Miércoles, 7 de diciembre de 2016

| 2006/02/12 00:00

¿Héroes o mártires?

Desde Puerto López, en el departamento del Meta, Patricia Herrera destaca la labor de los soldados de Colombia, sobre todo en época de Navidad

¿Héroes o mártires?

El diccionario registra la definición de la palabra héroe de la siguiente manera: "El que se distingue por sus cualidades o acciones extraordinarias, particularmente en la guerra".

 

Encabezo mi escrito con esta definición para referirme al artículo publicado por la revista Semana en su edición 1.229, titulado "Héroes Olvidados". Sin duda alguna, todos los miembros de nuestras Fuerzas Militares son héroes  porque, especialmente en un país violento como el nuestro, es una acción extraordinaria el hecho de que un ser humano se dedique a exponer su vida por brindarle tranquilidad a millones de personas que ni siquiera conoce.

 

Diariamente ellos viven en la zozobra de ser víctimas de una mina antipersona; o de una emboscada, como las que ha conocido el mundo entero (Puerres, Las Delicias, La Carpa, Patascoy, Teteyé, etc.). O peor aún, de caer en un retén de las Farc cuando se desplazan por las carreteras de nuestro país a disfrutar de unas vacaciones o un permiso, pero terminan asesinándolos cobardemente por el simple hecho de pertenecer al Ejército y trabajar por causas nobles y justas, principalmente para ofrecer tranquilidad y seguridad a sus conciudadanos. Además de hacerlo para poder brindarle a sus hijos o a sus padres una vida digna. 

 

También voy a citar la definición que se encuentra de la palabra Mártir: "que ha padecido muerte o tormento por una creencia, una opinión o una causa". Éste sería el adjetivo más adecuado para esos valientes hombres que, como se ve en las siete historias del artículo, en este momento viven su difícil situación y afirman querer seguir en la fuerza, convencidos del amor por su país y de lo que les enseñan en las escuelas de formación.

 

Siempre he asegurado que los miembros de las Fuerzas Militares deben tener mucho amor por lo que hacen, porque ellos anteponen su servicio a, lo que para cualquier ser humano es primordial, su familia. Ellos sacrifican la Navidad, el año Nuevo, el día de la Madre, el día de cumpleaños y otras tantas fechas especiales, en las que uno quiere estar rodeado de sus seres queridos,  para permanecer en cualquier lugar lejano de nuestro país, donde hayan sido designados, únicamente acompañados de sus recuerdos o de una fotografía, con tal de cumplir, como lo juraron ante Dios y la Patria, con la finalidad que, como miembros de las Fuerzas Armadas, les ha encomendado la Constitución Política de Colombia: "Defender la soberanía, la independencia y la integridad del territorio nacional y el orden constitucional".

 

Aún sabiendo esto, los colombianos no sabemos agradecer ese sacrificio y nos dedicamos a criticar o muchas veces, sin tener total conocimiento de las cosas, a desdibujar la imagen de quienes todos los días arriesgan sus vidas por nosotros. Por eso, lo único que puedo decir es: ¡muchas gracias señores de las Fuerzas Armadas!

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.