Jueves, 8 de diciembre de 2016

| 2010/04/29 00:00

Revelan testimonio sobre nexos entre la mafia y un grupo de militares en casos de 'falsos positivos'

Según declaraciones de un testigo, narcotraficantes infiltraron la Brigada militar en Ocaña (Norte de Santander), ofreciendo millonarios sobornos en una 'nómina de la mafia'.

Fosas en Ocaña donde encontraron los cuerpos de jóvenes desaparecidos de Soacha.

El pasado mes de marzo, el presidente Álvaro Uribe afirmó que tenía conocimiento, según datos de un testigo, de que algunos militares y narcotraficantes conformaron una alianza responsable de los asesinatos de civiles en Ocaña, víctimas que fueron presentadas por los uniformados como guerrilleros muertos en combate.

La FM reveló las declaraciones del testigo en las que le cuenta a la Fiscalía que la organización del narcotraficante Miguel Ángel Mejía Múnera, alias 'el Mellizo', logró infiltrar entre 2007 y 2008 la Brigada en Ocaña con millonarios sobornos que eran pagados a oficiales, suboficiales y soldados, en una nómina de la mafia que superaba los $100 millones mensuales.

El testigo hizo parte de la organización de el 'Mellizo' o comandante 'Pablo Arauca', extraditado a Estados Unidos por cargos de narcotráfico.

Además de los pagos en efectivo, asegura, para que los militares mostraran resultados de la persecución a estos grupos, asesinaron a varias personas para que los presentaran como positivos en la lucha contra las drogas y la subversión.

Según su relato, gracias a esta alianza los miembros de la mafia podían ‘trabajar' sin problemas en la zona y sus laboratorios no eran descubiertos.

La lista de los involucrados

Según la FM, el testigo entregó la siguiente lista detallada con los nombres de 18 miembros del Ejército señalados de trabajar para la red narcotraficante (Transcripción textual).

"El coronel Castro adscrito a la móvil 15 en Ocaña nos colaboraba en la legalización de homicidios para que ellos los pasaran como positivos de él. Recibía para el año 2007 a 2008 la suma de 10 millones de pesos mensuales y quien realizaba ese pago era Jair, alias ‘Boliqueso’ o 'el chamo'".

"El coronel del Ejército de apellido Herrera adscrito al Batallón de Ocaña, colaboraba con lo que tenía que ver con la legalización de los homicidios y protección a la zona, no metía tropa donde estábamos nosotros ni a los laboratorios. Él recibía 10 millones de pesos mensuales y el pago lo hacía el Chamo". El coronel Herrera fue asesor del general Montoya, comandante del Ejército.

"El coronel Tamayo Hoyos adscrito al Batallón de Ocaña, su labor consistía en dar autonomía al sargento Sandro Mauricio Pérez del B-2 para legalizar homicidios, decomisos y coherencia con la colaboración de los coroneles Castro y Herrera, recibía 10 millones de pesos mensuales que eran pagados por el Chamo"

"El mayor del Ejército Chaparro Juan Carlos adscrito al Sioca, brindaba información de coordenadas de la tropa y suministró el programa de computador falcom view. A él se le cancelaba 3 millones de pesos mensuales".

En su relato, revelado por LA FM, el testigo le insistió a los investigadores que "la legalización de homicidios" eran las personas que los militares iban presentando como positivos ante sus superiores.

"El sargento Estupiñán Rolando del Batallón de Ocaña, era el encargado de legalizar 'falsos positivos' como el de la vereda El Salado, en enero 15 del 2008 donde legalizaron dos miembros de las Autodefensas entregados por alias 'Gonzalo', donde los legalizaron con un fusil ak-47, un revolver calibre 38 y una granada".

"El capitán del Ejército de apellido Rodríguez del Batallón de Ocaña, quien se comunicaba con el número de celular 3167739883 y tenía línea directa con el comandante financiero de esta organización delincuencial. Su labor consistía en levantar los retenes entre Ocaña y Convención, sitios por donde se movía la droga. A él se le cancelaba 2 millones de pesos mensuales.

"El mayor de apellido Correa, adscrito al Batallón de Ocaña, colaboraba con información de movimientos de tropa, escoltaba cargamentos de insumos químicos que venían de Puerto Santander con destino a Aguachica y Sur de Bolívar, además el traslado de tropa de las Autodefensas entre Puerto Patiño y Aguachica. A él se le cancelaba 3 millones de pesos por nómina de la organización, pero se le pagaba aparte por cada favor que realizara, los pagos se le efectuaban por intermedio del finado David Barbosa".

"El sargento Espinosa José del Batallón de Ocaña colaboraba con la organización legalizando homicidios y decomisos. Él fue muy destacado por operativos realizados en unos laboratorios en las veredas los Curos y Santa Bárbara el 25 y 28 de julio del 2007, donde no reportaron toda la mercancía incautada, ni los aparatos por los que estaban compuestos los laboratorios, pues varios militares como el mayor Chaparro, el cabo primero Canaval y el informante Manuel, alias ‘Manes’, y sus muchachos de seguridad se robaron aproximadamente 570 kilos de droga, esto ocasionó la muerte de alias Manes y sus hombres por orden de Miguel Ángel Mejía".

“El sargento Sandro Pérez, perteneciente al B-2 de Ocaña, se le pagaban dos millones de pesos y él se encargaba de la legalización de homicidios".

“El cabo Canaval Osmit era utilizado para operativos, él revisaba las fincas para saber si había droga y brindaba información, se le pagaban dos millones de pesos mensuales.

Dice el testigo que la organización también le pagaba a un coronel Silva, quien estaba en la Brigada del Ejército en Santa Marta, 21 millones de pesos mensuales que se repartían con el sargento Renas del B-2 y dos tenientes encargados de un grupo de reacción del Ejército.

Algunos de los crímenes

"Una de las acciones cometidas por la organización fue un hecho realizado en el sector de Marraneras, legalizados con el sargento Pérez del B-2 4 hombres, la orden la dio alias Gonzalo. Esto ocurrió en la salida de Abrego hacia Ocaña. Fueron asesinados y luego les colocaron armas en sus manos, entregadas por alias Óscar. Otro quedó herido, el cual fue trasladado en una ambulancia hacia Cúcuta y llegando al hospital, este señor que estaba fuera de riesgos en cuestión de salud, apareció muerto, porque este sujeto podría declarar y contar la verdad de cómo fueron los hechos", dijo el testigo.

Según él, en noviembre del 2007 fueron asesinados 5 patrulleros de las Autodefensas por la pérdida de un cargamento de cocaína en la finca de alias 'Manuel' y fueron entregados para que los legalizaran como lucha contra el narcotráfico.

Otro de los asesinatos, contó el testigo, fue el de un hombre que bajaron de su carro, un corsa cinco puertas de color verde de placas venezolanas. Lo entregaron, dice para que lo legalizaran y el carro se lo regalaron a un sargento del Gaula. Los hechos ocurrieron en un sitio conocido como Monte Redondo.

Según su relato el testigo asegura que "a mediados del 2008 alias ‘Gonzalo’ ordenó los crímenes de dos hombres, que al parecer fueron del Bloque Central Bolívar, y los entregaron como positivo al sargento Estupiñán junto con unas armas. Eso se organizó en un bailadero que queda en Ocaña".

De acuerdo a su versión, para los últimos días de febrero del 2008, la organización criminal entregó al B-2 y la móvil 15 del Ejército a dos miembros de 'los Nevados' para que los dieran de baja y los presentaran como positivos. Les entregaron uniformes y armas para que los mostraran como guerrilleros.

El testigo entregó datos sobre los crímenes, fechas y lugares donde se cometieron, que son evaluados por la Fiscalía.

Con información de La FM de RCN Radio.

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