Viernes, 9 de diciembre de 2016

| 2005/07/03 00:00

Fin de la clave

Ximena Gutiérrez, lectora de SEMANA.COM, resalta las diferencias entre Angelino Garzón y Apolinar Salcedo, las dos cabezas del departamento del Valle.

Fin de la clave

Todavía recuerdo aquella fotografía, publicada cuando Polo "el bondadoso" asumió como Alcalde de Cali, en la plazoleta del CAM. Angelino, que había sido invitado a los actos, aparece mirando el reloj porque debía ir a su posesión como Gobernador. Entonces un periódico local tituló: "Le llegó la hora a Polo". Muchos pensaban que había empatía entre los dos. Que era tal la confianza, que Angelino le confesaba hasta su tardanza para llegar a la Plaza de San Francisco. Hoy, casi 19 meses después, están a punto de no darse ni la hora. Hasta el extremo de que no hubo receptividad para celebrar unidos el 3 de Julio.

Ese acuerdo tácito, que le permitió a Polo pasearse en campaña por diferentes escenarios junto a Angelino, y lograr a su sombra voltear la opinión de muchos indecisos, ya no existe. También le pasó el cuarto de hora al proyecto de convergencia, que buscaba desarrollar una labor conjunta para beneficio de la ciudad. Y conformar un grupo de trabajo -desligado un poco de la política tradicional- de cara a futuras elecciones. ¿Qué pudo haber influido para que el éxito de estos líderes no pudiera direccionarse hacia una causa común?

A la hora de los balances, le va mejor a Angelino. El 'Gober' no ha sufrido los escándalos que ha padecido Polo. En 19 meses, Polo debió prescindir de seis funcionarios, todos de primera línea. Angelino sólo ha realizado movimientos estratégicos, pero su grupo se mantiene compacto, ¡claro!, con resultados que podrían ser mejores. Polo es fiel a los concejales, aunque le cueste su propio prestigio. Angelino guarda distancia con la Asamblea para mantener ese prestigio. Polo tambalea con el 45%, Angelino se sostiene con el 66.

El fin de la clave entre Angelino y Polo, lo traza el discurrir político local. El uno sabe, lo que el otro no quiere ver. Es paradójico, a pesar del origen humilde de ambos, Angelino es más consecuente con su discurso social, pero sus diferencias con la clase política deben ser mejor administradas. Sus más cercanos colaboradores, creen que a Polo lo está matando la confianza. Yo en cambio sé que es excesivamente desconfiado. Y así no hay MIO que valga.

En Suiza descubrieron que la confianza es un impulso hormonal de la pituitaria, del cual algunos carecen. Si fuera médica recetaría hormonas para Polo y calmantes para Angelino.

Punto final: Si el Putumayo es zona neurálgica para el Plan Patriota y el Presidente Uribe dice que aquí no hay guerra, ¿por qué los radares gringos no detectaron la presencia guerrillera que cobró la vida de 19 humildes soldados? Por algo las encuestas dicen que el país va por mal camino, mientras Uribe va bien con el 77% de favorabilidad.

(*) Becaria el National Democratic Institute, de Washington D.C. Ex edil, Comuna 5 de Cali.

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