Semana Videos

Filtrar:

VIDEO

Murió la abuela que fue mordida por cinco perros

Carmen Torres Rincón, de 81 años, permaneció un mes y medio hospitalizada y falleció un día después de ser autorizada su salida.

Compartido 0 Veces
Cargando multimedia...

La familia de Carmen Torres Rincón vive un verdadero drama. La abuela de 81 años fue ferozmente atacada por cinco perros de sus vecinos. El hecho ocurrió el pasado 3 de mayo en una desolada zona ubicada en los cerros orientales del nororiente de Bogotá.

Los parientes de la adulta mayor están desconcertados, pues aún no les cabe en la cabeza lo que ocurrió. Tras el feroz ataque, ella parecía recuperarse bien. Pero de un momento a otro, la octogenaria mujer presentó dolores intestinales que, al parecer, le costaron la vida.

(Podría interesarle: ¿Por qué ocurren los ataques de ‘perros peligrosos’?)

En diálogo con Semana.com, su nieta, Nancy Vega, aseguró que están a la espera del dictamen de Medicina Legal para determinar cuál fue la causa de la muerte. Aún no se sabe si es consecuencia de las mordeduras de cuatro fila brasileros y un golden retriever que la atacaron, o si tiene que ver con una infección que adquirió en el Hospital Simón Bolívar y que, según sus allegados, no fue atendida de manera oportuna.

Triste episodio   

La historia de los padecimientos de esta mujer arrancó el 3 de mayo. Ese día, como de costumbre, Carmen pasaba por el potrero cuando se vio rodeada por los canes de raza fila, que es considerada peligrosa por la legislación. Así también lo creían los vecinos.

El ataque le dejó tales heridas a la mujer, que tuvieron que ser tratadas con injertos (Los demás detalles en este párrafo pueden herir la sensibilidad del lector). Incluso, le mordieron la cabeza, por lo que debieron suturarla con ocho puntos. Los perros le arrancaron la piel de la pierna derecha, la entrepierna y el pezón del seno derecho.

Desde el principio, Carmen fue trasladada al Hospital de Suba, donde la atendieron. Los galenos determinaron que debería ser remitida a un centro asistencial de mayor complejidad, puesto que sus heridas debían ser tratadas con injertos. Por ello, fue trasladada al Hospital Simón Bolívar, que ofrece esta especialidad.   

A los dolores y tratamientos por las mordeduras, se sumó la que la familia califica de “negligencia” por parte del personal médico de esa institución, pues consideran que no puso atención a las quejas de la abuela por el dolor –aparentemente intestinal– que la habría llevado a la muerte.

La nieta denunció que a pesar de que las advertencias de la familia, las enfermeras le dijeron que no atenderían a su abuela. Semana.com se comunicó con el hospital para conocer su versión, pero al cierre de este artículo las directivas no habían hecho llegar respuesta alguna.

De tiempo atrás la familia Torres y sus vecinos propietarios de los perros han tenido inconvenientes. En otras ocasiones fueron atacados por los animales e, incluso, un can de la familia de la joven murió tras un ataque. Por esos inconvenientes hubo una querella en el 2009 en la que se obligó a amarrar a los caninos. La orden no se cumplió. 

Hoy la familia llora la muerte de su abuela y reclama la presencia del Estado para controlar los perros. También que se determine cuál fue la causa por la que falleció  Carmen. Además, reclaman que la Fiscalía nunca se interesó por investigar el caso.

 

Cargando Comentarios...