente de corrupción y amenaza a la democracia-, la crisis de la industria y del campo, los tratados de libre comercio, el deterioro de la seguridad, la brecha entre el país político y el país nacional, entre otros.

Muchos creen, sin embargo, que la reunión tenía como objetivo buscar acercar el Partido Conservador al Centro Democrático, que busca afanosamente votos para el Congreso y para las presidenciales.

La sonrisa de los expresidentes fue la protagonista de la fotografía con que sellaron la reunión cordial. Una sonrisa que hasta hace un tiempo no estaba en la cuenta de estos dos jefes políticos, quienes, a través de las redes sociales y en otros escenarios, se tiraron dardos sin compasión.

Aunque Pastrana y Uribe representan posiciones distintas, especialmente respecto al fin del conflicto, “yo fui elegido para la paz y Uribe para la guerra”, dijo en su momento Pastrana, la primera vez que aceptaron recorrer el mismo camino fue en septiembre del 2005, cuando el expresidente Pastrana aceptó la embajada de Colombia en Washington.

Pero no pasó un año antes de que volvieran a separarse. Y esta vez fue por cuenta de la decisión de Uribe de nombrar embajador de Colombia en Francia al expresidente Ernesto Samper. Esa decisión, obviamente, motivó a Pastrana a abandonar el cargo diplomático.

Posteriormente, el 17 de febrero del 2010, cuando Álvaro Uribe esperaba la bendición de la Corte Constitucional a su segunda reelección, Pastrana escribió una carta en la que le lanzaba duros dardos al entonces mandatario.

Su lanza fue cuestionar el proceso de paz que Uribe adelantó con los paramilitares en Ralito y contrastarlo con la transparencia que a su juicio había tenido el fallido proceso de paz con las FARC en el Caguán. Por eso calificó el de Ralito como un pacto secreto entre el Gobierno y los herederos del cartel de Medellín.

Fue en ese momento cuando por primera vez pidió explicaciones públicas de porque José Obdulio Gaviria, a quien desde entonces llamó el "consigliere de Pablo Escobar”, terminó trabajando como asesor en el Gobierno. También aprovechó para recordarle a Álvaro Uribe su alianza con el gobierno de Ernesto Samper (1994–1998). Las relaciones parecían rotas.

Meses después, el 5 de septiembre del 2012 Pastrana lanzó pullas sobre el caso del exjefe de seguridad de la Casa de Nariño Mauricio Santoyo, condenado en Estados Unidos por nexos con paramilitares. “Ahora estamos empezando saber todo cuando el general (r) Mauricio Santoyo está hablando, Salvatore Mancuso está hablando”, dijo en Caracol Radio.

En ese mismo espacio se refirió a la manera como el expresidente atacaba el actual proceso de paz. “A mí explíquenme cómo Uribe se sentó con el narcotráfico, con el cartel de Medellín y los paramilitares, y no le da la oportunidad a Santos de hacer un proceso con la guerrilla. (…) Uribe es el único colombiano que nunca le dio a Colombia la posibilidad de paz”.

En otra oportunidad y en la misma emisora el expresidente Pastrana criticó duramente a Uribe por la manera como su gobierno estaba manejando el tema del intercambio humanitario. Uribe reaccionó y le pidió a Pastrana que lo “respetara” porque él le había entregado un país prácticamente “secuestrado”.

En el mismo sentido Uribe dijo que los dos gobiernos anteriores al suyo cayeron en el "engaño de las FARC" y que se habían preocupado por comprar sonrisas y producir imágenes de televisión. 

La historia de contradicciones va más allá. En enero del 2012, en una entrevista a la revista SEMANA, Pastrana se pronunció sobre Uribe, quien en ese momento enfilaba sus primeros dardos contra el gobierno de Juan Manuel Santos. En ese reportaje, sobre los ataques de Uribe a Santos, Pastrana se atrevió a afirmar: “Creo que cuando uno sale de la Presidencia, sale. Por lo tanto, debe dejarle un tiempo a su sucesor para que gobierne”.

Más recientes en la memoria se produjeron otros episodios que parecieron ubicar a Uribe y a Pastrana en orillas opuestas. En septiembre del 2013, la pelea entre los exmandatario se dio por cuenta de la inclusión del nombre de José Obdulio Gaviria en la lista del Centro Democrático para el Congreso. “La lista del Centro Democrático nació contaminada y yo creo que los colombianos están cansados del narcotráfico. En el 94 el narcotráfico compró la silla presidencial y después compró la absolución del presidente Ernesto Samper. El país no quiere más narcotráfico. Los colombianos tienen que pensarlo muy bien porque cuando lleguen a las urnas y quieran votar por Uribe, deben saber que con esa decisión también están votando por el Cartel de Medellín, que quedó representado en el Centro Democrático”, dijo en entrevista a Semana.com.

Uribe y Pastrana han peleado pero también han coincidido. Se acercaron por ejemplo cuando el presidente venezolano, Nicolás Maduro, acusó a Álvaro Uribe de ser un “asesino” y de dirigir un plan para matarlo, y denunció que paramilitares están intentando entrar en su país con ese fin.

Pastrana envió una carta a Santos donde le pide se pronuncie por esos señalamientos porque podrían repercutir en el proceso de paz donde Venezuela es garante. Uribe acusó recibo de esa comunicación y en su cuenta de Twitter agradeció el gesto del expresidente: 




Quizá lo que haya motivado este viraje o esta especie de metamorfosis en la relación de Uribe y Pastrana haya sido precisamente el fallo de La Haya que le quitó a Colombia 75.000 kilómetros de mar en el archipiélago de San Andrés. La opinión pública responsabilizó a los dos expresidentes del resultado adverso del fallo, mientras que el presidente Santos le quitó la reserva a las actas de la Comisión Asesora de relaciones exteriores en las que se discutió el tema. Desde ese momento Uribe y Pastrana empezaron a compartir la oposición al actual gobierno.

De esta manera, dos expresidentes contradictores hoy se dan la mano y se abrazan y copan las primeras páginas y los espacios noticiosos. ¿Servirá de algo esa reunión? Esta se produjo pocos días antes de que el Partido Conservador deba definir si apoya la reelección del presidente Juan Manuel Santos, opta por tener candidato propio o hace una alianza electoral con el uribismo. 

Aunque el expresidente Pastrana es jefe natural de los conservadores, ha perdido ascendencia en el interior del partido. Por eso los efectos de esta reunión sólo se podrán conocer este domingo en la convención conservadora. La posición de Pastrana ha sido la de buscar candidato propio, una postura que le vendría de maravilla al expresidente Uribe, quien durante ocho años de gobierno tuvo a los conservadores como uno de sus principales socios.

De momento la reunión entre los expresidentes no deja indiferente a nadie. Por ejemplo, la candidata al Senado Claudia López aprovechó el suceso para descalificarlos a ambos. “El diablo los hace y los junta... ¿cual más cínico? ¿Más oportunista? ¡Que entre el diablo y escoja!”.
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