Lunes, 20 de febrero de 2017

| 2004/04/25 00:00

Bancos y usuarios más fuertes

El país está atrasado más de cincuenta años en términos de acceso de los ciudadanos al sector financiero. Los altos impuestos por transacciones, las reglas de juego cambiantes, la desconfianza en los bancos y la ausencia de cultura del ahorro, son parte de los problemas.

Bancos y usuarios más fuertes

"La bancarización en Colombia ha retrocedido 50 años, tanto que hemos llegado al punto de que en el sector bancario hoy en día se están manejando la misma proporción de depósitos que en 1954, y el impuesto del cuatro por mil es uno de los causantes", afirmó Patricia Cárdenas, presidente de Asobancaria durante la instalación del Foro "Bancarización, una herramienta para el desarrollo", que inició en Cartagena bajo el apoyo del Banco Mundial, Asobancaria, el Ministerio de Hacienda y la Revista Semana. Las cifras indican que solamente en el caso de Bogotá, el sesenta por ciento de los ciudadanos no reciben servicios de este sector, y por lo tanto sufren los efectos de la devaluación y de los agiotistas que cobran altas tasas de interés por préstamos, entre otras desventajas. Las causas del problema aumentan por la ausencia de reglas claras en la política pública y porque algunas veces la intervención estatal en el tema bancario no ha sido afortunada. Según un estudio del Banco Interamericano de Desarrollo citado en las presentaciones del Foro, Colombia es uno de los peores países de Latinoamérica en protección a acreedores junto con Perú y México. Alberto Chueca, director para Colombia de la Misión del Banco Mundial, afirmó que la confluencia de estas causas lleva a que la bancarización no sea palanca para el desarrollo micro y macro económico de la región, lo que día a día aumenta los niveles de inequidad. La población de bajos recursos es la más afectada y el sistema financiero no se compromete con la creación de una banca para pobres porque no la considera rentable. Como adicional está el gran problema del impuesto del cuatro por mil, que acaba con los inventivos para que el poco dinero de las clases medias y bajas sean puestos en manos de los bancos. Los expertos invitados al foro indican que las soluciones para que la banca llegue a una población mayor deben comenzar desde el propio sector financiero. Clemente Ruiz, coordinador del área de economía rural y urbana de la Facultad de Economía de la Universidad Autónoma de México, dice que los bancos deben comenzar por ubicarse en los lugares de mayor población y no en los de mayor ingreso como usualmente lo hacen, "al continuar con esta práctica desperdician un gran potencial de cuentahabientes y no incentivan nuevas prácticas para llegar a otros nichos de mercado". Por otra parte, los bancos también deben volcar sus estrategias hacia los más jóvenes a fin de crear en ellos una cultura de ahorro desde edad temprana, pues las cifras indican que entre más joven se es menores son las posibilidades de tener una cuenta. En su opinión los beneficios de estar bancarizado se ven en el tiempo, pues una familia promedio mexicana con cuenta de ahorros deja de gastar el 25 por ciento de ingresos que perdía al tener que desplazarse tratando de hacer cobros y pagos. La equidad en el acceso a los servicios bancarios se basa en las políticas para trato igualitario a los usuarios. Michael Stegman, Director del Centro de Capitalismo Comunitario de la Escuela de Negocios de Kenan-Flager, hizo énfasis en la importancia de ver a todos los ciudadanos iguales como potenciales consumidores de banca, analizados desde sus particularidades culturales para diseñar servicios a su medida y como ejemplo dio el caso de las cuentas que ofrecen los bancos estadounidenses para los inmigrantes que requieren enviar dinero a sus países de origen. Michael Frias, oficial de asuntos comunitarios de la división y protección al consumidor en la región de Chicago del Federal Deposit Insurance Corporation, anotó que en este tema EEUU comenzó su recorrido en 1977 con una política de trato igualitario en el sector bancario y de servicio al cliente, que derivó en aumento de cifras de bancarizados en un 60 por ciento. Para concluir, Augusto de la Torre, asesor regional para Latinoamérica y el Caribe del Banco Mundial, afirmó que en Colombia el acceso a los servicios financieros debe hacerse teniendo en cuenta los riesgos; y que se requiere de soluciones tanto del sector privado, como público. En el primer caso, realizando inversiones en nuevas tecnologías o beneficiar grupos específicos de personas. En el segundo, subsidiando algunas operaciones para que los costos no alejen usuarios interesados en manejar su dinero desde las entidades de crédito. Vea las ponencias del Foro

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