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| 7/14/2012 12:00:00 AM

De Atenas a Londres

La perseverancia y la capacidad de convocatoria y organización del noble francés Pierre de Frédy, barón de Coubertin, hizo posible la idea de los Juegos Olímpicos modernos. En la exposición de París de 1889 vio una recreación de la antigua Olimpia y comenzó a vender la idea. En 1894 lanzó el proyecto y logró gran acogida. Ese año se creó el Comité Olímpico Internacional, con sede en Lausana, Suiza, y Coubertin propuso que los primeros juegos se celebraran en París en 1900. Sin embargo, fue tal el entusiasmo de los miembros de la casa real griega y de diversos magnates de aquel país, que se decidió arrancar en 1896. Como Olimpia era una pequeña ciudad sin ninguna infraestructura, se eligió a Atenas como sede de los primeros juegos. Así comenzó el evento deportivo más importante del mundo. En las siguientes páginas reseñamos sus momentos memorables.

ATENAS 1896
 
Empieza la aventura
 
Como homenaje a la antigua Olimpia, Atenas celebró los primeros juegos de la era moderna. Fue un tímido comienzo.
 
Los primeros juegos olímpicos de la era moderna se celebraron en Atenas, Grecia, para rendirle homenaje al país de origen de los juegos de la antigüedad. Grecia pasaba por graves problemas económicos, así que el gobierno se negó a aportar fondos y el evento se financió mediante la venta de recuerdos y donaciones de particulares. Gracias al millón de dracmas que donó Georgios Averoff fue posible reconstruir el estadio Panatenaico. En aquellos tiempos era posible que un mismo atleta, Carl Schumann, de Alemania, ganara medallas en gimnasia, lucha y levantamiento de pesas luego de participar en salto triple. Sin embargo, el deportista más recordado de estos juegos fue el pastor griego Spiridon Louis, ganador de la primera maratón olímpica.

PARÍS 1900
 
Fue una feria
 
El desorden y la mala organización empañaron los primeros juegos del siglo XX, que seguían en pañales.
 
El sueño del Barón Pierre de Coubertin era realizar los juegos en París y para darles más realce decidió que hicieran parte de la exposición Universal que se celebraba en ‘La ciudad luz’. El resultado no pudo ser peor. Los juegos fueron un apéndice del evento y se llevaron a cabo durante cinco meses. Por primera vez participaron mujeres, y la primera campeona olímpica de la historia fue la tenista británica Charlotte Cooper. En varios deportes, entre ellos fútbol, compitieron equipos con integrantes de varias nacionalidades. En natación se lograron registros muy altos porque se compitió en el río Sena con la corriente a favor. Muchos de los ganadores no recibieron medallas sino trofeos. En síntesis, fueron unos Olímpicos muy desorganizados.

SAN LUIS 1904
 
Los peores de la historia
 
Las competencias transcurrieron en medio del caos y opacadas por espectáculos y números de circo.
 
Si París 1900 fue un desastre, San Luis fue poco menos que el horror. De nuevo, el Comité Olímpico Internacional programó los juegos durante una exposición internacional y las competencias se diluyeron a lo largo de varios meses. Estados Unidos dominó en la gran mayoría de las pruebas. Para resaltar, la hazaña del maratonista Fred Lordz, quien llegó primero a la meta, pero se descubrió que había recorrido parte del trazado en carro y fue descalificado. Fue tan grande el desastre de los Juegos de París y San Luis, que en 1906 se disputaron en Atenas los juegos intercalados, mucho mejores que los olímpicos anteriores, pero jamás fueron declarados como oficiales por el COI.

LONDRES 1908
 
Renace el espíritu
 
Los juegos dejaron de ser uno de los atractivos menores. El movimiento olímpico comenzaba a encontrar su camino.
 
Se iban a realizar en Roma, pero una erupción del Vesubio obligó al gobierno italiano a destinar sus recursos a atender a las víctimas y Londres se encargó de realizar los juegos, que resultaron bien organizados. Por primera vez los atletas desfilaron en la ceremonia inaugural. Los juegos de Londres se destacaron por la gran cantidad de campeones olímpicos mayores de 35 años. El episodio más recordado fue el dramático triunfo de Dorando Pietri en la maratón. El italiano iba en punta y llegó casi desmayado al estadio. Unos oficiales lo ayudaron a cruzar la meta. Por ese motivo fue descalificado. La reina Alejandra le dio un trofeo para destacar su valor. Gran Bretaña se impuso con comodidad en el cuadro general de medallas.

ESTOCOLMO 1912

El ejemplo a seguir

Su organización y grandes hazañas trazaron los lineamientos que siguieron los juegos en el siguiente medio siglo.

Considerados como los mejor organizados hasta entonces, en estos juegos se establecieron los parámetros de logística y eficiencia que han seguido los anfitriones. Se usaron por primera vez, aunque de manera extraoficial, los primeros cronómetros electrónicos en las pruebas de atletismo. En estos juegos la gran figura fue Jim Thorpe, tal vez el más grande atleta del siglo XX, quien ganó las pruebas de pentatlón y decatlón. Otro deportista destacado fue el atleta finlandés Hanne Kohlemainen, quien ganó tres medallas de oro en 5.000 y 10.000 metros y en la prueba de campo traviesa de 12.000 metros. La nota trágica corrió por cuenta del atleta portugués Francisco Lázaro, quien sufrió un ataque al corazón y murió al otro día en el hospital.

AMBERES 1920

Los cinco anillos olímpicos
 
El principal puerto de Bélgica obtuvo la sede como homenaje al sufrimiento del país en la Primera Guerra Mundial.
 
La Primera Guerra Mundial impidió que se celebraran los juegos de 1916, cuya sede iba a ser Berlín. Como homenaje al sufrimiento del pueblo belga se le otorgó la sede a Amberes. A Hungría, Alemania, Bulgaria, Austria y Turquía se les prohibió participar por haber iniciado el conflicto.

Por primera vez se ondeó la bandera olímpica con los cinco anillos que representan la unión de los continentes. Hubo varios deportistas destacados, entre ellos el esgrimista italiano Nedo Nadi, quien ganó cinco de las seis medallas de oro que se disputaron. La nadadora Ethelda Bleibtrey ganó las tres pruebas de natación femenina que se llevaron a cabo. Igual proeza logró el atleta finlandés Paavo Nurmi.

PARÍS 1924

La gran fiesta

La capital de Francia se redimió del desastre de 1900 con unos juegos enmarcados en el optimismo que caracterizó ‘la era del jazz’.
 
El Barón Pierre de Coubertin, que entregaría su mandato al frente del Comité Olímpico Internacional en 1925, logró que París volviera a ser la sede de los Juegos. Por primera vez se construyó una villa olímpica para albergar a los más de 3.000 atletas y se utilizó el lema Citius, altius, fortius (Más lejos, más alto, más fuerte). Ese año brilló el atleta finlandés Paavo Nurmi, quien ganó cinco medallas de oro. Su compatriota Ville Ritola ganó cuatro de oro y dos de plata. Otro protagonista fue el nadador Johnny Weismuller, de Estados Unidos, quien ganó tres medallas de oro en natación y, tras retirarse en 1929, se haría famoso por interpretar a Tarzán en el cine. Por su parte, la selección uruguaya de fútbol asombró al mundo al ganar el torneo.

ÁMSTERDAM 1928

Se cierra la brecha machista

En medio de una gran armonía y tranquilidad, las mujeres participaron por primera vez en atletismo y gimnasia.
 
El oro se democratizó. Atletas de 28 países distintos lo ganaron, algo que no se volvería a ver en las siguientes cuatro décadas. El príncipe Olaf de Noruega en vela, y Lord Burghley, marqués de Exeter, ganaron medalla de oro en la prueba de 400 metros vallas. En la final de los 800 metros varias mujeres desfallecieron. Henri de Baillet-Latour, presidente del Comité Olímpico Internacional, sugirió eliminar las pruebas femeninas. No se llegó tan lejos, pero durante 32 años las mujeres no volvieron a correr pruebas de más de 200 metros de distancia. El nadador Johnny Weismuller volvió a ganar dos medallas de oro. En fútbol Uruguay volvió a ganar el oro olímpico al derrotar en la final a su archirrival, Argentina.

LOS ÁNGELES 1932

Tiempos de depresión

Las distancias entre Europa y California y la crisis económica, mermaron la participación. Aún así, su nivel fue muy alto.

En medio de la gran depresión que aquejaba a Estados Unidos, se celebraron estos deslucidos juegos, a los que solo asistió un millar largo de atletas. A pesar de lo anterior, batieron gran cantidad de marcas mundiales. Por primera vez los Juegos duraron dos semanas. Entre 1900 y 1928 habían durado por lo menos 79 días. Japón sorprendió al ganar nueve de las 12 medallas de oro y plata en disputa. Uno de los ganadores fue Kusuo Kitamura, de apenas 14 años de edad, en 1.500 metros estilo libre, el más joven ganador de una medalla dorada en pruebas individuales en la historia de los Juegos. Por su parte, Babe Didrikson, de Estados Unidos, calificó a las finales de las cinco pruebas femeninas de atletismo, pero solo se le permitió participar en tres, en las que obtuvo dos oros y una plata.

BERLÍN 1936

Los juegos del Führer

A pesar de los desfiles militares, los atletas del mundo pusieron en entredicho la pretendida superioridad de la raza aria.
 
En estos juegos se encendió por primera vez la antorcha olímpica, que viajó desde Olimpia hasta la capital alemana. También fueron los primeros que se transmitieron por un sistema de televisión a 25 pantallas instaladas en la ciudad. Aunque Alemania superó ampliamente a Estados Unidos y los otros países en la tabla de medallas, la gran estrella fue el atleta Jesse Owens, de Estados Unidos, quien ganó cuatro medallas de oro. Marjorie Gestring, de Estados Unidos ganó oro en clavados a los 13 años de edad, para convertirse en la medallista de oro más joven de la historia de los juegos. Como si fuera poco, la nadadora Ingle Sorensen, de 12 años, ganó bronce en 200 metros pecho y hasta ahora es la medallista olímpica más joven de todos los tiempos.
 
LONDRES 1948

Entre los escombros

Los primeros Juegos de la posguerra se realizaron con gran austeridad. Por primera vez se transmitieron por televisión abierta.
 
La guerra sino-japonesa que estalló en 1937, impidió que Tokio celebrara los Juegos de 1940 y la sede se trasladó a Helsinki. En 1939 los soviéticos invadieron Finlandia, razón por la que los Juegos se suspendieron, al igual que los de 1944 que debía celebrar Londres. La capital inglesa, aún en reconstrucción tras los bombardeos de la Luftwaffe (fuerza aérea alemana), los celebró cuatro años después en un ambiente de gran austeridad, hasta el punto que no se construyó villa olímpica, sino que se acondicionaron colegios y bases militares para alojar a los deportistas. A Japón y Alemania se les prohibió competir. Fueron los primeros juegos que se transmitieron por televisión abierta, aunque muy pocos británicos tenían receptores. La gran figura fue la atleta holandesa Francina Blankers-Koen, ganadora de cuatro medallas de oro.

HELSINKI 1952
 
El amanecer soviético

Los Juegos se transformaron en el campo de batalla alternativo entre Estados Unidos y la Unión Soviética.
 
En medio de la guerra fría se celebraron los juegos olímpicos de Helsinki. Una organización impecable hizo recordar los juegos de Estocolmo de 1912 y se llegó a sugerir que, a partir de ese momento, los juegos se celebraran siempre en Escandinavia. Fueron los primeros juegos en que participó la Unión Soviética (con una gran actuación en gimnasia femenina), quienes fueron alojados en una sede aparte para evitar posibles peleas. Alemania y Japón volvieron a competir. Sin embargo, la gran estrella de los juegos no defendía los colores de ninguna de las grandes potencias. Era el atleta checo Emil Zatopek, quien ganó oro en 5.000,10. 000 metros y en la maratón. Estados Unidos ganó los juegos con gran amplitud.

MELBOURNE 1956

¡Guerra fría!

La URSS desplaza a Estados Unidos en unos Juegos marcados por la tensión política y la desconfianza entre las grandes potencias.
 
Por primera vez los Juegos se llevaron a cabo en una ciudad del hemisferio sur. Se celebraron en noviembre y diciembre. Un mes antes, la Unión Soviética había invadido a Hungría, motivo por el cual Holanda, Suiza y España no participaron. Egipto, Irak y Líbano también boicotearon los Juegos como protesta por el ataque israelí, francés e inglés al canal de Suez. Alemania, ya dividida, participó con un equipo conjunto. En Melbourne comenzó la carrera de tres campeones: la nadadora australiana Dawn Fraser, el lanzador de disco Al Oerter, de Estados Unidos, y la gimnasta ucraniana/soviética Larisa Latinina. Los soviéticos perdieron la final de waterpolo con Hungría, pero lograron desbancar a Estados Unidos en el medallero final. Una superpotencia del deporte había nacido.

ROMA 1960

En 2.000 años de historia

Las ruinas y monumentos del Imperio Romano fueron el escenario ideal para unos Juegos memorables.
 
Roma aprovechó su milenario pasado para que los Juegos se llevaran a cabo en algunos escenarios históricos, como el Arco de Constantino, las Termas de Caracala y la Basílica de Maxentius. En estos Juegos Estados Unidos perdió la supremacía en varias pruebas de remo y atletismo en las que solía ganar siempre, pero tuvo en la atleta Wilma Rudolph, ganadora de tres medallas de oro, la gran estrella de los Juegos. Cassius Clay (después conocido como Muhammed Alí) ganó oro en la categoría de los semipesados. El África negra, por su parte, logró sus primeras medallas con el boxeador Ike Quartley, de Ghana, plata en la categoría welter ligero. Más impactante fue el triunfo, en la maratón, del atleta etíope Abebe Bikila.

TOKIO 1964

El imperio del ‘Sol naciente’

Los Juegos presentaron el nuevo rostro de un país que resurgió de las cenizas. Estados Unidos recuperó el liderazgo.
 
Por primera vez los Juegos se realizaron en Asia y los japoneses aprovecharon para mostrar el grado de progreso alcanzado desde la Segunda Guerra Mundial. A manera de símbolo, Yoshinori Sakai, quien había nacido el día en que estalló la bomba en Hiroshima, encendió la llama olímpica. La nota política corrió por cuenta del boicot a la Unión Sudafricana por sus políticas del apartheid. En estos Juegos se destacaron Abebe Bikila, quien repitió su triunfo en la maratón; la nadadora Dawn Fraser, que ganó por tercera vez los 100 metros estilo libre, y el lanzador de disco Al Oerter, de Estados Unidos, quien también repitió por tercera vez. Por su parte, la gimnasta soviética Larisa Latinina completó su asombrosa cosecha de 18 medallas en tres olimpíadas. Estados Unidos recuperó la supremacía que había perdido con los soviéticos en las olimpíadas anteriores.

MÉXICO 1968

Tiempos turbulentos

Registros fantásticos y controversias políticas distinguieron los primeros Juegos organizados en América Latina.
 
En esta ocasión, una ciudad de América Latina logró ser la sede de los Juegos. Diez días antes de la inauguración se produjo la masacre de estudiantes en la plaza de las Tres Culturas (o Tlatelolco), sin que el Comité Olímpico se manifestara. En cambio sí fue muy severo para expulsar a los atletas Tommie Smith y John Carlos por hacer el gesto del Poder Negro en la premiación de los 200 metros planos. La altura (2.300 msnm) ayudó a que se lograran marcas espectaculares en pruebas de saltos. Alemania Democrática debutó en los Juegos y terminó quinta. El hecho más destacado fue el récord de 8,90 metros en la prueba de salto largo que impuso el atleta Bob Beamon, de Estados Unidos, que se mantuvo durante 22 años y 316 días. Al Oerter, también de Estados Unidos, ganó por cuarta vez oro en lanzamiento de disco.
 
MÚNICH 1972

El desafío del terror

La masacre de 11 atletas israelíes puso en jaque al certamen. Desde entonces, la palabra clave ha sido seguridad.

La capital de Baviera organizó sus juegos con el fin de mostrarle al mundo el rostro del entendimiento, en una época de esperanzadores acercamientos entre Este y Oeste. Sin embargo, un comando de la organización palestina “Septiembre Negro”, secuestró a 11 atletas israelíes. Dos de ellos murieron en el plagio y los nueve restantes en la fallida operación militar de rescate. Los juegos se detuvieron durante 34 horas y el Comité Olímpico decidió continuarlos como desafío a los terroristas. Aunque la tragedia opacó las justas, para el recuerdo quedaron el nadador Mark Spitz, de Estados Unidos, quien ganó siete medallas doradas, la gimnasta soviética Olga Korbut y la bochornosa final del baloncesto masculino. Al final, la Unión Soviética volvió a desplazar a Estados Unidos en el medallero y la República Democrática Alemana se consolidó como la tercera potencia.
 
MONTREAL 1976

La RDA es cosa seria

Canadá se preparó muy bien para realizar las Olimpíadas y, a pesar del boicot africano a los juegos, la buena organización y una pléyade de figuras permitieron arrojar un balance muy positivo. Para comenzar, la gimnasta rumana Nadia Comaneci tuvo su perfecto 10, que la consagró como la reina de los juegos. A su lado brillaron también las nadadoras de la RDA, encabezadas por Kornelia Ender, el atleta cubano Alberto Juantorena, doble campeón en 400 y 800 metros, el boxeador Teófilo Stevenson, también cubano, el clavadista italiano Klaus Dibiasi, y el atleta soviético Víctor Saneyev, que ganó su tercer oro olímpico en salto triple. Los soviéticos volvieron a dominar el medallero, mientras que Alemania Democrática mandó a Estados Unidos al tercer lugar.

MOSCÚ 1980

Los juegos del boicot

La ausencia de Estados Unidos y varias potencias europeas, le quitaron brillo a unos juegos muy bien organizados.

Como consecuencia de la invasión soviética a Afganistán, Estados Unidos lideró un boicot contra los Juegos olímpicos de Moscú, y en total 65 países no participaron. Deportistas de algunas naciones, como Gran Bretaña, compitieron a título individual. Aún así se batieron 33 récords del mundo. A falta de representantes del capitalismo, el público soviético se dedicó a abuchear a los polacos y alemanes del este. Uno de estos últimos, el atleta Waldemar Cierpinski, ganó por segunda vez consecutiva la maratón. El boxeador cubano Teófilo Stevenson ganó su tercer oro. El nadador soviético Wladimir Salnikov consiguió tres medallas de oro. Pero lo inolvidable fueros las pruebas de 800 y 1.500 metros, en las que los atletas ingleses Sebastian Coe y Steve Ovett tuvieron una rivalidad épica.

LOS ÁNGELES 1984

‘Born in the USA’

El boicot soviético le restó nivel a los juegos en que regresó China. La televisión le vendió al mundo la cara optimista de la época.

En plena era Reagan y con el auge de la llamada Guerra de las Galaxias, los Juegos de Los Ángeles resultaron tan propagandísticos como los de Berlín. La Unión Soviética le devolvió la ofensa a Estados Unidos y no asistió, junto con 13 países de su órbita. Muchas menos que las que faltaron en Moscú, es cierto, solo que las que no asistieron a Los Ángeles habían ganado 58 por ciento de las medallas disputadas en 1976, lo que explica que los Juegos de Los Ángeles hayan sido un gran éxito financiero y un fracaso deportivo. Para destacar, el regreso de China, que ganó 15 medallas de oro. La estrella fue Carl Lewis, quien ganó cuatro medallas de oro. En decatlón, el británico Daley Thompson repitió su triunfo en Moscú 1980.
 
SEÚL 1988

Por fin juntos

Doce años después volvieron a enfrentarse los más grandes. La era soviética dio su último coletazo con los logros de la URSS y la RDA.

Eran tiempos de glasnost y perestroika, así que los juegos de Seúl reflejaron el ambiente optimista que se vivía en el mundo, que celebró que, de nuevo, compitieran todas las grandes potencias, salvo Cuba, que decidió solidarizarse con Corea del Norte y no asistir. El atleta canadiense Ben Jonson protagonizó el hecho más llamativo al ganar los 100 metros planos y luego ser descalificado por dopaje. La nadadora Kristin Otto, de Alemania Oriental, ganó seis medallas de oro también ensuciadas por consumo de sustancias prohibidas. Matt Biondi, de Estados Unidos, ganó cinco oros y dos platas en natación. Otra estrella de los juegos fue el clavadista Greg Louganis, de Estados Unidos. Como había ocurrido en Montreal 1976, la Unión Soviética dominó el medallero y Alemania Democrática ocupó el segundo lugar. Tres años después, ambos países dejaron de existir.

BARCELONA 1992

Los nuevos tiempos
 
El final del bloque soviético coincidió con la llegada de nuevas reglas que le abrieron las puertas al profesionalismo.
 
La Unión Soviética acababa de colapsar, así que las naciones de la antigua URSS (salvo Letonia, Estonia y Lituania) participaron bajo el nombre de “Comunidad de Estados Independientes”. A Yugoslavia (actual Serbia), enfrascada en la guerra contra Croacia y Bosnia, se le prohibió participar como nación, pero los deportistas yugoslavos lo hicieron como independientes. El principal atractivo de los juegos fue el equipo masculino de básquet de Estados Unidos, integrado por jugadores profesionales de la NBA y denominado Equipo de ensueño, ‘Dream Team’. El gran medallista fue el gimnasta bielorruso Vitali Scherbo, quien ganó seis medallas de oro, cuatro de ellas el mismo día. La Comunidad de Estados Independientes ganó los juegos y España logró una sorprendente cosecha de medallas, 22, de las cuales 13 fueron de oro.

ATLANTA 1996

La chispa del Comité Olímpico

Se esperaba más de la ciudad de la Coca Cola, que organizó unos juegos deslucidos. De nuevo, falló la seguridad.
 
Atenas aspiraba a ser la sede de los juegos del centenario del movimiento olímpico. Pero, como dice el dicho, “Coca Cola mata tinto”, así que la sede se le otorgó a Atlanta. El Comité Olímpico argumentó que lo hacía “por razones de seguridad”. Una bomba que estalló en el Parque Centenario, y que dejó un muerto, acabó la discusión. Además, fueron unos juegos mal organizados. Se destacaron los atletas Michael Jonson, de Estados Unidos, quien ganó los 200 metros planos con un fabuloso récord olímpico de 19.32 segundos, y Carl Lewis, quien ganó el salto largo y con él, su novena medalla de oro. En fútbol, Nigeria dio la gran sorpresa al vencer 3 a 2 a Argentina en la final. Como la Unión Soviética quedó dividida en 15 naciones, Estados Unidos pudo volver a liderar en el medallero, y lo hizo con bastante comodidad.

SYDNEY 2000

China, nace una potencia

El gigante asiático dio un gran salto en la tabla de medallas y puso en jaque a Estados Unidos y Rusia.

Los juegos de 2000 tuvieron su toque simbólico cuando la atleta Kathy Freeman, ícono del pueblo aborigen australiano, encendió la llama olímpica. Entre los deportistas más destacados estuvo el nadador australiano Ian Thorpe, de apenas 17 años, quien obtuvo tres medallas de oro. El ‘Dream Team’ de básquet de Estados Unidos se llevó un gran susto ante Lituania en semifinales, pero al final se alzó con el título. Por su parte, ganó el oro en la prueba de relevos 4 x100 el equipo femenino de Bahamas, un país de apenas 270.000 habitantes, el más pequeño en la historia en ganar un título olímpico. La nota triste estuvo a cargo de la gimnasta rumana Andrea Raducan, quien perdió su medalla de oro al detectarse pseudoefedrina en su sangre. Su médico le había recetado unas pastillas para tratar la fiebre que contenían la droga prohibida.

ATENAS 2004

A pesar de las dificultades

Grecia hizo su máximo esfuerzo para volver a acoger los Juegos, en los que China desplazó a Rusia en la tabla de medallas.

Atenas le rindió homenaje a los juegos de la edad antigua, y por ese motivo la competencia de lanzamiento de bala se realizó en Olimpia. Entre los deportistas destacados estuvo el atleta El Guerrouj, de Marruecos, quien ganó en 1.500 y 5.000 metros, hecho que no sucedía desde 1924, en tiempos de Paavo Nurmi. Brigit Fischer ganó una medalla de oro y otra de plata en canotaje, siendo la primera mujer en ganar medallas en seis juegos olímpicos diferentes. Pero la gran figura de los juegos fue el nadador Michael Phelphs, de Estados Unidos, quien ganó seis medallas de oro y dos de bronce. Por su parte, el equipo de básquet de Argentina ganó medalla de oro luego de haber eliminado en semifinales al presuntamente invencible ‘Dream Team’. En el cuadro de medallas se impuso Estados Unidos.
 
BEIJING 2008

El siglo del dragón

Además de ganar los juegos, China aprovechó la oportunidad para mostrar su poderío económico.

La elección de Beijing generó protestas en muchos lugares del mundo por el historial de China en violación de derechos humanos. Además, la contaminación atmosférica fue un tema muy debatido. China invirtió 44.000 millones de dólares para construir escenarios y adecuar la infraestructura de la ciudad. El nadador Michael Phelphs, de Estados Unidos, fue la gran estrella de los juegos al ganar ocho medallas de oro. Pero también fueron los juegos del atleta jamaiquino Usain Bolt, quien ganó oro en 100, 200 y 4 x 100 metros. Por su parte, la rusa Yelena Isinbayeva enamoró al mundo con sus lágrimas al obtener el título olímpico en salto con garrocha. Capítulo aparte merece la actuación del equipo británico de ciclismo, encabezada por Chris Hoy, que barrió en los eventos de pista. China ganó los juegos al superar a Estados Unidos y Rusia en el medallero.

 
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