Martes, 17 de enero de 2017

| 2004/11/28 00:00

¿Más manuales idiotas para latinoamericanos idiotas?

Martes 30. Enoïn Humanez, lector de SEMANA.COM, critica la proliferación de libros basados en las tesis del célebre teórico Francis Fukuyama. "Rumbo a la libertad", de Álvaro Vargas Llosa, es el más reciente ejemplo.

¿Más manuales idiotas para latinoamericanos idiotas?

El diario El Tiempo publicó el 19 de noviembre pasado una entrevista de su redactor Eduardo Soto Guerrero con uno de los autores del célebre "Manual del perfecto idiota latinoamericano" que nos viene ofreciendo ahora, como solista, otro libro de titulo rimbombante. "Rumbo a la libertad" anuncian que se llama y fue editado bajo la rubrica de Planeta.

Por lo que nos deja ver en la entrevista, reedita algunas de aquellas tesis que lo dieron a conocer hace aproximadamente una década en ese panfleto cómico que publicara la editorial Plaza & Janés, y con el que se apuntaron un suceso editorial indiscutible sus cofrades y él.

Las respuestas de Álvaro Vargas Llosa merecen varios análisis, porque versan de varios tópicos.

El primero que debemos considerar es... Álvaro Vargas llosa ratifica de nuevo una de las Tesis aquellas que lo hicieron célebre al comienzo de la década de los 90, junto a Plinio Apuleyo Mendoza y Carlos Alberto Montaner en el "Manual del perfecto idiota Latinoamericano". Allí se agitó por primera vez la tesis de que "la cultura ibero-católica pesa como un muerto para los países de América Latina". La tesis que no es de ellos, puesto que la aprendieron de Francis Fukuyama ( ¿Se acuerdan de "El fin de la historia" y "El último hombre"? ) no es en sí falsa o verdadera y por lo tanto debe ser sometida a un análisis intelectual mas riguroso.

Desgraciadamente de lo que Fukuyama dijo en su libro sobre la América Latina no se ha hecho un inventario y análisis serio y el debate se le ha dejado a los extremistas de izquierda y los propagandistas de extrema derecha (unos y otros de dudosas capacidades intelectuales), como los autores del "Manual", que toman de él lo que les conviene.. Los académicos y los políticos serios no se ocuparon de ese libro.

Cuando Álvaro Vargas dice: "En mi libro, yo trato de rastrear lo que llamo los cinco principios de la opresión: corporativismo, mercantilismo de Estado, privilegio, redistribución de riqueza de abajo hacia arriba y legislación política. Esto ha generado un sistema discriminador que ha impedido una economía de mercado digna de ese nombre", cualquiera que haya leído bien a Fukuyama siente que está leyendo de nuevo algunos de los capítulos de su libro al pie de la letra.

Ahora, siguiendo parcialmente las ideas de Fukuyama, a ojos cerrado, como ya lo intentó en el manual de la idiotez, Álvaro Vargas Llosa ratifica en la entrevista que viene de nuevo en este texto, que no conozco, a convencernos que el subdesarrollo en América latina y la debilidad de la democracia son una herencia de "la España y el Portugal absolutistas del siglo XVII", como lo sostiene Fukuyama en el capitulo XX de su libro. Y siguiendo parcialmente a Fukuyama -otra vez-, sostiene de nuevo su concepto de que somos una sociedad subdesarrollada y de democracia débil porque al contrario de la sociedad norteamericana que es "esencialmente protestante" y anglosajona nosotros somos una "cultura ibero-católica".

Y siguiendo parcialmente a Fukuyama -otra vez-, remata diciendo que "eso viene de atrás, desde la época colonial" pero que "Lo interesante del asunto es que hay países con esa misma raíz ibero-católica que han logrado que esa raíz no se convierta en un obstáculo para el desarrollo y la modernización."

Lo más curioso de todo es que, como Fukuyama, él cae en la misma contradicción de poner como principal ejemplo entre esos países que ha superado el subdesarrollo siendo de la "misma raíz ibero-católica" a España, que sería en este caso la cepa de donde proviene la raíz.

Aunque para variar un poco incluye a Irlanda y suprime a Portugal. Lo que él, sus compañeros y su fuente de inspiración no han aceptado jamás es que en el caso de España la democratización implicó una lucha larga y sangrienta, que le costó bastante cara a la izquierda y que fue esa izquierda masacrada, luego de Franco (y a pesar de los franquistas), uno de los motores esenciales de la llegada de los españoles a la modernidad, al desarrollo y a la democracia.

Qué casualidad, tanto Vargas, Apuleyo y Montaner como su fuente inspiradora, resaltan en el caso español y en el caso chileno "el papel restaurador" que cumplieron en esos países sus respectivos dictadores, porque, según ponderan ellos, disciplinaron la sociedad para que aceptara el capitalismo y la democracia liberal.

Un segundo aspecto a considerar en el análisis a esta entrevista es la perorata con que ahora trata Vargas Llosa junior de justificar el fracaso del modelo neoliberal. Apoyado en un argumento, que me parece traído de los pelos, afirma que el modelo fue una respuesta a la falta de "respetabilidad para el ciudadano" que tenía "La ley", que fracasó porque "no hicimos bien" las reformas "en los 90".

Allí se me hace que puede esconderse un meaculpa con sabor amargo para Vargas, que sale al flote cuando nos dice que "el ciudadano que desconfía de la legalidad" a comienzo de esa década y que mediante el voto "abre las puertas a las revoluciones neoliberales de fines del siglo XX" no le perdonó a los Chicagoboys su fracaso con las reformas que intentaron, las que finalmente Vargas reconoce, con algo de desolación... "no hicimos bien". La respuesta al fracaso de esas reformas las está dando el ciudadano que ha impulsado, elección tras elección el ascenso de los movimientos de izquierda en casi toda Latinoamérica.

Pero Vargas, que no quiere aceptar que la izquierda está llegando al poder debido al fracaso de la derecha neoliberal, vuelve a pelar su cobre afirmando que "sí", que llegaron los de la izquierda, pero que lo que pasa es que "no hay proyecto en ellos, no han propuesto un proyecto cabal", y por eso "Yo lo veo más como una búsqueda" de la gente, porque es que "la gente sabe lo que no quiere, pero no sabe lo que quiere" y por eso está virando a la izquierda que tanto vapulearon ellos al comienzo de los 90. En aquella época ellos (y también Fukuyama) aplaudían a esos hombres "probos" que tomaban el poder en Argentina, Perú y Brasil.

Una década después, esos hombres resultaron corruptos y con dolor Varga lo reconoce en su entrevista pero, de pronto para decir algún día que su teoría era la correcta, abriga un fracaso de la izquierda que le abra quizás las puertas "a la derecha dentro de 10 años." ¿Qué dialéctico nos resulta Vargas no? Solo un nuevo fracaso de la sociedad podría darle la razón a su teoría. Toca (con el folclorismo típico del Barranquillero común) decir: pila Chávez, pila Lula, pila Tabaré, pila Lagos y pila Kirchner, que los fracasados los están velando.

Les toca a estos mandatarios darse la pela y hacer las reformas económicas y políticas que no se han hecho y dejar un legado histórico duradero en la mente de sus compatriotas. De lo contrario les espera el basurero de la historia al lado de sus antecesores. Pero un fracaso de ellos sería más doloroso, porque cargarían con la desgracia de haber matado el ave de los huevos de la esperanza.

Al final hay un elemento positivo a tener en cuenta en todo lo que el hijo de Mario Vargas Llosa dijo.... Pienso que son importantes sus reflexiones sobre los tratados de libre comercio. ¡Bravo viejo Vargas por reseñar lo resultados del tratado de libre comercio en México!. El caso mejicano es materia de análisis a menudo por la academia canadiense en la buena programación de Radio Canadá, que paradójicamente es una radio de Estado. Frente a esto se pregunta él porque está fracasando el TLC en México y él mismo se responde: "México no hizo sus reformas internas." Ante esa salida de nuestro analista uno está obligado a preguntarse ¿y entonces que hizo Salinas de Gortari, a quien el mismo Fukuyama consideró como un gran reformador? Su comparación entre los tratados que firmaron con los Estados Unidos mexicanos y chilenos, donde resalta que Chile "no le permitió a EE.UU. exclusividades y ha firmado acuerdos con otros países" es un elemento para no perder de vista. Su recomendación de que en materia de tratados de libre comercio "EE.UU.. sea uno más" y que "no hipotequemos todo nuestro futuro con Washington" es -viniendo de alguien que escribe apologías a los Estados Unidos- algo que debe tenerse en cuenta en estos momentos.

* Licenciado en Ciencias Sociales

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.