Viernes, 9 de diciembre de 2016

| 2009/03/12 00:00

‘Tenía conexión directa con el gobierno panameño’

En la segunda parte de la entrevista que el hizo el diario La Prensa de Panamá a David Murcia dijo que "en Colombia me tienen procesado por captación de dinero, eso es una pendejada al lado de lo que es narcotráfico”.

‘Tenía conexión directa con el gobierno panameño’

Este es el artículo que salió publicado este jueves en La Prensa de Panamá. Lo reporducimos aquí con su autorización.
 
Por Santiago Fascetto, Unidad de Investigación, Enviado Especial a Colombia.

Esta es la tercera vez. La primera fue hace mucho tiempo, cuando recién estaba dando sus primeros pasos luego de dejar atrás a su familia y trasladarse a Bogotá, Colombia.

Había montado con un socio una pequeña empresa que coordinaba extras de televisión. Él era el menor de la dupla: estaba lejos de cumplir los 18 años.

Un día, el socio decidió que David Murcia Guzmán sobraba en la empresa, y la sociedad se rompió. O, mejor: la rompió, y como no figuraba en los papeles a Murcia no le tocó nada.

Tras quedar sin empresa y sin ingresos, una vecina de su apartamento de Bogotá le ofreció ayudarlo con dinero y muebles para volver a poner en marcha su compañía.

Y, claro, él aceptó. Así nació DMG Producciones Televisión.

No pasó mucho tiempo para que la vecina –que figuraba como única dueña de la empresa, porque Murcia tenía 16 años– imitara a su primer socio y lo apartara del negocio sin entregarle ni un dólar.

Y otra vez el joven Murcia se quedó sin nada.

Años después, y ya con muchos millones de dólares en sus cuentas bancarias producto del éxito de su polémica empresa, la historia se volvió a repetir por tercera vez.

Tras su detención en Panamá el 19 de noviembre pasado –dice Murcia–, sus amigos, colaboradores y asesores imitaron a su primer socio. Pero esta vez no era una pequeña empresa que coordinaba extras de televisión, sino una compañía multinacional que movía millones de dólares y que llevaba sus iniciales: DMG.

Desde la cárcel de La Picota, al sur de Bogotá (Colombia), Murcia habló con este diario del dinero que movía su empresa en Panamá y de las personas que lo ayudaron a montar su negocio en el istmo.

¿Qué papel cumplía Ernesto Chong Coronado en DMG Panamá?

A Chong le iba delegando muchas cosas, aunque él nunca fue socio mío. Me asesoró en la parte legal y financiera, era el que manejaba los recursos; una especie de tesorero. Aparte de eso, Chong empezó a ser muy amigo mío y entonces se la pasaba mucho en mi casa.

Usted le envío desde la cárcel una carta pidiéndole la devolución de 8 millones de dólares.

Pueden ser más de 8 millones de dólares, porque como no manejaba la contabilidad, no sé exactamente con cuánto dinero se quedó. Chong fue el que abrió y manejaba las cuentas de DMG en Belice. También manejaba un fondo de inversión y una mesa de dinero que se abrió en Colombia.

¿El monto que usted le reclamó a Chong era dinero en efectivo?

Había un avión que tenía pintado el logo de DMG. La compra se hizo a través de Chong por medio de un piloto de nombre Alberto.

Según sus allegados, el día de su detención usted le entregó unos diamantes. ¿Es cierto?

Hay unos diamantes. Yo se los entregué directamente a su escolta. Y él obviamente se los entregó a Chong, me imagino...

O sea que Chong, según usted, lo acompañó durante su huida en noviembre pasado.

Él coordinó todo. Fue Chong, él sabía todos mis movimientos porque primeramente fue la persona que me contactó con los escoltas y estaba pendiente de la seguridad. Me acompañó hasta las horas de la tarde. Cuando ya me tenían atrapado, en sus garras... Lo vi esa tarde en la casa donde estaba yo.

¿Por qué decidió huir de la ciudad?

Estaba negociando mi entrega en Colombia. Sabía que en Interpol no había nada porque yo tenía conexión directa con el gobierno [de Martín Torrijos] y podía saber si habían dado o no la orden de captura. Yo sabía que tan pronto la reportaran desde Colombia, me iban a avisar. Y entonces ahí tenía 72 horas para negociar mi entrega voluntaria. Pero no se dio.

Según sus palabras, usted esperaba otra reacción del Gobierno de Panamá.

Claro, esperaba otra reacción. Hasta el mismo abogado de Torrijos fue el que me dijo: la parte legal yo voy a estar pendiente y también voy a estar mirando cualquier cosa que le quieran estar haciendo a usted, y entonces, si pasa algo, nosotros le avisamos a tiempo. Y claro, esperaban una reacción justa, yo estaba negociando mi entrega en Colombia y no tenían motivo para hacer una cosa como esa. El día de mi detención se violaron todas las leyes.



La conexión

Hay pruebas de que su empresa realizó negocios con Cambios y Capitales S.A., una firma colombiana incluida por Estados Unidos en la llamada ‘Lista Clinton’ por sus vínculos con el narcotráfico.

Estaba mirando primero una casa de cambios para que hiciéramos el link y me dejara más baratas las transferencias. Ese era el primer paso, y luego dije: miremos qué casa de cambio nos puedan vender o participar de una sociedad. Entonces estuvimos viendo opciones y primero nos pusimos a trabajar con Cambios y Capitales, que en ese momento tenía todos los permisos.

Los unos y los otros

Alexander Ventura aparece como presidente de la fundación “Amigos de DMG”. ¿Cuál es su papel actualmente?

Ventura es la persona que quería comprar la franquicia en Panamá de la marca. Cuando ya estábamos cerrando, se da el tema de la captura y entonces siguió como un amigo.

Él se vio envuelto en varias amenazas, así que si algo le llegase a pasar, la responsable sería la Presidencia de la República. Ventura no administró nada, siempre lo conocí como un empresario independiente.

Otra persona que aparece vinculada con usted, y a la que le mandó una carta desde la cárcel, es el empresario Martín Rodin.

Cuando me detuvieron, él quedó encargado de todos los carros y dos yates: el Moppie y el Amnesia

Pero según el Ministerio Público hay un carro Ferrari modelo Modena que no se logró incautar.

Todos los carros se los llevó Rodin. Él me los vendió todos, menos la camioneta Hummer. Rodin me decía: llévate este carro y si te gusta me lo compras. También Rodin tenía unos lotes en Colón.

Los perjudicados

¿Usted puede asegurar que podrá devolver el dinero a los clientes de DMG si sale libre y puede reabrir su compañía?

No es tanto devolver, pero me puedo encargar de que la gente gane el mismo dinero que tenían las tarjetas prepago.

Teniendo en cuenta las personas perjudicadas y los problemas que se generaron después, ¿teme usted por su vida?

Claro, a La Picota llegaron amenazas de que estaban ofreciendo millones de pesos por mi cabeza. Por eso me reforzaron la seguridad y yo ya no recibo alimento del establecimiento, sino que me tienen que traer alimentos cada ocho días . También las medidas que se toman para los desplazamientos son bastante fuertes. Pero qué puede pasar, que me maten: es una de las cosas que más fácilmente pueden hacer.


Murcia califica el proceso de ‘payasada’

David Murcia Guzmán no oculta su malestar con la justicia de Panamá. El dueño de DMG calificó de “payasada” el proceso penal que le sigue la Fiscalía Primera de Drogas por supuesto blanqueo de capitales producto del narcotráfico. Y desafió al fiscal José Abel Almengor a que pida su extradición a Colombia. “Si tienen pruebas tan berracas, pídanme, que yo me voy para allá”, dijo.

“En Colombia me tienen procesado por captación de dinero, eso es una pendejada al lado de lo que es narcotráfico”, agregó.

Aparte del proceso que lleva adelante Almengor, la Fiscalía Décimo Cuarta de Circuito, a cargo de William Parodi, investiga a Murcia por blanqueo de capitales producto de la captación ilegal de dinero.

El empresario aclaró que, en su país, decidió ir a juicio porque –dijo– “conoce” sus actuaciones empresariales y a raíz de ello no tiene miedo. “Reto a Panamá a que me muestren las pruebas, que me extraditen que yo me voy para allá con muchísimo gusto a ver qué tanto es lo que hablan”, declaró.

El fundador de DMG también se refirió a las pruebas científicas llamadas IonScan que realizó la Fiscalía Primera de Drogas en sus automóviles para detectar si se utilizaron para el traslado de estupefacientes. Almengor dijo que las pruebas dieron positivo en rastro de heroína, metanfetamina y marihuana en cuatro autos de los siete que le confiscaron al colombiano.

“Al desfilar [las autoridades] los carros por todo Panamá, rompieron la cadena de custodia; ya no se sabe qué es lo que metieron o qué no. Entonces, es una payasada acusarme de que se encontraron rastros de heroína”, afirmó.

Por otro lado, Murcia explicó, durante una entrevista que concedió a este diario desde la cárcel de La Picota (Colombia), que el dinero que movió su empresa en Panamá se generó por los ingresos de las sucursales locales de DMG. “Se preguntan de dónde sacamos el dinero que movíamos allá, y no vieron la cantidad de clientes que teníamos”, afirmó Murcia.


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