Miércoles, 7 de diciembre de 2016

| 2009/06/05 00:00

Falla pago a hospitales por accidentes

A las clínicas y hospitales les deben miles de millones de pesos de atención a víctimas de choques, atentados y catástrofes. El próximo lunes hay un foro sobre cómo está funcionando el Fosyga, encargado de pagarles.

Los gastos de la atención de las víctimas de accidentes de tránsito debe pagarlos el Fosyga. Foto: Foto: Geovanny Gutiérrez

El Fondo de Solidaridad y Garantía (Fosyga) les quedó debiendo 32.777 millones de pesos a las clínicas y hospitales del país de más de 61 mil millones de pesos cobrados en 2008. Esa plata se la deben a las Instituciones Prestadoras de Servicios de Salud (IPS) tras haber atendido a personas accidentadas, víctimas de atentados o de catástrofes.

Además, entre 2006 y 2008, por cuestiones de trámites, interpretaciones legales y vaivenes de cuentas de cobro, estuvieron embolatados más de 90 mil millones de pesos, de acuerdo con estadísticas del Ministerio de la Protección Social.

Precisamente, el próximo lunes 8 de junio, las comisiones séptimas de Senado y Cámara harán el foro ‘Fosyga: La hora de las cuentas claras’ en el edificio nuevo del Congreso, donde se hablará de la manera como este fondo está manejando los pagos que debe hacer por los servicios de salud.

La situación al respecto está complicada. En la última edición de la revista Hospitalaria, que publica la Asociación Colombiana de Hospitales y Clínicas (Achc), donde aparece una preocupante radiografía de lo que está pasando con los recursos que el Estado les debe a las IPS por estos servicios.

En aquella revista, Francisco Londoño, jefe de Planeación del hospital Pablo Tobón Uribe, de Medellín, publicó un artículo donde, basándose en reportes de 11 hospitales de esa ciudad, demuestra cómo cada vez les deben más y más plata a los hospitales y clínicas que atienden a víctimas de estos eventos.

Mientras en 2006 aquellos hospitales sumaron deudas por un poco más de 12 mil millones de pesos, en 2007 fueron algo más de 18 mil millones y en 2008, 24 mil millones. Y cada año, los pagos que les hizo el Fosyga fueron, en promedio, de 6 mil 500 millones de pesos.

Los problemas que enumera Londoño para que los pagos sean ágiles, se pueden resumir en tres aspectos: la dificultad que tienen los hospitales y las clínicas para comunicarse con el Fosyga, requisitos complejos para los cobros y la falta de acuerdo en las interpretaciones de las normas.

Sobre los requisitos complejos, Londoño describe que la presentación de cobros y reclamaciones ante el Fosyga “se ha convertido en una odisea, puesto que los requisitos exigidos son complejos y dispendiosos”. Para explicarlo, detalla cómo son los pasos para cobrar cuando una clínica atiende a un paciente que sufrió un accidente de tránsito.

Después de curarlo, las clínicas deben hacer una completa investigación para cobrarle al Fosyga el servicio prestado. Tienen que conseguir documentos de las aseguradoras del Seguro Obligatorio contra Accidentes de Tránsito (Soat), llenar detallados formularios y extensos, adjuntar el croquis del accidente (que, según el artículo, demora entre 15 y 30 días y en algunas ciudades los cobran).

Ese trámite se hace por paquetes de facturas y no de a una sola. Entonces, cuando hay inconsistencias en un solo cobro, les devuelven el paquete completo. En esos casos, las clínicas han considerado la necesidad de tener comunicación con el Fosyga, pero ahí es cuando encuentran otra dificultad.

Al respecto, Londoño explica que “si bien es cierto que en la página de Internet dice “los trámites ante el Fosyga no requieren intermediarios”, sin la ayuda de terceros es prácticamente imposible entablar diálogos directos con la institución”.

Además, según escribe Londoño en su artículo, “no existe un interlocutor definido para los cruces de cartera con las instituciones, la instrucción puntual del consorcio es que no se hacen conciliaciones”.

Así, pues, no es posible aclarar dudas cuando llegan los requerimientos del Fosyga, a veces, incluso, sobre cuentas que se presentaron en años pasados y no han sido pagadas aún. Suele ocurrir que estas devoluciones se hagan “por diferencias conceptuales y de interpretación de normas sin especificar (sólo se cita la norma)” con lo que, para Londoño, no se sabe qué están solicitando. Esto “dificulta una respuesta satisfactoria y vuelve y se repite el carrusel de envío, glosa, respuesta, envío...”.

Los exigentes requisitos para cobrar estos servicios no son más que una encrucijada. Por un lado, había quienes venían cobrando más de lo que se les debía. Por otro, el gobierno, al detectarlo, tuvo que apretar las clavijas para evitar el despilfarro.

Precisamente, para hablar sobre esas dificultades descritas por Londoño en su artículo, la revista Hospitalaria entrevistó a Carlos Jorge Rodríguez, viceministro Técnico del Ministerio de la Protección Social.

Respecto a las demoras para que el Fosyga les pague a las clínicas y los hospitales, el Viceministro explicó que “se ejecutaron más de 120 mil millones de pesos no sólo en reclamaciones de Soat, sino en atención a población desplazada, mecanismo de telemedicina y reestructuración de hospitales. No alcanzó la plata que nos aforó el presupuesto nacional para pagar todo, quedaron 30 mil millones pendientes para pagar a comienzos de 2009, una vez tuviéramos nuevamente presupuesto”.

Según explicó, el Fosyga recauda al año 600 mil millones de pesos por pólizas del Soat, pero en el presupuesto anual sólo le reconocen 200 mil millones. Por eso, el Viceministro admitió que el hecho de que estos recursos estén sujetos al presupuesto anual está dificultando el flujo de la plata para pagarles a las clínicas y los hospitales.

Para facilitar el flujo de dinero, Rodríguez dijo que para este año se espera concluir una reingeniería de la cuenta de Eventos Catastróficos y Atentados Terroristas (Ecat), que es la que, dentro del Fosyga, maneja la plata para pagar estos casos. Por lo pronto, las cosas seguirán como están.

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