Viernes, 9 de diciembre de 2016

| 2002/09/16 00:00

Patriotismo de 90 minutos, 37 grados de alcohol y 70 vueltas

Patriotismo de 90 minutos, 37 grados de alcohol y 70 vueltas

Dentro del desarrollo histórico de la humanidad, los hombres han recurrido a la cohesión de intereses, necesidades, temores y formas de ver y comprender el mundo en torno a ideales de representación, estabilidad, seguridad y orden. Es entonces, cuando surge la necesidad de consolidar Estados, erigidos alrededor de sentimientos comunes de pertenencia y afinidad, construidos sobre características homogéneas, ideales similares y ante todo, elementos diferenciadores. En esta medida, la cultura, el mito, la épica y cientos de representaciones histriónicas, surgen como estandartes de Nación: características populares e idiosincráticas que tienen como objetivo fundamental la cohesión grupal y la diferenciación frente a otros grupos.

En esta perspectiva, Dávila (2001), pone en evidencia la ausencia de símbolos e instituciones colectivas, que integren las percepciones individuales de identidad nacional en torno a elementos colectivos . Al respecto, cobra vigencia la noción de que en Colombia, conviven elementos culturales dispersos, alejados unos de otros y cohesionados en torno a regiones particulares. Salvo el Reinado Nacional de la Belleza, la Vuelta a Colombia en Bicicleta y el Torneo Local de Fútbol, en el país no existen manifestaciones culturales o idiosincráticas de corte nacional y de carácter colectivo.

Bajo esta perspectiva, el deporte se erige como uno de los pocos elementos que intenta integrar y cohesionar las manifestaciones culturales regionales en torno a elementos de referencia nacional. Sin lugar a dudas, el fútbol, el ciclismo y últimamente el automovilismo, se erigen como campos de acción donde lo nacional y el "que orgulloso me siento de haber nacido en Colombia", cobran vigencia. En esta medida, en Colombia, el deporte representa un elemento que intenta romper con la lógica individual y la idiosincrasia regional para dar paso a un elemento de cohesión del Cabo de la Vela a Leticia, de Tumaco a San José de Guaviare.

Y es que un país, caracterizado por un débil y precario tejido social, dotado de una alta racionalidad individual y una bobería colectiva (Gómez Buendía, 1999), requiere de outputs, reacciones culturales o idiosincráticas a situaciones de estabilidad crítica. Es allí, donde los triunfos morales, se consolidan como elementos de consuelo y explicación ante las problemáticas presentadas en lo económico, lo social y la político. Más que el "pan y circo", en Colombia se presenta el "consuelo y circo"; manifestado claramente en paradigmas culturales como, "el segundo Himno más bello del planeta" (¿cada cuánto se realiza un concurso de himnos nacionales?), o "El mejor policía del mundo (con tasas de impunidad cercanas al 90%), "Miss Universo Venezolana, pero criada por una Colombiana (explicando la eliminación de la Señorita Colombia dentro de la diez finalistas) y "El Mejor delantero del mundo sin balón", "El equipo revelación del campeonato", "El combinado nacional que más puestos ha avanzando en la clasificación de la FIFA", "El único gol olímpico en la historia de los mundiales", parecen ser argumentos que permanecen intactos en el ideal deportivo nacional, alimentados por una sed de gloria, de reconocimiento mundial, de sentar el precedente de que en Colombia, "somos más los buenos que los malos".

En esta línea de análisis, los medios de comunicación consolidan y mitifican lo deportivo dentro del imaginario colectivo del país. Más que un interpretación maniquea de la situación, donde los medios son los malos y los ciudadanos los buenos, cabe preguntar hasta qué punto, las características del periodismo colombiano construyen lo deportivo y edifican el referente obligado de los colombianos frente al panorama del deporte en el país. En este sentido, los aspectos deportivos son privilegiados en los Medios de Comunicación, frente a otros temas de interés coyuntural y que abarcan otras esferas del análisis periodístico. En Colombia, una emisión noticiosa puede dedicar más tiempo al resumen de goles internacionales, que a las noticias de orden público, la explicación de las razones que llevaron a que Juan Pablo Montoya llegara quinto en Silverstone, son más interesantes, para la ciudadanía, que el análisis de los aspectos más trascendentales de la reciente declaratoria de conmoción interior. En esta perspectiva, el deporte vende y constituye un buen elemento para asegurar el rating en espacios noticiosos. Por lo tanto, comerciar con ideales, metas e intentos por alcanzar la gloria y el reconocimiento en lo deportivo, representa sintonía e interés (Arias, 2002).

De la misma forma, uno de las aristas del plano deportivo, se caracteriza por la "erudición y sabiduría popular", donde todos los ciudadanos son técnicos de fútbol o ingenieros automovilísticos en potencia. Es allí, donde los medios de comunicación construyen la opinión pública, a través de información sesgada o imparcial. En este sentido, en Colombia impera la espiral del silencio (Noelle-Neumann, 1995) y se afronta la realidad deportiva desde una perspectiva caracterizada por el falso nacionalismo de noventa (90) minutos o setenta (70) vueltas.

En el mismo sentido, sobre los medios de comunicación recae el interés de los grupos económicos, que a juicio de Bermúdez (1997), constituye un elemento que genera distorsión en la información. Al respecto, el patrocinador de la Selección Colombia de Fútbol, vende su imagen a través del desempeño de jugadores y cuerpo técnico. A mejor desempeño, mayor interés, más celebraciones y más ventas.

Para finalizar, la violencia ha permeado las esferas de acción de lo deportivo y se ha enraizado de manera funesta y notoria en el espectro de acción de cohesión nacional y colectiva de las prácticas deportivas. Lastimosamente, en Colombia el triunfo deportivo viene acompañado de celebración, triunfalismo y exacerbación del sentimiento nacional, características que acompañadas de situaciones de efervescencia e impulsos agresivos, constituyen la única evidencia de que en Colombia es preferible seguir viviendo de triunfos morales que alcanzar pedestales, medallas, sitiales de honor y nombres para la historia.

BIBLIOGRAFÍA

GÓMEZ BUENDÍA, Hernando (compilador) "¿Para dónde va Colombia?" Bogotá, Tercer Mundo Editores, 1999.

BERMÚDEZ, Jaime "Los medios de comunicación en la formación de opinión pública: multiplicadores de silencio" En Opinión Pública, Encuestas y Medios de Comunicación Bogotá, FESCOL-CEPER, 1997.

NOELLE-NEUMANN, Elizabeth "La Espiral del Silencio" 1995 citado por BERMÚDEZ, Jaime "Los medios de comunicación en la formación de opinión pública: multiplicadores de silencio" En Opinión Pública, Encuestas y Medios de Comunicación Bogotá, FESCOL-CEPER, 1997.

ARIAS, Eduardo "Reflexiones preliminares y un tanto desordenadas acerca de periodismo deportivo, espejo de la sociedad" Bogotá, Cátedra Semana, 2002.

DÁVILA, Andrés "La Nación bajo un uniforme: la Selección Colombia 1985-2001 (II)" En Cuadernos de Nación Bogotá, Ministerio de Cultura, 2001.

* Facultad de Finanzas, Gobierno y Relaciones Internacionales

Cátedra Medios, Poder y Democracia

Seminario 107U

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