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| 1/23/2005 12:00:00 AM

Hugo Chávez amenaza con congelar relaciones y culpa a Washington

Lunes 24, 9:00 horas. La temperatura entre Caracas y Bogotá volvió a subir con las declaraciones del presidente venezolano, quien aseguró ayer que si no recibe una disculpa de Colombia cerraría las fronteras, reduciría el comercio a su mínima expresión y cancelaría el gasoducto transcaribeño.

Desde el Palacio de Miraflores, al cierre de una multitudinaria marcha en "defensa de la soberanía nacional y en contra del intervencionismo" convocada por el Movimiento V República (el partido de gobierno en Venezuela), Chávez volvió a exigir una disculpa por parte de Colombia.

"Si Colombia no se disculpa, a nosotros nos correspondería dejar las relaciones con ese gobierno bajo severa observación. Si no hubiera un gesto al menos que reivindicara a Venezuela, tendríamos que congelar las relaciones con Colombia. No voy a tener relaciones abiertas con un gobierno que no sea capaz de reconocer un error tan grave", dijo el mandatario.

"Ya he ordenado tomar las previsiones del caso. El gasoducto transcaribeño se cancelaría; el puente internacional y la carretera se cerrarían. Y la relación comercial se reduciría al mínimo, lamentablemente porque el año pasado batimos récord histórico", añadió. "Los dólares que se asignan a empresarios venezolanos para comprar en Colombia habría que dirigirlos en otra dirección. Eso es lo que empezaría a ocurrir si no se lograr una reivindicación a la soberanía venezolana".

Las fuertes palabras de Chávez llegaron precisamente cuando la salida de la crisis por los canales diplomáticos se abría paso y contrastan con las declaraciones de los últimos días, que le habían bajado el tono al "impasse" por cuenta de la captura en Caracas de Rodrigo Granda, conocido como el 'canciller de las Farc'.

Además de la reclamación de disculpas por parte de Colombia, Chávez también culpó al gobierno de Estados Unidos de haber planificado el 'secuestro' de Granda y ser responsable de la crisis, que enmarcó dentro de la "estrategia imperialista de Washington para frenar la integración suramericana".

Durante su intervención, que duró cerca de hora y media, el mandatario venezolano aprovechó para lanzar todo tipo de dardos al gobierno de George W. Bush e incluso le apostó un dólar para ver quién estaría más tiempo gobernando. Todo esto ante los manifestantes que El Universal, uno de los principales periódicos venezolanos, calificó como una "audiencia entusiasta que celebraba sus ironías y bromas subidas de tono recurrentes a la secretaria de Estado Condoleezza Rice".

En su característico tono beligerante hacía Washington, Chávez aseguró que "Estados Unidos va a tratar otra vez de hacernos daño. Bastante daño nos hicieron en 2002, pero advierto a Bush: Si siguen le haremos morder el polvo de la derrota una vez más, se lo garantizo, no podrán con nosotros".

A las palabras de Chávez se sumaron las de José Vicente Rangel, el vicepresidente venezolano, antes de dar comienzo a la marcha. El funcionario aseguró que las pruebas presentadas por Colombia acerca de la presencia de líderes guerrilleros de las Farc y el ELN en territorio venezolano eran decepcionantes y calificó el listado como irrelevante.

"Se esperaba mucho de esa información y a lo mejor le metieron 'gato por libre' al gobierno del presidente Uribe", aseguró Rangel al tiempo que afirmaba que hacían falta los nombres de narcotraficantes y paramilitares que también cruzan la frontera. "Parece el gobierno de Colombia no le da importancia a ese factor de perturbación", aseguró.
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