Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 2/2/2004 12:00:00 AM

Enrique Ponce: torero de los pies a la cabeza

Una oreja cortó el diestro de Chiva que no refleja todo el arte que derrochó este maestro de la torería mundial. Manzanares y Libardo se vieron a calzas prietas con un encierro de Achury, bien presentado pero difíciles y descastados.

Casi se llena la plaza de Santamaría que como 'abrebocas' escuchó a los integrantes de la banda mixta de la Policía Nacional, y quienes fueron ovacionados con mucha emoción. Los toros de Felipe Rocha, con mucho trapío, no colaboraron y varios de ellos se rajaron después del tercio de varas.

Enrique Ponce

Si de dictar cátedra se trata, este matador sí que lo hace al pie de la letra. Su manera de interpretar el toreo, su andar en la cara de los toros, su lentitud para ejecutar las faenas. Como esa tanda sobre la mano derecha a su primer ejemplar, un toro de 508 kilos, de nombre Bordador, que se quería ir, pero que el maestro, a base de dejarle la muleta en el hocico, lo hizo embestir para empalmarle series con la derecha y naturales rematados con los forzados de pecho que eran de una profundidad tal que el público, emocionado, delirante, ensimismado, gritaba los olés. Además dándole los tiempos necesarios al de Achury, para posteriormente citando de frente interpretar dos redondos completos que fueron excelsos. Y esos molinetes, y esos pases por bajo, y luego el de la firma, para dejar al astado embebido en la muleta. Infortunadamente pinchó en su primer intento para posteriormente dejar una buena estocada, que fue premiada con una oreja, además la única de la tarde.

Y si hablamos de arrimarse y de aguantar, en este su segundo ejemplar, un castaño quemado, que embestía con la cabeza arriba, lanzando hachazos, lo enseñó a embestir casi que a la fuerza. Le puso la ingle a milímetros de los pitones con unos deseos de agradar a la afición, que parecía un novillero, de esos muchachos que comienzan y que se la juegan toda para llegar a ocupar su sitial en esta difícil profesión. En fin, se necesitarían muchas cuartillas para poder dejar escrito todo ese sentimiento que nos embargó a todos los que asistimos a la plaza capitalina. Y ese público, en retribución, lo despidió al grito de ¡torero, torero, torero!.

José María Manzanares

Este joven diestro alicantino, tiene esos destellos, esos pellizcos de buen torero, que le heredó a su padre, pero nada más. Y es que para llegar al sitio en donde estuvo su progenitor mucha agua habrá de pasar sobre el puente. Recordemos que tuvieron que transcurrir nueve años para que Manzanares padre 'cuajara'. Así que seguramente con el paso del tiempo ahí habrá una figura para el futuro.

Manuel Libardo

No se le podía pedir mucho a este novel diestro que apenas lleva cuatro corridas encima y que el público lo comprendió así. Además sus dos oponentes fueron difíciles, que requería un lidiador experimentado, con mucho bagaje y este muchacho apenas comienza. No obstante y de la mano de su apoderado, el maestro César Rincón, más temprano que tarde tendremos otro matador de toros para mostrar. Esta profesión no se hace de la noche a la mañana y si sigue con esos deseos y la voluntad que mostró va a llegar muy lejos. Ojalá así sea.

Próximo domingo

Se correrán toros de Vistahermosa para el triunfador de Cali y Manizales, el francés Sebastián Castella, el fino diestro José Ignacio Uceda Leal y el crédito colombiano Cristian Restrepo.

*Comentarista taurino
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1855

PORTADA

Exclusivo: la verdadera historia de la colombiana capturada en Suiza por ser de Isis

La joven de 23 años es hoy acusada de ser parte de una célula que del Estado Islámico, la organización terrorista que ha perpetrado los peores y más sangrientos ataques en territorio europeo. Su novio la habría metido en ese mundo.