Lunes, 23 de enero de 2017

| 2010/04/30 00:00

Día del Trabajo: sindicalismo analiza la situación del empleo en Colombia

El índice de la desocupación en Colombia sigue siendo de dos dígitos y la informalidad no ha disminuido lo suficiente, ni siquiera en los mejores momentos de la economía, dice estudio de la Escuela Nacional Sindical.

Día del Trabajo: sindicalismo analiza la situación del empleo en Colombia Foto: Foto: Daniel Reina

La promesa del empleo basado en el crecimiento económico no tiene mayor aplicación. Eso concluye la Escuela Nacional Sindical (ENS) en su informe sobre el panorama laboral del país, publicado a propósito del Día del Trabajo, que se celebra este primero de mayo.

De acuerdo con esta ONG, buena parte de la situación se debe al variable comportamiento que tuvo la economía en los últimos diez años. “Después de la crisis de 1999, cuando cayó considerablemente la producción a 4,2 por ciento, se inició una fase de expansión con un crecimiento promedio de 6,7 por ciento entre 2005 y 2007”, dice su informe.

Pero pronto volvió el descenso y entre 2008 y 2009 el crecimiento de la economía fue del 2,5 por ciento y 0,4 por ciento, respectivamente. “Algunos de los efectos más contundentes de esta variación fueron la caída en los principales sectores productivos y el deterioro del mercado laboral”, concluye la ENS.

La gran consecuencia es que el porcentaje del desempleo se mantiene por encima de los dos dígitos (hoy está en el 11,8 por ciento) y el índice de informalidad es del 58 por ciento.

Una de las estrategias del actual Gobierno para hacer frente al evidente crecimiento del desempleo en el país es la política anticíclica, una iniciativa que consiste en tomar medidas para evitar que la economía, y por consiguiente el empleo, sufra drásticos cambios con las fluctuaciones de los ciclos económicos. Pero, según la ENS, los resultados no han sido los esperados.

La razón, de acuerdo con la ONG, como parte de la política anticíclica el Gobierno invirtió la mayor cantidad de recursos en un sector que generó poco empleo: el de infraestructura. En él gastó 55,24 billones de pesos en 2009 y es el que más costo tiene. Los rubros que más dinero recibieron fueron los de minas y energía, vivienda y transportes.

Y aunque el año pasado creció la construcción un 12,8 por ciento, gracias al aumento de obras civiles, y el mantenimiento, la reparación y la adecuación de vías y puertos marítimos, de acuerdo con el estudio, esas obras no generaron puestos de trabajo “por ser intensivas en maquinaria y equipos que requieren poca mano de obra”.

Respecto al sector minero, el balance de la ENS dice que creció el 11,3 por ciento, pero apenas participa con el 1 por ciento del empleo.

Por el contrario, encontró la ONG, la construcción de viviendas, uno de los sectores que sí genera empleo, presentó “una notable disminución”.

Mientras se hacían millonarias inversiones en los sectores mencionados, la caída de la industria manufacturera y el comercio influyeron en el aumento del desempleo. La preocupación, cuando se habla de puestos de trabajo, radica en que 26 de cada 100 personas ocupadas suelen trabajar en éstos campos.

De acuerdo con la ENS, la disminución en la economía de aquellos sectores se relaciona con la del consumo en los hogares colombianos.

La situación de desempleo ha repercutido en el comercio, básicamente, por el aumento de la desocupación de los jefes de hogar, que pasó del 5,5 por ciento en 2008 al 6,2 por ciento el año pasado. Esto es equivalente a decir que 90 mil personas que veían por los ingresos de su familia ahora están sin empleo.

Cuando una familia se queda sin sustento, los otros miembros salen a buscar trabajo y es cuando crece la tasa de participación en el mercado laboral. Obviamente, aumenta también la cifra de desempleados.

En consecuencia, “creció la economía informal, la de los pequeños negocios familiares por cuenta propia, empleos en pequeña escala y de escaso valor agregado. Lo inquietante es que no se conoce qué producen ni quiénes son los clientes de estos negocios informales, puesto que tanto las exportaciones como los ingresos reales y el consumo de los hogares han disminuido”, dice la ENS.

Las cifras indican que así como es difícil que disminuya el desempleo, también lo es que se reduzcan los índices de trabajo informal. Entre 1999, cuando ocurrió la mayor caída de la economía, y 2007, cuando fue su mejor año en la última década, la informalidad solamente se redujo en dos puntos porcentuales. En contraste, el PIB aumentó en 12 puntos porcentuales.

Todo esto, para la ENS, “refleja la crisis estructural del mercado laboral”. Los más afectados por esta situación son los jóvenes. Ellos representan el 27,12 por ciento de la población económicamente activa y apenas el 23 por ciento están ocupados.

“El desempleo juvenil aumentó no sólo por la disminución del PIB entre 2007 y 2009, sino también porque la inestabilidad de la contratación asociada al empleo juvenil permitió a los empleadores despedir a esta población ante el impacto de la crisis”, dice el informe.

Garantías sindicales

Además de que crece el empleo informal, los trabajadores que tienen una vinculación laboral formal ven cada vez más difícil ejercer su derecho a sindicalizarse.

“Se ha consolidado un ambiente hostil para el ejercicio de las libertades sindicales en el país. El Gobierno continúa haciendo declaraciones hostiles en contra de la legitimidad de las organizaciones sindicales. Le da tratamiento de orden público a los conflictos laborales. Los organismos de seguridad del Estado actúan de manera ilegal contra el sindicalismo, como el caso de las interceptaciones ilegales de las comunicaciones por parte del DAS y las ejecuciones extrajudiciales”, dice la ENS.

En 2009 se presentaron 47 asesinatos, 412 amenazas de muerte, 129 desplazamientos forzados de sindicalistas, 53 casos de hostigamientos y persecución, 18 atentados de muerte con explosivos, 34 detenciones, tres desapariciones forzadas y cuatro allanamientos ilegales, según las estadísticas de la esta ONG.

Sin embargo, el Gobierno ha defendido su política de protección a los sindicalistas, la lucha contra la impunidad los crímenes en su contra y la promoción de sus garantías.

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