Miércoles, 18 de enero de 2017

| 2009/06/11 00:00

No pierda de vista su tarjeta para evitar clonaciones

Los bancos están obligados a brindar toda la seguridad a sus usuarios y a instruirlos sobre formas de evitar el fraude, pero no a responder si a sus clientes les roban dinero por clonación o robo.

Para evitar que clonen las tarjetas, lo ideal es no entregarla en los establecimientos y no perderla de vista.

Los bancos en Colombia no están obligados a tener un seguro que cubra las pérdidas de los clientes en caso de que les clonen sus tarjetas. Según lo ha explicado la Superintendencia Financiera, adquirir un seguro es “una decisión que cada entidad puede adoptar dentro del marco de la autonomía de la voluntad y dependerá de las políticas crediticias establecidas por la misma con la finalidad de contar con una seguridad adicional”.

Pero sí deben cumplir algunas órdenes para evitar la clonación de tarjetas de crédito y débito. De acuerdo con la Superfinanciera, en relación con este tema existen tres reglas que deben cumplir los bancos para proteger a los usuarios de las copias de sus tarjetas. 

La primera, deben “informarles a sus clientes sobre las medidas de seguridad que deben tener en cuenta cuando vayan a realizar operaciones así como los procedimientos para el bloqueo, inactivación, reactivación y cancelación de los productos y servicios ofrecidos”. La segunda, deben publicar por donde sea posible las medidas de seguridad que deben tener los clientes para evitar la clonación de sus tarjetas. Y la tercera, deben dar a conocer los riesgos que implica usar los diferentes sistemas.

Margarita Henao, es la directora de operación bancaria contra el fleteo y la clonación de tarjetas y cambiazos de Asobancaria. Al respecto, explicó este martes en Caracol Radio que, pese a que de cada 100 quejas que presentan los clientes de los bancos, sólo seis se refieren a cuestiones de seguridad, se han hecho investigaciones que han permitido detectar cómo operan quienes clonan tarjetas y cómo se puede entorpecer su fraude.

Para clonar una tarjeta y sacar dinero de la cuenta de un usuario cualquiera, se necesitan dos pasos. El primero es copiar la información que aparece en la banda magnética. Esto se hace con unos aparatos pequeños que el usuario no logra notar.

De todas maneras, de acuerdo con las recomendaciones de Henao, lo ideal es no perder de vista la tarjeta en el momento de pagar en un restaurante, estación de servicio o almacén. Hay que estar pendiente de por dónde la están pasando pues, en efecto, se tienen detectados algunos establecimientos e incluso cajeros automáticos desde donde se han clonado tarjetas.

Pero suponiendo que al usuario le tocó entregar la tarjeta o entró a un cajero que tiene un aparato que copió la información de su banda magnética, el ladrón necesita de todas formas la clave. De ahí la insistencia de los bancos en mensajes en los medios de comunicación para que la gente no deje ver su clave y la cambie periódicamente.

“Sin embargo, independiente de que el cliente esté cambiando de clave todo el tiempo, lo que le recomendamos es tapar el teclado cuando la digite. Está en un cajero, tape el teclado. Está en un restaurante o en un comercio, tape el teclado. No le dé pena. Esto es una buena práctica y evita que quienes están alrededor puedan ver qué está digitando”, insistió Henao. La insistencia es que si quien clonó la tarjeta no tiene la clave, se le queda el fraude a medias. De ahí la importancia de cuidarla tanto porque es la mejor manera de bloquear este tipo de robo.

Ahora, si bien los bancos no están obligados a tener seguros especiales para cuando se presenten estos robos, sí deben implementar mecanismos de seguridad para sus clientes. Así lo ordenó la Superintendencia Financiera en su circular 052, donde les ordena a los bancos “disponer de los mecanismos necesarios para que los clientes tengan la posibilidad de personalizar las condiciones bajo las cuales se les prestará servicios por los diferentes canales, dejando constancia de ello”.

Según Henao, esta norma lo que permite es que el usuario le pida al banco que lo informe por medio de su celular, su teléfono fijo o su correo electrónico cuando haga operaciones superiores a un monto que él determine. Por ejemplo, que lo llamen cuando se presenten retiros superiores a un millón de pesos. Si el usuario no los hizo, fue porque se presentó alguna irregularidad.

Además, dijo Henao, los bancos tienen áreas de monitoreo donde detectan cuáles son los movimientos habituales de cada usuario. Es decir, dónde suele retirar y cuánto. Cuando se presenta algún movimiento que se sale de los hábitos del cliente, los empleados del banco lo buscan, casi siempre telefónicamente, para consultarle si efectivamente hizo la transacción. “Esas llamadas deben recibirlas con buen agrado porque son medidas de seguridad que toma el banco”, comentó Henao.

Si a pesar de las medidas de seguridad los ladrones clonan la tarjeta, lo primero que se debe hacer es poner el denuncio en la Policía y llevarlo al banco para hacer el reclamo. Henao aconsejó hacer este trámite lo más pronto posible, porque seguramente lo van a pedir en el banco para poner la queja y luego bloquear la cuenta.

Pese a que, según Asobancaria, las quejas por cuestiones de seguridad son bajas, para los clientes siempre está presente el fantasma de la clonación de tarjetas. Y en vista de que no hay una exigencia contundente sobre los seguros para reconocerle su dinero, los bancos suelen responder, a veces pronto y otras no tanto. Pero lo mejor es que cada quien cuide su tarjeta y jamás la pierda de vista.

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