Aunque a cuenta gotas, las autoridades han venido revelando por estos días el contenido de lo que al parecer es el computador de alias ‘Édgar Tovar’, jefe del frente 48 de las Farc que delinque en Putumayo. Hace dos días, la Policía informó sobre los castigos a los que eran sometidos los guerrilleros cuando desobedecían las órdenes, y este viernes, publicaron unos documentos sobre los presuntos nexos entre la polémica comercializadora DMG y las Farc.
Como se sabe, David Murcia Guzmán, el cerebro de DMG, tenía su epicentro en Puerto Asís y fue desde allí que comenzó a expandir su negocio. De ahí que no sean casualidad los vínculos entre el 48 y la comercializadora.
Dice la Policía que el computador, hallado durante la Operación Fortaleza realizada el pasado 20 de enero, guardaba la lista de sanciones del secretariado de las Farc a este grupo por haber invertido 15 mil dólares (unos 30 millones de pesos) en DMG, sin autorización de lo que ellos llaman Estado Mayor.
Son varios puntos por los que los mandos del grupo guerrillero le llaman la atención a Tovar: “Metió 15.000 dólares en DMG sin consultarle al Estado Mayor del Frente y menos aún al Comando del Bloque”. También “hizo negocios con don Diomedes, donde el señor hizo un aporte de 800 mil dólares, que finalmente se los robó Sisifredo (sic)”. (Ver foto).
Los jefes de las Farc también le hacen reclamos por sus vínculos sentimentales: “Ha caído en relajo sexual al tener relaciones con 38 guerrilleras (Casi todas las muchachas del Frente), entre ellas, algunas sospechosas, y otras compañeras de mandos y de miembros del EMF. (Faltas Graves de Primera Instancia, literal e, la irresponsabilidad)”, dice el llamado de atención.
En el aparato también estaba la copia de una carta que le mandó ‘Édgar Tovar’ a David Murcia, quien después de haber sido capturado en Panamá en el 2008 fue extraditado el pasado 5 de enero hacia Estados Unidos, acusado por una corte federal de delitos relacionados de lavado de dinero procedente del narcotráfico.
En la misiva, el guerrillero se muestra solidario con Murcia y culpa al gobierno de todo lo sucedido con las personas que invirtieron en la comercializadora. Al final, le dice: “estamos dispuestos a contribuirle en cualquier cosa que considere necesaria. Quedan las puertas abiertas para que nombre un delegado para que nos entrevistemos y a través de él nos haga conocer sus inquietudes”.
Esta no es la primera vez que se habla de los presuntos nexos del grupo guerrillero con DMG. Aunque nunca se pudo comprobar, se rumoraba que varias de las caletas encontradas en el Putumayo de Murcia o pertenecían a la guerrilla, o pertenecían a los paramilitares.