Sábado, 10 de diciembre de 2016

| 2009/03/11 00:00

Murcia calienta elecciones presidenciales en Panamá

David Murcia Guzmán, cabeza de DMG, dice haber financiado con más de 6 millones de dólares a la candidata oficialista a la presidencia de Panamá y a otro político, en una entrevista con el diario La Prensa de ese país.

David Murcia fue capturado en Panamá y deportado a Colombia para responder por los delitos de lavado de activos por captación ilegal.

David Murcia Guzmán, cerebro de la captadora ilegal DMG y preso hoy en la cárcel La Picota de Bogotá encendió el ambiente político panameño el cual se apresta para elecciones presidenciales el próximo mes de mayo.
 
En una entrevista con el diario La Prensa de Panamá, Murcia asegura que entregó 6 millones de dólares a la candidata presidencial Balbina Herrera y al candidato a la Alcaldía de ciudad de Panamá Roberto Velásquez, ambos del partido oficialista PRD, del que hace parte el actual presidente Martín Torrijos.
 
En la entrevista Murcia reveló que entregó $3 millones para financiar la campaña presidencial de Herrera y otros $3 millones para patrocinar las aspiraciones a la Alcaldía capitalina de Velásquez.

Murcia aseveró que el aporte millonario se hizo en efectivo y que lo tramitó el político Roberto Velásquez, padre del candidato a alcalde por el PRD.

“Todo lo manejaba el papá de Bobby Velásquez; él se encargaba de hacerle llegar esos recursos a Herrera para hacer coalición”, afirmó. Agregó que su idea era “coger de una vez a los dos que eran del mismo partido”.
 
Semana.com publica con autorización de La Prensa, la polémica entrevista que ha desatado una tormenta política en el vecino país:

David Murcia Guzmán dijo que sus días tras las rejas en la cárcel de La Picota, al sur de Bogotá (Colombia), no lo cambiaron. Que todavía –aseguró– siente la misma confianza que lo llevó, en pocos años, de trabajar como vendedor callejero a dirigir un emporio empresarial con tentáculos en varios países de la región. Y a manejar varios millones de dólares.

Pero los días de fiesta y glamour quedaron atrás desde que la justicia de Colombia lo acusó de supuesta captación ilegal de dinero. Y lo “mandó a buscar” a Panamá el 19 de noviembre de 2008.

No fue casual que, justamente, Murcia haya sido detenido en el istmo: allí pasó largas temporadas en los últimos años, tiempo que le alcanzó para conocer a varias personas de la alta sociedad.

Y, claro, a políticos.

A ello dedicó la mayor parte de la entrevista de una hora y media que concedió ayer a este diario en La Picota.

¿Financió usted alguna campaña política en Panamá?

Estuve viendo varias opciones antes de decidir con quién me iba, y se me presentó Roberto Bobby Velásquez, y su papá Roberto Velásquez, que es uno de los fundadores del PRD [Partido Revolucionario Democrático] y una de las personas más influyentes del partido. Ellos me hicieron la propuesta de no solo actuar en la campaña por la Alcaldía de la capital, sino también en la campaña presidencial. Me comprometí directamente con el PRD y cuadramos una suma de inversión y ellos, a cambio, me daban contratos. Iba también a manejar la parte social.

¿De cuánto era esa suma que usted dice que arregló?

Seis millones que aprobé para el PRD: tres millones para la campaña a la Alcaldía de la capital y tres para la campaña a la Presidencia.

Cuándo usted dice “campaña presidencial” , ¿se está refiriendo a la campaña de la candidata oficialista Balbina Herrera?

Sí, se le dieron tres millones de dólares. Todo lo manejaba el papá de Bobby Velásquez; él se encargaba de hacerle llegar esos recursos a Herrera para hacer coalición. La idea era coger de una vez a los dos que eran del mismo partido.

La idea era invertir 20 millones de dólares en las dos, pero comenzamos con seis millones de dólares.

¿De qué forma entregó esa suma?

En efectivo. Por lo general se hace en efectivo porque los políticos no pueden pasar de cierto tope y supuestamente tienen que reportar el ingreso. Pero hay otro ingreso que no se reporta, y ese fue precisamente parte de la inversión que hicimos nosotros.

¿Quién lo contactó con Bobby Velásquez y su padre?

Me los presentó Ernesto Chong. Me reuní como tres o cuatro veces con el papá de Bobby Velásquez, y con él, dos. La primera cita fue como en junio de 2008. Pero todo se manejó a través de Ernesto Chong.

¿Dónde mantuvo esas reuniones?

La primera fue en mi apartamento [ubicado en la Torre Miramar], allí fue cuando nos conocimos. Y las otras veces fue en hoteles porque, por seguridad, a veces me quedaba en hoteles, a veces en apartamentos.

¿Ellos sabían quién era usted y qué empresas tenía en Colombia?

En la primera reunión hablamos de eso. Me puse a explicarles directamente cómo funcionaba, les expliqué el tema de las tarjetas, el de la comercialización, el de la fidelización de clientes y el de posicionamiento de marca. Les expliqué perfectamente, y ellos entendieron que no había nada turbio y dijeron que ellos al sistema lo iban a defender. Y que si se llegaba a meter algún caso [judicial] en Panamá, ellos iban a poner todas sus conexiones, del presidente, Martín Torrijos, para abajo, para defender a DMG.

¿Quién le dijo eso?

Roberto Velásquez padre. Supuestamente era muy conocido, muy serio. Esa fue la idea que me vendieron, pero ahora veo que no es así.

Cuando usted entregó los seis millones de dólares, ¿le dieron algún recibo?, ¿algún comprobante?

Eso no se maneja así, se manejó de palabra. Y, bueno, si un político no cumple su palabra, pues está la palabra del político contra la de quien realmente invirtió el dinero.

¿Quién recibió los seis millones de dólares?

Cuando son altas inversiones en política se maneja a través de terceros, precisamente para evitar fotos, videos y grabaciones. Eso siempre se maneja así: tanto el empresario acepta esa condición como el político. Es más, la sugerencia es más bien del político porque uno como empresario no pierde nada, pero ellos sí.

Y de paso se curan en salud para hacer la jugada que están haciendo ahora: que es negar todo. Dicen “bueno, pero sácame un documento que haya firmado”.

Pues así es como funciona, pero ese es un riesgo que uno toma como empresario a la hora de invertir, pero como soy una persona de palabra y ellos sabían que tenía muchas amistades, pues yo asumía que también eran personas de palabra, serias, y que no se iban a poner a jugar, y más con seis millones de dólares.

Pero Bobby Velásquez dijo a los medios que no recibió dinero de usted...

Yo estuve un buen rato esperando que ellos se reportaran, que ellos dijeran cómo iban a devolver el dinero, qué iba a pasar con eso. Y sale esta gente a decir que no tiene ningún vínculo conmigo, que no me conocen. Hasta Herrera sale a decir que soy un narcotraficante. Me juzga, recibe dinero, y aparte de eso me niegan y me traicionan.

O sea que tras su detención en noviembre pasado, nadie de las campañas del PRD lo contactó.

No. Precisamente esa fue una de las cosas que me indignaron. En vez de estar presentándose y diciendo: bueno qué hacemos con la gente, tengamos bien a la gente, devolvámosle las cosas, el dinero. Al contrario, todo el mundo salió a correr y aparte me traicionaron porque se quedaron con dinero que no es de ellos.

Está bien si no quieren decir que son mis amigos, qué me importa, eso es lo de menos, pero que se queden con el dinero de las personas y me dejen a mí como si yo fuera el que me lo estuviera cogiendo..., no me parece.

Usted dijo que ese dinero era en concepto de inversión y habló de contratos a cambio. ¿Así iba a recuperar su dinero?

Según tengo entendido, ellos iban a recuperar una parte del dinero con los votos, entonces me lo reembolsaban y aparte de eso se empezaban a sacar ganancias de los contratos que me iban a dar. La idea era también mantener las campañas políticas de lo que se venía, porque Bobby Velásquez después iba a hacer la carrera para Presidente. Entonces, la idea era mantener una buena imagen de que él sí estaba haciendo las obras, que tenía empresarios responsables que estaban ejecutando.

Yo les ayudé a ellos con muchas ideas, con ideas de marketing, les di una asesoría.

También puse a mi asesor de marca, para que Bobby Velásquez fuera una especie de marca. Y asesorarlo en todo, no era solo plata.

¿Usted acordó invertir en la campaña de algún otro político?

No, porque cualquiera que analice la situación, en aquel momento era lo mejor. Teníamos al Presidente actual, Martín Torrijos; teníamos al PRD, uno de los partidos más grandes; teníamos a fundadores del PRD y a Bobby Velásquez, el consentido del presidente Torrijos. Además, todas las conexiones en los puestos actuales, ministerios y todo.

Herrera lo vincula a usted con el candidato Ricardo Martinelli. ¿Conoce usted a Martinelli?

A Ricardo Martinelli no lo conocí, pero sé que han sacado algunas cosas que no son ciertas. Yo a Martinelli jamás le financié campañas ni nada parecido, ni hice un trato con él. Me parece una persona respetable, un gran empresario; pero no lo apoyé. Para mí era una excelente opción la elección del PRD. Y me fui por esa opción.

Y esa opción –como usted dice– está en el poder actualmente. Estando en Panamá, ¿se reunió con algún funcionario del gobierno de Torrijos?

Puede que sí, pero no me acuerdo nombres, porque conocía y me presentaban a mucha gente.

Lo que sí es que escoltas del Gobierno, no sé como se llama allá la institución [SPI], pero escoltas del Gobierno me acompañaron el último mes que estuve en Panamá. Ellos me dieron protección.

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