Sábado, 10 de diciembre de 2016

| 2010/02/08 00:00

Periodismo, más pasión que negocio

A propósito del Día del Periodista, este 9 de febrero Semana.com publica los resultados de una investigación realizada por la Universidad de La Sabana sobre la situación laboral de los reporteros en el país.

El 9 de febrero se celebra el Día del Periodista. Foto: Foto: Juan Carlos Sierra

La mayoría de los periodistas colombianos, que hoy 9 de febrero celebran su día, son hombres menores de 41 años, con título profesional, pero no tienen muchas posibilidades de realizar postgrados. Sus salarios oscilan, en promedio, entre los 500 mil y los dos millones de pesos, trabajan entre ocho y diez horas al día y suelen tener múltiples presiones. Pese a todo, se sienten muy satisfechos con su trabajo.
 
Ese es el panorama que arrojó una investigación hecha por Liliana Gutiérrez, doctora en Ciencias de la Información y directora del grupo de Investigación en Periodismo de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Sabana.
 
Ella se entrevistó con 185 periodistas de Bogotá (109), Barranquilla (15), Cartagena (9), Santa Marta (6), Pereira (12), Popayán (3), Pasto (3), Villavicencio (3), Manizales (12), Medellín (9) y Cali (4). Después, hizo grupos focales con comunicadores de Bogotá, Medellín, Cali, Bucaramanga y Pasto para precisar los datos recogidos en las encuestas.
 
Finalmente, confirmó que el 65 por ciento de los periodistas en Colombia son hombres jóvenes y que el 77 por ciento tienen un título profesional en comunicación o periodismo. El diploma “les fue solicitado como requisito de ingreso laboral al 69,7 por ciento de los 185 encuestados. Los estudios de postgrado, en cambio, no parecen ser de interés para las empresas periodísticas, que los solicitan en apenas un 5,9 por ciento de ocasiones”, según registró la investigación de Gutiérrez.
 
Lo que sí resulta muy necesario para los medios de comunicación es contratar a periodistas con experiencia profesional y el manejo de nuevas tecnologías de la información.
 
“Aunque para las empresas periodísticas empieza a ser importante la formación de sus periodistas, no dan muchas oportunidades para que éstos sigan estudiando. Pocos medios se dan el lujo de conceder permisos a sus empleados para que realicen estudios de postgrado, no los financian ni los alientan”, según la investigadora.
 
Precaria remuneración
 
De los periodistas encuestados, 63 dijeron que reciben un salario mensual superior al millón de pesos, pero inferior a los dos millones. Otros 51 dijeron que ganan entre 500 mil pesos y un millón cada mes.
 
Al ubicar los rangos de los salarios según los medios de comunicación, Gutiérrez encontró “algunas sorpresas”, de acuerdo la calificación que le dio a su hallazgo.
 
“Hasta hace algunos años, la televisión era el medio mejor pagado en el contexto colombiano, pues el salario mensual de los periodistas superaba los 3 millones de pesos”, recuerda la investigadora.
 
Pero en su reciente estudio, encontró que ahora la remuneración para los periodistas que trabajan en este medio ha bajado considerablemente. Actualmente, el 78 por ciento de los encuestados que trabajan en televisión reciben un sueldo que no supera los dos millones de pesos.
 
En cambio, los periodistas mejor remunerados, de acuerdo con la investigación de Gutiérrez, son los que trabajan en revistas, “que en más del 50 por ciento de las ocasiones ganan más de 3 millones de pesos, al igual que los empleados por agencias de noticias”.
 
Los comunicadores que menores salarios tienen son los que trabajan en radio y periódicos. El 54,5 por ciento de los periodistas radiales ganan menos de un millón de pesos y el 58,2 no ganan más de dos salarios mínimos actuales.
 
Mientras tanto, la mitad de los periodistas que trabajan en Internet tienen un salario superior al millón de pesos, pero inferior a los dos millones y la otra mitad gana más que ese tope. Esto “muestra que este medio se proyecta como uno de los mejor pagados en la actualidad”, según la investigadora.
 
Por esa paga, el 57 por ciento de los periodistas encuestados trabajan entre ocho y diez horas, y el 26,5 por ciento, entre 11 y 13 horas al día. “En algunos casos la situación se complica más porque los periodistas deben duplicar sus jornadas, ya que no mantienen una fuente única de ingresos sino que tienen otros empleos o actividades alternas que les permiten mejorar sus precarias condiciones monetarias”, comenta Gutiérrez en su investigación.
 
Todo esto genera inestabilidad laboral en el gremio, pues aunque buena parte de los comunicadores están contratados a término indefinido, esperan mejores oportunidades. Tienen poco compromiso con el medio en que trabajan, por lo que la rotación de reporteros en las salas de redacción es constante. Pero no todos gozan de un contrato laboral serio. Muchos están vinculados a término fijo o por prestación de servicios.
 
Sin embargo, parece que este panorama es mucho mejor que la situación registrada en la investigación ‘La situación laboral de los periodistas en Colombia’, realizada en 2003 por Alejandro Manrique e Iván Cardona, dos investigadores de la Universidad Javeriana.
 
El estudio decía que “el periodista colombiano era, en promedio, un hombre joven, de 35 años, profesional graduado de una Facultad de Comunicación, con ocho años y medio de experiencia en el oficio, que recibía una asignación mensual de 1’329.038 pesos, muy por debajo de la de otros profesionales, y con una jornada diaria de trabajo que superaba las ocho horas en términos generales”, según cita Gutiérrez en su investigación.
 
Poca libertad de prensa
 
Fuera de las dificultades laborales que tienen los periodistas, a menudo ven obstaculizado el ejercicio de su profesión por presiones de terceros.
 
El 19 por ciento de los encuestados por la investigadora dijeron que han recibido presiones de tipo económico. Es decir, hay quienes dicen que pautan o dejan de pautar si un medio publica o se abstiene de publicar una información que le convenga o perjudique al anunciante.
 
Además, como los grandes medios pertenecen a poderosos grupos económicos, suele haber en ellos informaciones que no se publican porque a la empresa no le interesa que ciertos temas se conozcan.
 
A veces ocurre también que hay personas que trabajan en política y que tienen cierto poder sobre los medios de comunicación. El 15 por ciento de los periodistas encuestados por Gutiérrez dijeron que sienten presiones por estas personas y se sienten obligados a callar o a publicar lo que ellos quieren.
 
También ocurre con frecuencia que un comunicador hace pública o se abstiene de emitir una información por petición de una fuente que prefiere preservar. Esto lo han vivido el 11 por ciento de los encuestados.
 
Y, finalmente, los actores armados, con el temor que generan, han influenciado las informaciones que publican el 16 por ciento de los periodistas que participaron en este estudio.
 
A pesar de todo, “los periodistas colombianos dicen sentirse muy satisfechos con las funciones que deben realizar en el cumplimiento de su labor”, según concluyó Gutiérrez. De acuerdo con sus hallazgos, los comunicadores de este país valoran positivamente la autonomía que le ofrece su profesión y la buena relación con sus colegas y jefes.
 
Pero sobre este tema, la investigadora no descarta que, tal vez, los encuestados hayan dado respuestas “socialmente aceptadas” para no quedar ante los otros colegas como unos frustrados.
 
El Día del Periodista se celebra el 9 de febrero porque en ese mísmo día del año 1791 se imprimió el primer ejemplar del Papel Periódico de la Ciudad de Santa Fe de Bogotá. Si quiere verlo, dé clic aquí. 

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