Miércoles, 7 de diciembre de 2016

| 2004/11/14 00:00

Más hacia la izquierda

Miércoles 17. La elección de la semana pasada de Tabaré Vásquez como nuevo presidente de Uruguay confirmó que, como respuesta a la pobreza y a la violencia, los latinoamericanos prefieren los gobiernos de izquierda, opina el lector de SEMANA.COM, Yorlin Madera Alean.

Más hacia la izquierda

La victoria de Tabaré Vásquez a la presidencia de Uruguay en la primera vuelta de las elecciones pone en evidencia el giro a la izquierda que está dando América Latina.

El frente amplio que identifica todos los partidos de izquierda en el pequeño país del sur recibió el apoyo de un pueblo que rechaza el modelo neoliberal a través del cual han aumentado las desigualdades sociales y reducido la esperanza de elevar el nivel de vida para los más humildes que son la gran mayoría.

El presidente electo prometió acabar con la feria de las privatizaciones que tanto daño le ha hecho al pueblo uruguayo. Actualmente el país tiene una deuda pública que abarca el 110 por ciento del producto interior bruto y las cifras de desempleo siguen siendo altísimas después de la crisis económica de los últimos años.

Los uruguayos dijeron "¡basta ya!" a los partidos tradicionales y optaron por el cambio, sumándose así al triunfo de Hugo Chávez en Venezuela, Luis Ignacio Lula da Silva en Brasil y Néstor Kirchner en Argentina.

Según el programa, el de Tavaré será un gobierno más que se muestra hostil al tratado de libre comercio TLC que Estados Unidos quiere imponer en todo el continente americano y más bien se integrará a la propuesta del presidente de Brasil de crear un parlamento para el Mercosur y de esa manera fortalecerlo políticamente.

Esta tendencia se confirma con la ratificación a la presidencia de Chávez en el referendo revocatorio del pasado 15 de agosto con una amplia mayoría. El discurso de la oposición venezolana no ha convencido a la opinión publica, los intentos de derrocar al mandatario por la fuerza se desvanecen, las supuestas denuncias de fraude se quedaron en el vacío y en las urnas acaban de sufrir una derrota más.

La aplastante victoria que dieron los partidos que apoyan al dirigente venezolano en las elecciones regionales del pasado 31 de octubre corroboran la consolidación de un proceso que tiene como objetivo primordial aumentar el nivel de vida de los más pobres.

En estos sufragios los bolivarianos ganaron 20 de las 22 gobernaciones y 270 de las 334 alcaldías, comprendida la alcaldía mayor de Caracas que estaba en poder del opositor Alfredo Peña.

* Colombiano residente en Bruselas.

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