Miércoles, 7 de diciembre de 2016

| 2004/06/27 00:00

Ayer Gobierno y AUC sentaron las bases de las negociaciones

Viernes 2, 8:10 horas. El inicio oficial del proceso de paz entre el Gobierno y las Auc se realizó según lo previsto. Cada una de las partes manifestó su posición frente al cese de hostilidades y la desmovilización de los cerca de 20 mil paramilitares, entre otros aspectos.

Ayer Gobierno y AUC sentaron las bases de las negociaciones

Mientras que el Ejecutivo resaltó que sus condiciones son el cese hostilidades y el rompimiento con el narcotráfico, las Auc propusieron una agenda de cinco puntos que contempla la redefinición del cese de hostilidades y los cultivos ilícitos, entre otros aspectos.

Por un lado, el alto comisionado para la paz, Luis Carlos Restrepo, reiteró que uno de los principios básicos para el Gobierno es el respeto por el cese de hostilidades, una de las condiciones ofrecidas por las Auc, pero que no se ha cumplido cabalmente.

"El cumplimiento del cese de hostilidades se mantiene como un tema fundamental y precondición para continuar con las conversaciones (...) El compromiso del cese de hostilidades debe ser reafirmado y renovado cada día, entendiéndose como un absoluto respeto por la vida y libertad de todos los ciudadanos y el abandono total de las actividades de narcotráfico o relacionadas con el negocio de la droga", afirmó Restrepo durante el acto.

También señaló que como parte de los acuerdos "existe el compromiso de las autodefensas de abstenerse de realizar actividades ilícitas, de reclutar personas, de ejercer presión o amenazas sobre los pobladores o visitantes, de desarrollar entrenamiento armado y de ordenar y coordinar acciones ilegales desde la zona".

Por otra parte, Salvatore Mancuso, jefe del estado mayor de las Autodefensas Unidas de Colombia (Auc), presentó una agenda de cinco puntos que establece: primero, derechos Humanos, Derecho Internacional Humanitario y redefinición y verificación del cese de hostilidades. Segundo, implementación y aplicación de políticas integrales de la tesis de seguridad democrática en las regiones de influencia de las Autodefensas Campesinas, tanto en el campo militar de la seguridad como en el campo social de la inversión. Tercero, definición, ubicación y reglamentación de las zonas de concentración. Cuarto, erradicación y sustitución de cultivos ilícitos en las zonas de influencia de las Autodefensas Campesinas. Y quinto, seguridad jurídica, derechos civiles políticos y garantías de reincorporación a la vida civil.

Mancuso resaltó que el objetivo final del proceso de paz y de la agenda, es la creación de un movimiento político. "Nosotros, como autodefensas campesinos, avanzaremos, no hacia la desaparición como organización, sino hacia la transformación de un movimiento político de masas a través del cual la retaguardia social de las autodefensas pueda constituirse en una alternativa democrática que defienda, custodie y proteja los interesas derechos y demandas de nuestras comunidades ante los poderes del Estado", dijo.

Los pronunciamientos se registraron durante la ceremonia de apertura de la negociación que comenzó a las 11:50 de la mañana de ayer, con cincuenta minutos de retraso por cuenta del clima.

El acto duró dos horas. Contó con la presencia de más de 700 invitados, entre los que se encontraban representantes de Gobierno, diplomáticos, políticos y miembros de las AUC.

Por el lado del Gobierno estuvieron el alto comisionado para la Paz, el ministro del Interior y Justicia, Sabas Pretelt de la Vega; el viceministro de Relaciones Exteriores, Camilo Reyes y el alcalde de Tierralta, Córdoba, Humberto Santos.

Ellos estuvieron sentados en la mesa de negociación, en compañía de los representantes de las Auc: Salvatore Mancuso, 'Botalón', Ramón Izasa, 'H.H' y 'Adolfo Paz'.

Algunos comandantes paramilitares mostraban por primera vez su rostro ante las cámaras. Entre ellos, 'Botalón', 'Hernán Hernández', del Bloque Calima; 'Ramiro 'Cuco' Vanoy, del Bloque Mineros; y 'Javier Montañez', del Bloque Central Bolívar (Bcb).

En el grupo de los diplomáticos estuvieron los embajadores de Panamá y El Salvador, el nuncio apostólico Beniamino Estella, el agregado militar de la embajada de Estados Unidos, William Greiff, y un agregado del gobierno de Costa Rica. La presencia de este sector fue reducida, por lo que el Alto Comisionado para la Paz le hizo un llamado a la comunidad internacional para que apoye el esfuerzo del Gobierno.

Los congresistas presentes fueron Carlos Moreno De Caro, Gustavo Pimiento, Julio Manzur, Alfonso de la Espriella, Rocío Arias, Eleonora Pineda y Alonso Acosta Osio. Los acompañaron los gobernadores Trino Luna, del Magdalena; Hernando Molina Araújo, del Cesar y Hugo Eliodoro Aguilar, de Santander. También estuvieron presentes dirigentes gremiales como Jorge Visbal Martelo, de Fedegán y directivos de ONG promotoras de paz como Redepaz y la Corporación Arco Iris.

Las negociaciones se adelantan en la Zona de Ubicación, situada en el corregimiento de Santa Fe de Ralito, en el departamento de Córdoba. Allí están concentrados diez jefes paramilitares, donde están a autorizados a llevar sus armas.

El proceso prevé la desmovilización de cerca de 20.000 hombres que supuestamente hacen parte de grupo.

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