Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 12/5/2004 12:00:00 AM

La solución a nuestros problemas

Román Eduardo Gómez, lector de SEMANA.COM, explica porqué hay que despenalizar la siembra y el comercio de la hoja de coca.

Colombia tiene desde hace más de quince años una siembra promedio de 200.000 matas de Hoja de Coca a través de su extensa geografía Andina. La planta se cultiva en Latinoamérica desde nuestra prehistoria.

Estas 200.000 matas de Hoja de Coca no son para el consumo interno de los colombianos, porque los colombianos no tenemos la capacidad económica para consumir la cocaína, pues es un producto costoso que tan solo puede ser adquirido constantemente por las personas que habitan los países desarrollados.

Pero mientras exista quién la consuma, siempre habrá quién la produzca y venda. Todos sabemos que éste comercio produce una rentabilidad desmesurada, porque la cocaína se procesa en pesos y se vende en dólares y todos esos billones de dólares alimentan lo más maligno de la raza humana.

Alimenta los agentes de la aduana que la dejan pasar libremente por el planeta; alimenta los policías corruptos de los países consumidores que saben donde se vende pero la dejan circular; alimenta a los jueces corruptos para manipular la ley; alimenta a los guardias de las cárceles, para dejar evadir a quien más paga; Alimenta los senadores y representantes elegidos con esos dineros para buscar el control de las leyes y la sociedad; alimenta las ilusiones de los más pobres que la cultivan, creyendo que con esto solucionarán sus angustias y lo único que consiguen es morir enterrados como las raíces de sus propias matas; alimenta las penalidades de la clase media quienes al ver mermada su capacidad económica busca en el transporte de la droga una reivindicación de sus penurias; alimenta el subdesarrollo, porque alimenta la pereza con la ilusión del dinero fácil.

Colombia está en Jaque, porque el extremo de toda ésta cascada de dólares está en que alimenta organizaciones que se fortalecen contrarrestando al Estado en poder militar, haciendo invivible el país. Esas organizaciones son la delincuencia organizada, los paramilitares, los narcotraficantes y la guerrilla, que surten y manipulan al Estado colombiano.

Sí el rey del Mundo sigue siendo el dinero, entonces coloquémoslo en sus justas proporciones, donde pueda ser manejado y sirva de desarrollo a la sociedad y al mundo, porque los billones de dólares que han llegado a Colombia no han desarrollado nada, ni una fábrica, ni una escuela. Tan solo producen muertos y sobre valoración y lo más grave de todo esto, es que el destino final de gran parte de estos dólares termina en la compra de armas que incrementa la guerra existente ya desde hace cincuenta años y ni un solo billete verde se utiliza en la compra de herramientas para el trabajo que es lo único que nos va a sacar de ese circulo vicioso de droga y política.

Por todo esto y mucho más estoy convencido de que una de las válvulas para bajarle la presión interna a la lucha que vivimos los colombianos y la cual es extensible a toda Latinoamérica es adoptar un acuerdo nacional en el cual y por el término de diez años se despenalice la siembra y el comercio de la Hoja de Coca.

¿Qué se puede logra con esto? Primero que todo, reducir las muertes violentas en este sector. En seguida controlar el uso de substancias químicas que están afectando el medio ambiente acabando con ríos, tierras y habitantes. Además los paramilitares y la guerrilla perderían una inmensa fuente de financiación. Y lo principal, el campesino y el indígena colombiano, a quienes la ley los convirtió en antisociales, podrán nuevamente cultivar los productos que escojan y de ésta manera poder reagrupar a su familia y caminar con la frente en alto. Y Colombia ganará porque dejará de importar productos agrícolas porque nuevamente cultivar será rentable al perder la Hoja de Coca precio al ser permitido su cultivo; como siempre ha sido desde hace más de dos mil años.

Los programas de erradicación de la Hoja de Coca no han reducido el 1 % de la siembra. Por el contrario, en estos últimos quince años ha aumentado y junto con ella ha crecido el deterioro del medio ambiente con el bombardeo de productos químicos, unos para acelerar su proceso y otros para destruirlas. Pero ambos afectando la tierra colombiana y a los seres vivos incluyendo el hombre que cree ser diferente a la naturaleza. Es igual como al prohibir fumar en los sitios públicos entonces nos pusiéramos a fumigar las plantaciones de tabaco; o al decir que los borrachos que manejan vehículos han matado millones de seres; entonces nos vamos a quemar los cultivos de caña.

Siguiendo esa "lógica" prohibamos entonces la fabricación de cuchillos porque nuestra historia está llena de asesinatos con armas blancas o en la primitiva historia se deberían haber prohibido las piedras porque ellas fueron el arma de asesinato usado. Estamos fumigando y prohibiendo las consecuencias y no las causas.

Repito, los colombianos no somos consumidores. Tenemos que devolverle el problema a quienes realmente lo tienen: a los países que se hacen llamar desarrollados. En algunos países como Holanda, Bélgica, Portugal, Suiza, no hay pena para el consumo de la marihuana, es el mismo Estado quien la distribuye y nada violento sucede, porque el problema de estos países es el consumo y no la producción. Por eso permiten el consumo. El problema de Latinoamérica es la siembra, el cultivo y no el consumo. Prohibiendo el cultivo estamos produciendo muertos y un precio exagerado que obliga al campesino a cambiar de costumbre en las siembras. Gana más plata cultivando Coca y después tiene que pagar más caro el maíz que antes producía porque ahora hay que importarlo y además tiene que vivir escondido y chantajeado por los grupos que le compran la producción o por los que le prohíben el cultivo.

Ya la comunidad internacional decidió que nosotros somos los malos, los narcotraficantes. Todo el mundo busca a alguien para culpar de sus males y lo países "desarrollados" lavan sus culpas diciendo que los colombianos somos los del problema de la droga porque nos quedamos con los muertos y ellos con la droga. Nadie quiere mirar para adentro y menos nadie quiere hablar de los drogadictos que son sobre quienes recae todo el peso del problema. Pero como son de países desarrollados o sea son "drogadictos desarrollados" eso está bien.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1855

PORTADA

Exclusivo: la verdadera historia de la colombiana capturada en Suiza por ser de Isis

La joven de 23 años es hoy acusada de ser parte de una célula que del Estado Islámico, la organización terrorista que ha perpetrado los peores y más sangrientos ataques en territorio europeo. Su novio la habría metido en ese mundo.