Domingo, 22 de enero de 2017

| 2005/04/10 00:00

El Mundial Papal ha comenzado

Lunes 11. La elección del sucesor de Juan Pablo II está para alquilar balcón. Pero ya tiene ganador seguro. Columna de JuanB Puebla, lector de SEMANA.COM.

El Mundial Papal ha comenzado

Mitad elección política, mitad carrera de caballos y mitad reinado de belleza, el Mundial Papal ha comenzado. (Y en esta absurda situación nos caben tres mitades, y hasta más).

Y como en todo lo que pasa en el mundo del espectáculo, creerlo o no, hay un sitio Web donde los aficionados religiosos pueden hacer sus apuestas sobre quién será el próximo Papa, junto con las apuestas de carreras de caballos, competencias deportivas, etc. Por el momento les diremos que en dicho sitio, Francis Arinze de Nigeria paga 11 a 4, Dionigi Tettamanzi (¡vaya nombrecito!) de Italia paga 7 a 2 y Joseph Ratzinger de Alemania paga 7 a 1.

Ya nada es sagrado en esta vida o tal vez, el sitio de apuestas sea el sitio más honesto que hay, pues pone al Mundial Papal en el sitio que le corresponde.

En las cadenas televisivas ya vemos desfilar por la pasarela de San Pedro a los posibles papables con tiaras, cetros y sonrisas angelicales. Como en cualquier reinado de belleza los hay morenitos, rubios y cobrizos y como en cualquier elección politiquera cada cual ofrece su hoja de vida que poco tiene que ver con Dios y los mandamientos de la "Santa Madre Iglesia" pero sí mucho qué ver con la geopolítica global. Los "analistas" tratan de vender la imagen de los candidatos como si las almas del purgatorio los fueran a apoyar con su voto. ¿Tiene el hombre cara de Papa? ¿Puede parecer tierno y severo al mismo tiempo? ¿Sabe expresarse perfectamente en 78 idiomas? ¿Le cuelgan bien las faldas papales? ¿Representa a un país subdesarrollado que haya sido discriminado en las últimas 264 elecciones pontificias?

Para empezar, dado el sexismo religioso, y perdonen la perogrullada, se está eligiendo a un Papa y no a una Papesa. La iglesia, como fuente del patriarcalismo y de la discriminación contra las mujeres, siempre las ha relegado a un segundo plano. Hasta el mito mismo de la creación del ser humano narrado en la Biblia, es contado desde un punto de vista sexista. Dios crea al hombre y después, como el hombre se siente solo, se le ocurre crear a la mujer para que lo acompañe. La mujer, es pues, un complemento, una dama de compañía que Dios provee para el goce del hombre. Y, ¿acaso el tal Dios "omnisciente" no sabría antes de crear al hombre que se iba a sentir solo y para no perder su divino tiempo no debería haberlos creado a ambos a la vez? Sin embargo, no perdamos el tiempo comentando mitos folclóricos y vamos al grano.

Resuelto el problema del sexo del Papa, ya que de hecho quedan excluidas todas las mujeres, viene el problema del color de piel. Coincidencialmente, los últimos 264 papas han sido todos blanquitos y en su inmensa mayoría europeos. El equipo italiano va ganando el campeonato papal con más de 100 cetros de oro y desde 1523 no había perdido ningún juego, hasta que fuera derrotado por Polonia en el mundial de 1978 por un Papa a cero. ¡Jugar de local siempre da una gran ventaja! Sin embargo, para este año los equipos latinoamericanos "prometen" llegar por lo menos a octavos de final, pero lo más seguro es que se interpongan en su camino los pánzeres alemanes o la poderosa escuadra azurri.

Empecemos por México. Un Papa azteca sería toda una revolución en el seno de la iglesia. Los cristianos conquistaron a los aztecas hace 500 años y ahora, 500 años después, los cristianos podrían ser conquistados por los aztecas.

Pero no nos hagamos ilusiones, fuera de misa con mariachis en la Capilla Sixtina, la revolución no llegaría muy lejos. El puesto de Papa, como el de portero del Ritz, es vestirse elegantemente y mantener por fuera de la puerta a los no convidados; como es obvio, los disidentes teológicos serían como de costumbre o quemados vivos o expulsados del "seno de la Santa Madre Iglesia". El equipo mexicano aunque juega con fuerza, ni de local logró ganarse un mundial y mucho menos lo logrará en Europa de visitante.

Si nos vamos dos países más abajo y nos hundimos en Honduras, nos encontraremos con el cardenal Óscar Rodríguez, calificado también de "papable". La verdad es que el equipo de Honduras sólo ha llegado a un mundial de fútbol, y fuera de Amado Guevara no tiene otro jugador que se destaque. Además de eso, Honduras tiene una gran desventaja geopolítica: no queda en Europa ni tiene grandes cantidades de petróleo. Para completar, aporta muy pocas ovejas al rebaño religioso. Definitivamente las apuestas no le favorecen.

Atravesando el canal de Panamá, de un salto llegamos a Colombia. Un Papa colombiano sería como un Nobel de literatura religioso, mucho bla, bla, bla. Pero al final de cuentas ninguna mejora para el país. Además, lo más seguro es que el hecho, de producirse, sería inmediatamente explotado por Uribe Vélez para hacerse reelegir: "¿Ven? Hasta pollo y Papa les doy en mi gobierno?", diría el hombrecillo limpiándose los dientes.

Finalmente, un Papa colombiano en Roma sería una gran desventaja por el séquito de lagartos que lo seguiría en busca de contratos, beatificaciones y patentes de perfumes con olor a santidad para ser embotellados y vendidos en el extranjero, etc. A la mala imagen de mulas y sicarios le estaríamos añadiendo ahora la de la Colombia que corrompió al Vaticano (como si no estuviera ya bien corrupto). Para completar, el equipo colombiano después del 5 a 0 contra Argentina, como en los tangos, va cuesta abajo y que pueda ganar un Mundial Papal es pues mera especulación de mentes febriles. (Aunque no hay qué olvidarse a la hora de apostar que Castrillón paga 20 a 1.)

Nos quedan entonces los dos colosos del Sur: Brasil y Argentina. Ambos cuentan con poderosos equipos y una gran fanaticada religiosa. Brasil bien podría derrotar a Italia por 5 a 2 como lo hiciera con Suecia en el mundial del 58, pero hay que recordarse que es el único equipo Latinoamericano que ha ganado un mundial en Europa y que un Papa, ya fuera de Brasil o Argentina con gobiernos inclinados a la izquierda de la balanza, sería una amenaza para el Vaticano, cuya balanza está siempre cargada a la derecha. Lo que es más, si fuera en épocas de Pelé o de Maradona, le estaríamos apostando a uno de estos dos equipos, pero dadas las circunstancias, lo más probable es que si uno de estos dos países llega a cuartos de final, de ahí no pasa.

Del llamado "Tercer Mundo" sólo nos queda África, y del África nos queda Nigeria, famosa porque fue el país que los servicios de inteligencia norteamericanos usaron para acusar a Irak de querer comprarle materiales radioactivos. La imputación resultó tan falsa como un billete de tres dólares o la presidencia de George W. Bush.

¿Cuáles son las verdaderas probabilidades del cardenal nigeriano de convertirse en el primer Papa negro? Las apuestas lo dan como favorito 11 a 4. Pero lo que en verdad hay que pensar es ¿cuál es la probabilidad de que cardenales blancos, en su mayoría reaccionarios y provenientes de la Europa racista elijan a un negro como su jefe? Hasta el mismo Houdini tendría problemas para escaparse de estos lazos y cadenas de inconveniencias. Sería como si los norteamericanos eligieran a un presidente negro. Los blancos no sueltan el poder voluntariamente, si acaso nombran a una Condolezza o a un Powell para usarlos como figuras decorativas de sus planes imperiales, y de ahí no pasan. Aunque el fútbol africano va cuesta arriba, no pensamos que éste sea su mundial.

Llegamos entonces a una necesaria conclusión: el nuevo Papa será blanco, derechista, politiquero y europeo, como todos sus antecesores, lo demás es propaganda de reinado de belleza. No importa qué tan bien preparados estén los "tercermundistas" para representar a Dios en la tierra, el árbitro celeste parece estar cargado en su contra.

Todo eso nos hace pensar, ¿creó Dios al hombre a su imagen y semejanza, o creo el hombre a Dios a imagen y semejanza suya? De otra manera no nos podríamos explicar cómo es que los papas siempre sean blancos, europeos, reaccionarios y perpetuamente derechistas, porque según el Dios que predica la iglesia, los papas no solamente habrían sido negros, morenos y mestizos, sino que además habrían estado a favor del 99% de la humanidad: el común, y no a favor del 1% de la humanidad: el capital.

El catolicismo, como todo en esta vida es un "ismo" más y su socio en fin de cuentas es el "ismo" del capital, del cual es su brazo ideológico.

En conclusión: este Mundial Papal, aun antes de comenzar ya tiene dueño. La copa se queda en Europa, y ojalá me equivoque, porque ya le aposté 100 dólares al equipo de Nigeria. Pero si quieren apostarle a un verdadero "palo", apuéstenle al Cardenal Amigo Vallejo de España, ¡paga 100 a 1!

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