Jueves, 8 de diciembre de 2016

| 2010/02/17 00:00

¿Quién es Teresa Tono y qué pasó con los 63 millones de dólares del PARS?

En marzo de 2008, la médica cirujana hizo un balance de su tarea al frente de ese mayúsculo proyecto. Estas fueron sus conclusiones. El candidato Germán Vargas Lleras insiste en que hubo “despilfarro”.

Teresa Margarita Tono Ramírez. Imagen publicada en http://www.cgh.org.co/nosotros/teresatono.html Foto: Foto: Tomada de la página del Centro de Gestión Hospitalaria

Teresa Margarita Tono Ramírez ha sido mencionada reiteradamente en los millonarios contratos que ha contraído el Ministerio de la Protección Social y que han sido denunciados recientemente por Germán Vargas.

La más reciente declaración del candidato presidencial reveló que se hizo un contrato por 63 millones de dólares, algo así como 125 mil millones de pesos. ¿En que se gastaron? De acuerdo con Vargas Lleras, “ese dinero se despilfarró”.

Esa plata se invirtió en el Programa de Apoyo a la Reforma de Salud (Pars) entre 1996 y 2008, cuya directora fue Teresa Margarita Tono. “La señora Tono aparece en este (...) contrato con siete asesorías por un valor de 557.242.747 pesos”, según denunció Vargas Lleras este martes.

En marzo de 2008, Tono hizo un balance de su gestión al frente de ese proyecto. En ese sentido, resumió así los objetivos que alcanzó: “producir recomendaciones de políticas y normatividad, fortalecer la capacidad de recursos humanos para proveer servicios más eficientes y de alta calidad, desarrollar instrumentos técnicos para la formulación de políticas y la definición de los procesos institucionales y operativos y, mejorar y establecer una nueva capacidad institucional y analítica para implementar y evaluar el Programa de Reforma de Salud”.

Según explicó la médica cirujana al periódico El Pulso de Medellín, especializado en temas de la salud, el Pars se inició en marzo de 1996 con recursos de un préstamo que hizo el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). “El mayor obstáculo se presentó en los primeros 3 años, pues sólo en 1999 se logró la aprobación del BID para la unidad técnica propuesta en el crédito, así que los primeros 3 años ejecutaron recursos nacionales, con desembolsos lentos que retrasaron el cumplimiento de los objetivos, pero posteriormente el programa se puso al día”, dijo en aquel entonces.

Después, cuando llegó la plata del BID, “entre 1999 y 2002, a partir de los estudios previos que dieron origen a la creación del Pars, se definieron los componentes básicos de orientación del Programa, lo que permitió establecer la propuesta técnica del Plan Estratégico del sector salud 2002-2006, proponer la reglamentación de las leyes 100 de 1993 y 715 de 2001 y aportar a la normatividad relacionada con la financiación, flujo de recursos e inspección, vigilancia y control del Sistema General de Seguridad Social en Salud, la prestación de servicios de salud y el Sistema de Garantía de Calidad”, de acuerdo con lo publicado en El Pulso.

Después vino una segunda fase del programa entre 2003 y 2007. En ésta, se diseñaron siete líneas de trabajo: “Sistema Integral de Información (Sispro), Desarrollo y evaluación de políticas de salud, Implementación del Sistema de Garantía de Calidad en Salud, Asistencia técnica para el ajuste institucional y operativo del régimen subsidiado, Ajuste y fortalecimiento institucional, y Fortalecimiento de los programas de recursos humanos en salud”.

Los resultados de esa inversión fueron apropiados por el Ministerio de la Protección Social. Y, según dijo Tono en aquel entonces, tanto “la Federación Nacional de Departamentos como la Federación Colombiana de Municipios asumieron los instrumentos que deja el Pars, por lo cual tiene una opción real de continuar en el tiempo”.

Después de esa inversión, vino una sentencia de la Corte Constitucional, la 760 de 2008, en la que ordenó arreglar de una vez por todas el sistema de salud y una emergencia social decretada a finales de 2009.

Lo sorprendente es que, según lo ha denunciado Vargas Lleras, la señora Tono fue contratada para participar en la redacción de los decretos emitidos durante la emergencia social.

“No hay explicación alguna para entender cómo la señora Tono además suscribió un contrato con la Asociación Centro de Gestión Hospitalaria por 1.200 millones de pesos para brindarle asesoría profesional al Ministerio”, dijo el candidato presidencial. Y agregó que, después de conocerse la seguidilla de contratos, “se hace evidente un carrusel en la contratación que empieza desde la propia dirección del Pars”.

Así es ella

El ministro de la Protección Social, Diego Palacio, ha defendido reiteradamente y en público la calidad profesional de Tono.

Según consta en su hoja de vida registrada en Colciencias, ella es Médica Cirujana de la Pontificia Universidad Javeriana, de donde egresó en 1983. Tiene un Phd en Servicios de Salud de la Universidad de California, con una tesis sobre el acceso a los sistemas de salud en Colombia. Su hoja de vida académica está llena honores que resaltan su dedicación y excelencia académica.
 
Como investigadora de Colciencias, ha profundizado en temas que tienen que ver con la equidad y la eficiencia de la atención en salud y la aplicación del conocimiento de esta área en entes territoriales. También ha explorado el desarrollo de las EPS, la administración y contratación hospitalaria, y las políticas de gestión de la salud en Colombia.

Es coautora de nueve libros que abordan las políticas del sector de la salud, el conocimiento de los usuarios sobre los servicios de salud y, en general, el funcionamiento del sistema de seguridad social en Colombia. Entre estos se destacan Los Hospitales Colombianos en el Contexto de Latinoamerica y el Caribe, publicado en 2002 y La Equidad en el Sector Salud: Una Mirada de Diez Años, publicado el mismo año.

Desde el 2000 ha publicado artículos en revistas científicas sobre el acceso a los servicios de salud en Colombia, las percepciones de los usuarios sobre la calidad en la salud, cómo informar sobre salud, el estado de la red hospitalaria en Colombia, la reforma a la salud, tendencias de inequidad en la salud de los colombianos, entre otros.

En el 2000 recibió el Premio Internacional de Investigación de Políticas de Salud José Luis Bobadilla, otorgado por el Banco Mundial a aquellas investigaciones que desarrollen políticas de salud e innovaciones de las mismas en América Latina y el Caribe.

Una fuente consultada por Semana.com que ha trabajado con ella, reconoce que es de las personas que mejor maneja el sistema de salud en Colombia. Sin embargo, criticó la concepción que Tono tiene sobre el papel que deben desempeñar las aseguradoras en el sistema de salud.

“A diferencia de la doctora Tono, yo creo que el rol de los aseguradores no es quitarles beneficios a los pacientes, sino cubrirlos”, dijo. “Además, agregó, en mi concepto, no se pueden eliminar prestaciones del plan de beneficios en salud, sino que el asegurador (la EPS) tiene que correr con ese riesgo financiero de los usuarios”.

“Es como una póliza de un carro, que si le empiezan a quitar el cubrimiento de rayones, robos, en fin, dejan sin proteger el patrimonio del cliente. Al final, le toca al dueño pagar esos detrimentos”, explicó.

Un reconocido académico, de los que mejor conoce sobre temas de salud en Colombia, se refirió a Tono como “una creadora y escudera” del sistema actual de seguridad social que “lleva bastante tiempo asesorando al Gobierno en estos temas”.

“Ella una de las pensadoras de lo que ha venido pasando con la salud en el país. Por eso, sus ideas y argumentos han estado más de una vez en conflicto con los de otros académicos”, comentó el intelectual.

Cuando los organismos de control se aprestan a analizar el destino que corrieron los 63 millones de dólares de los que habla Vargas Lleras, la versión entregada entonces por Tono se convierte en una pieza importante. Serán ellos los que le digan al país si esa inversión se justificó o, al menos, ayudó en algo a cambiar la seguridad social de los colombianos.

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