Viernes, 20 de enero de 2017

| 2005/07/24 00:00

Causas de la violencia y salida al conflicto armado

Martes 26. German Silva, un periodista residente en Europa, hace un interesante recorrido por la historia violenta colombiana y formula propuestas para acabar la guerra.

Causas de la violencia y salida al conflicto armado

Antecedentes históricos, Constituciones y violencia

Abriendo el tercer milenio, se ignora aún en Europa parte de la historia y el desarrollo de los conflictos en Colombia. Los monopolios imperiales y su medios masivos nos siguen mostrando como salvajes portadores de una cultura violenta.

En realidad, la cultura de violencia nos llegó con la colonización genocida, que erigió el poder feudal terrateniente ligado a la Iglesia oscurantista y el control imperialista en nuestro desarrollo a partir de 1850. Los conflictos tienen connotaciones geopolíticas que el propio Libertador advirtió a partir de la alborada de la Independencia.

Con la formación de los partidos en 1846-48, vino la contienda por intereses socioeconómicos, cuando empezaba un tímido desarrollo del comercio mercantil y se abolía por ley la esclavitud. Luego se enfrentaron las fuerzas que pugnaban por la libertad de esclavos, artesanos, siervos del campo y los sectores intelectuales en defensa del comercio, el libre mercado, por una legislación de libertades públicas, en dura lid con el monstruo latifundista y el poder feudal de la Iglesia.

El partido conservador bajo la férula de la dominación eclesiástica y monárquica española, representó al poder terrateniente feudal y la dominación extranjera, frente al partido liberal con las ideas progresistas de la revolución francesa. Entre los fundadores había caudillos militares, que comandaron tropas en las guerras de independencia, premiados luego con haciendas terratenientes. Los partidos fundaban y dirigían los ejércitos. Y como en todo el mundo, usaron la jerga militar en la política como estrategia y táctica, vanguardias, avanzadas y frentes. La guerra entre los partidos marcó la segunda mitad del siglo XIX y cruzó al nuevo siglo con la guerra de los mil días, y otras, confirmando el axioma marxista de la violencia como partera de la historia.

Las leyes y las constituciones fueron el resultado de armisticios e imposiciones políticas y militares propias de los tiempos de guerra. Los decretos se hacían a la medida del bando ganador con postulados revanchistas y represivos que inauguraban nuevas contiendas, leyes para la guerra así como estatutos de seguridad aplicados desde entonces.

Rafael Núñez, de enfermiza ambición por el poder, pese a haber sido el liberal que expuso tesis modernas del desarrollo económico nacional y de industrialización del país, confabuló con la ultraderecha conservadora de Miguel Antonio Caro confiándole el texto de la Constitución de 1886, omitiendo el proyecto que preparó con José María Samper, quien afirmó en su Tratado sobre Derecho Público que: "Desde el 13 de noviembre (de 1885), el que esto escribe propuso al Consejo (con el plena aprobación del Presidente y altas personalidades), un proyecto de Constitución Nacional, bajo el título "Pacto de Unión entre los Estados", en el cual se unían principios conservadores y liberales en combinación equitativa". (A. Díaz callejas. Art.)

Impuesta la Constitución del 86, los políticos frustrados por "la encerrona", empezaron a fraguar de nuevo la conspiración y los constitucionalistas trataban de evitar el aborto de la carta magna. Núñez, temeroso de haber propiciado el incendio con tan nefasta obra, reconoció en Caro al autor de la Carta de 1886. El Caudillo se le arrodillaría al general conservador Máximo A. Nieto implorándole:"Yo, amigos, hago a ustedes la confidencia de que no volveré a Bogotá porque me he separado del gobierno precisamente por no poner mi firma al pie de un Código que defrauda justísimas aspiraciones nacionales y en cuyos folios quedan envueltas y amparadas futuras guerras civiles". La Constitución la firmó luego el designado José Campo Serrano el 5 de agosto del mismo año. Pero ya Núñez había impuesto su capricho quitándole a Panamá la condición de Departamento para ser regido directamente por el presidente, lo que llevó a la separación de Panamá y la toma de las obras del Canal por Teodoro Roosevelt. La Constitución fue trasmutada luego,"en comilonas" por los artículos transitorios y el Título III como la reforma de 1910 estragada en manos del caciquismo electoral. La reforma avanzada de 1936, fue luego cortada por la revancha terrateniente y eclesiástica en el gobierno de Eduardo Santos.

Violación de las libertades, los Derechos Humanos y la prensa

La prensa se amordazó con el "Artículo transitorio K", de puño y letra de Núñez que rezaba: "Mientras no se expida la ley de imprenta el Gobierno queda facultado para prevenir y reprimir los abusos de la prensa". La medida rigió de 1886 a 1910, y régimen cerró periódicos, encarceló, torturó y expulsó periodistas del país. El decreto 151 de 1888 sobre prensa creó delitos "subversivos y ofensivos", juzgados por el ministro de gobierno contra la prensa. Juan de Dios Uribe, el indio Uribe, de El Correo Liberal, Cesar Conto de El Liberal; y Nicolás Esguerra fueron las primeras víctimas El Consejo Nacional Legislativo con la Ley 61 de 1888, o Estatuto de Seguridad apodada "La ley de los Caballos", para reprimir al pueblo, autorizaba al presidente para reprimir delitos y culpas contra el Estado, las conspiraciones contra la propiedad pública o privada. Un siglo después Turbay Ayala copió y aplicó ése y otros Estatutos (A. Díaz Callejas Art.)

La guerra de los mil días inauguró el siglo XX, con la hegemonía conservadora que en 1903 para le entrega Panamá a los americanos con complicidad de los liberales. Los enfrentamientos se avivaron mas por las colonizaciones y la lucha de siervos campesinos por entrar a la tierra, como del naciente movimiento de trabajadores fabriles, el comercio y servicios por la organización de los sindicatos en duro combate con terratenientes, empresarios y las compañías americanas, que se adueñaban de las materias primas, con dominio de las compañías petroleras y extractivas que condicionaron el comercio exterior especialmente del petróleo, el oro, esmeraldas, café, banano y tabaco.

La ideas socialistas que avanzaban tímidamente, se agitaron y expandieron con fuerza al triunfo e influencia de la revolución soviética, fortaleciendo la organización y la movilización de trabajadores, campesinos y empleados enfrentados a la patronal y al régimen, por sus derechos laborales, económicos, sociales y políticos. Se fundan círculos, activos y pequeños movimientos socialistas, con José Mar, Maria Cano, Raúl Eduardo Mahecha y otros que orientaban el pujante movimiento de trabajadores y campesinos en las bananeras, el puerto petrolero de barrancabermeja Antioquia. el sur del país, etc.

Masacre de las bananeras y la brutal represión al pueblo

Para castigar el reagrupamiento obrero y campesino impulsado con las ideas socialistas y comunistas en embrión, la dictadura conservadora de Miguel Abadía Méndez, confabulado con la transnacional gringa del banano la United Fruit Company, puso sus tropas bajo mando de el chafarote Carlos Cortés Vargas, nombrado jefe civil y militar de la provincia de Santa Marta. El general recibía órdenes de la transnacional y de asesores militares norteamericanos a la vez que disponía de guachimanes, sapos y paramilitares que ayudaron a la tortura y la masacre como primera prueba de fuego de la clase obrera colombiana.

"...Debían ser como tres mil....(los muertos), dice Gabo en Cien Años de Soledad, agregando:...En Macondo no ha pasado nada, ni está pasando, ni pasará nunca, éste es un pueblo feliz..." La United había hecho aprobar leyes draconianas, como El decreto militar # 4 que amparó la masacre y "...que en tres artículos de ochenta palabras declaraba a los huelguistas de CUADRILLA DE MALHECHORES y facultaba al ejército para matarlos a bala.. "(Las Bananeras/28 ).

La impunidad de la masacre se selló con el segundo Estatuto de Seguridad del godo Miguel Abadía Méndez contemplado en la famosa "Ley Heroica", o Ley 69 de 1928, Su artículo 1º prohibió "las asociaciones, agrupaciones u organizaciones de cualquier clase que, como el bolchevismo y el comunismo, se propongan difundir ideas que tiendan a extinguir o debilitar el sentimiento y la noción de patria; fomentar atentados contra la organización constitucional de los poderes públicos o promover el cambio de las instituciones, fomentar o provocar irrespetos, ultrajes o invectivas y el menosprecio de la religión católica; propender por el relajamiento de la disciplina y la moral del ejército, de la policía, de la gendarmería y demás cuerpos de vigilancia; difundir ideas que atenten contra la institución de la familia; atacar la legitimidad del derecho de propiedad; promover, estimular o sostener huelgas que no se ajusten a las leyes (Idem.Art)

La dictadura cabó su propia tumba y ya el 17 de julio de 1930 se fundó el Partido Comunista, que recibió su bautizo a punta de bolillazos y culatazos en su manifestación inaugural. En el único gobierno progresista que ha tenido colombia con López Pumarejo, se funda la Central de Trabajadores de Colombia CTC y el primero de mayo de 1936, el presidente alterna tribuna con el joven líder del pueblo Gilberto Vieira. Frente al masivo avance de las luchas campesinas que hacían reforma agraria en las regiones y del movimiento obrero en ascenso, López Pumarejo aprueba la ley 200 de Tierras que da derecho a los campesinos a la posesión de sus parcelas y a su organización, con derechos sindicales y políticos y el respeto a las libertades públicas.

La vieja casta conservadora mas ligada al latifundio, al militarismo y al imperialismo, empezó el saboteo a ésas medidas fraguando la conspiración contra el gobierno y los sectores progresistas que lo apoyaban. Se valieron de sectores liberales reaccionarios para disputarse el poder con viejas mañas, hasta 1948, cuando el caudillo Jorge Eliécer Gaitán con un vasto movimiento progresista amenazaba llegar al gobierno y la dictadura de Mariano Ospina Pérez, de brazo con la CIA, planearon su asesinato, como una de las conclusiones de la 1ª Conferencia Panamericana que terminaba en Bogotá. El pueblo se alzó, vino el bogotazo y la resistencia en campos y ciudades, en varias de las cuales como Barrancabermeja se alcanzó a instaurar un gobierno del pueblo por unos días.

La dictadura militar conservadora bajo la consigna de "A sangre y fuego" se ensañó contra el campesinado, el movimiento sindical y los comunistas que eran fuertes en el agro, junto a sectores socialistas y liberales. A la violencia reaccionaria desde el poder, los comunistas llamaron en un pleno en 1949, a responder con la autodefensa popular de masas que se transformó en resistencia junto a guerrillas de los campesinos liberales apoyados por su dirección nacional, para evitar el exterminio de sus huestes. Comenzó ahí lo que se llama la violencia política, y la primera etapa del movimiento guerrillero. En sólo 4 años hubo mas de 3 mil muertos. Desde allá Manuel Marulanda Velez junto a sus hermanos, primos y vecinos reprimidos, se unieron a organización de la resistencia.

Laureano Gómez, encargado de la presidencia en el 50, gobernó con la censura, el Ejército, la Policía, los chulavitas y los pájaros (bandas de asesinos auxiliadas por la policía y los gobernadores). Hubo más asesinatos y persecuciones en sus tres años de gobierno que en cualquier otro período de la violencia de 1946 a 1958.

Luego vino el golpe militar de Gustavo Rojas Pinilla el 13 de junio 1953, y la entrega de las guerrillas liberales por llamado de su dirección, siendo traicionados a la muerte de su principal jefe de los llanos Guadalupe Salcedo recién llegados a Bogotá. Los guerrilleros orientados por los comunistas y el movimiento agrario no se entregan y vuelven a la organización en sus regiones.

Un primer paso de la dictadura militar, apoyada por la Iglesia, conservadores, liberales y los norteamericanos, fue dejar libre al criminal León María Lozano, "El Cóndor", y sus tenebrosos agentes paramilitares de la violencia en el sur. El 8 y 9 junio de 1954, en pleno centro de Bogotá, la tropa masacra a los estudiantes de la Universidad Nacional y la caravana de muerte, violaciones, tortura, corrupción y abusos del poder, continúan. El dictador y sus huestes atacaron y quemaron las sedes y los periódicos de los partidos, llegando a la masacre de la plaza de toros de Santamaría en 1956. Se ilegaliza por decreto al Partido Comunista y se reprime a las centrales obreras, atacando de nuevo las regiones con organización campesina, en Cundinamarca, ElTolima y otras del sur y los Llanos. Los campesinos resisten a la dictadura bajo la dirección de Juan de la Cruz Varela el Sumapáz y otros líderes agrarios y del partido en el sur iniciándose la segunda etapa de las guerrillas hasta 1957. Las movilizaciones de estudiantes, trabajadores y sectores cívicos tumbaron la dictadura que dejó un junta militar en el poder.

Los caudillos oligárquicos, responsables de la violencia precedente desde el estado, Laureano Gómez y Alberto Lleras Camargo, desterrados por la dictadura, pactan en Benidorm, España, El Frente Nacional, el contubernio de los dos partidos tradicionales para gobernar alternadamente a Colombia durante 12 años que luego prolongaron en el tiempo.

El Frente Nacional fue en verdad la partida de matrimonio de las dos partidos que ya estaban unidos en defensa de los grandes monopolios oligárquicos, del dominio imperialista y del gran poder terrateniente y la iglesia que con los militares se repartían el poder. El partido conservador no había cambiado, pero los liberales se conservatizaron a lo largo de décadas en el poder. La violencia y la corrupción seguirían siendo su estandarte. Desde el primer gobierno frentenacionalista de Lleras Camargo, Álvaro Gómez Hurtado urdió en el congreso el cuento de "las repúblicas independientes" al sur del país adónde los campesinos perseguidos por la violencia militar, construian comunidades cooperativas agrarias en Marquetalia, Riochiquito y Guayabero.

El régimen de Guillermo León Valencia bajo órdenes del pentágono en su guerra preventiva, "para evitar otra Cuba", empezó los hostigamientos y el asesinato de líderes agrarios, como Jacobo Prías Alape, para luego atacar con cerca de 16 mil soldados y bombas napalm, a esas regiones en mayo de 1964, dando comienzo a la resistencia y la tercera etapa del movimiento guerrillero, que pronto se extiende y va a conformar a las FARC y luego al ELN.

El Frente Nacional, fue la dictadura política que instituyó la intolerancia negando a los partidos y fuerzas diferentes, destinadas a ser estigmatizadas y perseguidas. Todos sus gobiernos adoptaron el pernicioso estado de sitio como forma de gobierno y las conmociones que otorgaban poder a los militares para reprimir a la oposición y a los inconformes, amparando al latifundismo agresivo y violento, aplazando eternamente la reforma agraria y los derechos políticos, económicos y sociales de las mayorías, causas esenciales del conflicto social y armado que se agigantaba.

Los mandos militares, entrenados en la escuela de las Américas con la doctrina geopolítica de la Seguridad Nacional, bajo el mando de los gobiernos yanquis, han dominado y reprimido al pueblo, en el Frente Nacional y los regímenes posteriores. La definición de Colombia como la "democracia mas antigua de Latinoamérica" no pasa de ser una pantomima mal representada. Los generales han tenido siempre su cuota de poder, amenazando con conspiraciones y golpes para imponer sus caprichos guerreristas que son aprobados en el régimen para favorecer los intereses oligárquicos y monopolistas.

La mas reciente muestra de la intolerancia y el carácter violento e impune del régimen político está en el proceso de paz, avance y luego genocidio de la Unión Patriótica que cumple 20 años y que luego de un acuerdo político con el gobierno de Belisario Betancourt, fue acribillada con sus candidatos presidenciales y principales líderes, poniendo 6 mil víctimas, asesinadas por los escuadrones paramilitares formados por el latifundismo narcotraficante en convivencia con las Fuerzas Militares y caudillos políticos como el actual presidente. Los paras hoy legalizados llegaron al poder junto con los narcotraficantes que coparon al estado y la vida política nacional.

Son estas las causas de la resistencia guerrillera que en 41 años se ha crecido en cada operación de exterminio que los sucesivos gobiernos han lanzado bajo orientación del régimen norteamericano y que siempre termina estrellándose contra las organizaciones populares y la población civil. Hoy el gobierno de Alvaro uribe Vélez es el único que sigue fiel a la aventura guerrerista de la familia Bush, con una guerra terrorista que va desde Iraq hasta Colombia. El modelo de Capitalismo Salvaje que arruina a los colombianos, se impone con el Plan Colombia, y el Plan Patriota que no hace mas que potenciar el conflicto armado que degenera en la guerra civil y la violación sistemática de los Derechos Humanos por el terrorismo de estado.

Propuestas Urgentes

Ante ello la mayoría de los colombianos pedimos al gobierno de Uribe Vélez asumir el conflicto armado que vive Colombia, con dos ejércitos enfrentados por el poder, a fin de buscarle una solución política. Primero, estableciendo una zona para el Intercambio Humanitario de prisioneros sin condicionamientos, urgente, necesario y legalmente posible en cumplimiento de los DDHH. Y DIH.

Y segundo, la designación de comisiones negociadoras que exploren todas las posibilidades de encuentro y diálogo, hacia un proceso de paz creíble. Para ello es preciso tomar a la insurgencia como una organización política y militar, como la otra parte, cuya visión del mundo y sus propuestas deben ser escuchadas por parte de la ONU y del Estado. Así se podrá acordar una tregua bilateral para negociar reformas y salidas al largo martirio del pueblo colombiano.

* La anterior es la ponencia del autor en el foro realizado en Suecia: "Latinoamérica y los Derechos Humanos".

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